Si preguntan por mi colección, debo decir incompleta, felizmente incompleta, si un día se completa no podría coleccionar más.
Conjugando modelos de factoría reciente y no tan nuevos, hasta llegar a antiguos con más de 50 años, vamos a repasar los autos que circularon por nuestras calles entre los años 1950 hasta entrados los 80´s, un legado humilde para quien me siga, o simplemente ir dejando huella...

sábado, 17 de octubre de 2020

Peugeot 404 Rural (1963) Autos Inolvidables Argentinos

 

Lo primero que sorprende del modelo es que representa un coche del año 1963. Para quien no está muy al tanto de la historia de Peugeot en Argentina, para el año 1963, de la planta de Berazategui, todavía salían de la línea de producción los Peugeot 403.
Pensar que al mismo tiempo ya ofrezcan el 404 suena a proeza, pensar que lo ofrezcan en su variante rural aún más. Por costoso o por poco solicitado, sólo se fabricaron 357 de éstas unidades.
 
Eran épocas en que Peugeot incorproraba el poderoso tridente 403 - 404 - 504 de manera notablemente rápida, ya que para fines de los 60s ya ofrecía el 504 y el 403 ya no se produciría más que en su versión utilitaria T4B.
 
Recogiendo tanza para no pescar tan hondo y quedarnos en el modelo: Llaman la atención las ópticas principales del mismo. Ya tenemos grabado en nuestro ADN que por defecto el 404 debe tener los marcos cromados en sus ópticas.
 
Comado sí, comado no, valga retrotraerse al año 63 donde todo estaba en una fase primigenia y hay motivos para sostener que no eran cromados. 
Al estilo europeo, mas precisamente francés las primeras unidades del 404 venían con sus aros color carrocería.
Y como broche del tema si tiene la suerte de encontrar el aviso a doble página de Selecciones del Reader´s Digest de ése año pues encontrará a la izquierda un 403 amarillo y a la derecha un 404 azul como la miniatura y con aros en el mismo color.


"Motor supercuadrado de extraordinaria potencia". Así rezaba el anuncio refiriéndose al modesto 1.6 litros que lo impulsaba. Hoy obsoleto, pero ese motor agrandado en su cilindrada y con electrónica llegó hasta el 505 nacional.
 
La miniatura no nos dará una imagen del motor súpercuadrado, pero a cambio nos ofrece luces de giro delanteras súperrectangulares. 
Luces de giro detalladas en un finísimo blanco antinatura... Ya que su forma es extraña, que sea extraña y notable.

El manual del 404 low cost indica que bajo ninguna circunstancia las ópticas delanteras deben copiar la forma del guardabarros. Este modelo cumple con el mismo! Ahora verá que el color carrocería las beneficia.

La parrilla delantera en cambio si se la ve esmerada, cromada y sombreada con insignia central respetable.

La matrícula amarilla luce bien de proporciones y sobre todo espesor al estar tampografiada. Legibles los números.

El paragolpes es correcto, indicado si se quiere, aunque la calidad de terminación no es la general para éstos modelos.
 
Más arriba pueden verse los limpiaparabrisas, son decentes.
 

 La tampografía de 404 en el capot luce muy bien.
 

Las ruedas son indudablemente Peugeot. 
 
Aún en su simplicidad fueron reproducidas las tazas de manera muy digna: Note el bulón central y la terminación en los bordes.
 
Los neumáticos no son los ideales pero son aceptables.
 
 
En el lateral lo primero que salta a la vista es la mala pintura. Las franquicias de las puertas lucen aclaradas.
 
Los picaportes bien, buscan dar existencia al botón aunque no son muy esmerados.


El espejo retrovisor es adecuado y proporcionado, suma cromo al modelo por suerte, ya que abusaron de los detalles en color plata.

El gotero del techo esta más pintado que representado en la matriz.


El tablero es pobre, poco detallado, pero el volante está mejor representado.


Donde sube la nota es con la tapicería roja y los paneles de las puertas.

Así como se venía ofreciendo el modelo resultaba extremadamente pobre. Ya con el frente y los laterales, vamos un 70% del modelo analizado sin algo elogiable.
 
Rareza en principio, ya que butacas en otro color que no sea negro no ofrecen los modelos de ésta serie.
 
Punto extra por que el color es válido y otro punto por el contraste con el azul de la carrocería.
 
En definitiva, las mejores vistas del modelo se logran teniendo en cuenta su interior.
 

 Nos queda la retaguardia, lugar donde todo es extraño para nosotros tan acostumbrados al sedán.

En principio lo que no se entiende es por que Peugeot diseño éste auto con otras ópticas, las del sedán le hubieran quedado mejor.

El modelo sólo las trae (Y debe hacerlo) para dar testimonio de las mismas. Eran la última oportunidad del modelo para lucirse, última oportunidad desperdiciada en insertos simples cromados y tonalizados.


Cierra en definitiva siendo un modelo bastante chato, sin grandes virtudes, sin defectos imperdonables. Definitivamente no luce como la 504 rural, esta varios puntos más abajo. 
 
Viendo sus partes constitutivas huele a reedición de otro coleccionable, eso es indudable.

Queda preguntarse si por el auto representado en cuestión vale la pena un modelo más caro. No estaba entre mis pendientes, no estaba entre los que deseaba. Pero resultaba cómodo hacerse con uno a bajo costo y acompañar a tantos sedanes que uno tiene.
 
No es una maravilla... Pero los ví peroes.


Magníficent Peugeot 404 Rural!

viernes, 9 de octubre de 2020

Fiat 600 S (1977) - Autos Inolvidables Argentinos

 

Bola, Bolita, Pelotilla, Coupé Italiana... Según dónde tenga sus pies y el afecto que le guarde (o no) será la forma en que identifique al Fiat 600.

No es el primero que reseño, si no me equivoco es el quinto, pero éste tiene una particularidad, es un 600 que luce como lo recuerda la mayoría. 
En efecto, los cinco modelos anteriores reproducen al 600 en sus primeras versiones, despojadas de esa grilla delantera y ornamentadas con algun aplique cromado.
Así, uno sumaba cada tanto otro Fiat 600 de algún fabricante, unos con moldes más afortunados que otros, pero todos eran 600 sin rostro para nosotros.
 
Así la llegada de éste 600 es una fuerte pateada de tablero: El primer 600 con parrilla plástica delantera, una grilla delantera que lo hace lucir más actual, falsa por naturaleza ya que éste auto tiene motor trasero y sólo cuenta con un orificio central adelante para que la bocina haga lo suyo.
 
No siempre fué plastica, primero fué metálica (de fundición) y cromada a tono con los aros de las ópticas, para el 77 negra con dos líneas cromadas y al final de su carrera en los 80s completamente negra.
 
El motor de éste 600 fue incrementando su cilindrada de los 633cm3 originales hasta los 843cm3 del modelo "S" que es el que vemos.
 
Era el auto más económico y con un valor de reventa bastante estable en su apogeo, primer auto de muchos y otros tantos lo hubieran querido como primer auto pero no tuvieron la suerte.
 
Sinónimo de libertad, de dejar de pedir el auto prestado, de aprender a manejar, es lógico que cale tan hondo en el sentimiento del público general.
 
Sinónimo de fondos limitados, de "arréglelo Usted mismo" y de soluciones bizarras para problemas inentendibles. No sé si deba ajustarme a datos técnicos interminables, sí puedo en cambio proponer éste auto como valuarte de la ingeniería popular:
 
Problemas de temperatura nivel 1: Cambio de bisagras del capot trasero por otras articuladas que dejaban una ventilacion extra.

Problemas de temperatura nivel 2: Palito que mantenga abierto el capot

Problemas de temperatura nivel 3: Palito mas grande.

Problemas de temperatura nivel 4: Cambio de paleta del ventilador por las del Fiat 133 que hacía circular el aire en sentido contrario.

Problemas de temperatura nivel 5: Mangueras más grandes para aumentar la cantidad de refrigerante en el circuito.
 
Problemas de temperatura nivel 6: soluciones 1,2,3,4,5 todas al mismo tiempo.
 
Problemas de temperatura nivel 7: sacar todo, pulir el 600 y ponerla en venta...
 
-Se lo ve lindo al 600... Calienta?
 
-No! Para nada! 
 

Tener el 600 en escala es gran cosa, aún cargado de errores será un punto de interés para los visitantes de su colección, al menos por un tiempo más, hasta que se extinga la generación X.
El modelo hace lo que puede dentro de su poca suerte y tiene una fuerte conexión al auto real cuando se lo compra usado: Se debe meter mano por todos lados.

Las ruedas que luce son donadas por un Fiat 128 Europa, ya que las que trae el modelo son inexplicablemente grandes, incluso desafían la lógica, se meten tanto dentro de los guardabarros que no se hace imaginable el recorrido de la suspensión ni movimientos de giro.

Las guardé... quizá sirvan para hacer un carro rural...

El perfil no es tan malo,  mas o menos se ve un 600, se lo reconoce, un poco estirado atrás, después del eje trasero. El punto débil del lateral, donde más ruido hace es en la parte delantera, verá que algo se pudo salvar...
 
 
Al detalle y perdiendo elegancia, las ópticas delanteras están un poco más adelante. Pero el movimiento más crítico lo dió el paragolpes delantero.
Si lo tiene, fíjese a qué distancia están las luces de giro respecto al mismo, luego mire fotos de un 600 real.


No ve la diferencia? 
 
Por que no se pone los lentes?


El paragolpes literalmente toca, se enrasa con la luz de giro. Y si mi memoria no me falla llegué ver algunos que las tapaban parcialmente.


Ahora si mira debajo del paragolpes puede apreciar los orificios previstos para la sujeción del mismo, indicando la altura original que trae el modelo.
 
El trastorno es lógico: paragolpes más bajo resulta en un frontal más grande.


Respecto a las luces delanteras, las mismas vienen con aros cromados, el cromado de los mismos para el año 77 es correcto, lo que no es correcto es el aro.
 
El aro debe ser de sección cilíndrica, no redondeado. También ubica las ópticas más adelante. 
El cromado resalta la forma errónea poniendo acento en su redondeada existencia.
 
Luego de pensar varias intervenciones, opté por retirar los faros, pintarlos de negro y volver a colocarlos.
El negro oculta por un lado las formas redondeadas al no dar reflejo. Y si al momento de poner la óptica la deja ligeramente salida, es otra vez el color negro que hace sociedad con la sombra y rellena visualmente el desplazamiento.

El negro es válido, aunque no para el año 1977, es propio de las últimas unidades 1981-1982, que seguían siendo "S".

La grilla plástica delantera es otro tema, resulta pobre en detalles ya que la misma esta conformada por muchas líneas horizontales y el modelista sólo hizo dos. Dos líneas que fueron pensadas para pintarlas color plata.
Dos líneas que fueron llevadas a negro nuevamente, para representar la grilla más común y consistente con los aros negros de las ópticas.

Tema aparte es el inserto, cumple razonablemente bien las formas, recto abajo, curvo arriba, oblicuo a los lados y una insignia decente al medio.
La matriz (que en el resto del modelo es objetable en varios puntos) tiene prevista la forma de la misma y queda muy bien.
 
 
El resto del modelo es mérito del fabricante, un colega me señaló que sería pertinente los limpiaparabrisas en negro, no es imposible, pero opté por dejarlos así. No es algo que lamentar.
 
El espejo retrovisor en cambio es lamentablemente generoso.


El interior ofrece un volante bastante correcto en formas y un tablero espantoso, si alguno se toma el trabajo de detallarlo en negro verá que el conductor debería tener los ojos en el abdomen para poder leerlo.

Pero el cenicero y el clásico conjunto central de encendedor y dos interruptores están.


La parte trasera está dentro de lo esperable, un vistazo general no ofrece deformaciones de magnitud. 

Buen puntaje para el paragolpes.


El plafón de la matrícula también goza de buena presencia. 
 
La tampografía que soluciona la insignia es muy satisfactoria.
 
La cerradura peca de simple, aunque su forma alargada da cuenta que la forma del manijón fué tenida en cuenta.
 
Las rendijas del capot estan muy logradas.
 
Pésimas ópticas traseras, quizá correctas para los primeros Fiat 600, pero en las últimas series no tenían esa protuberancia central. Tampoco eran redondeadas en su parte superior e inferior. Las salva su diminuto tamaño.


El escape detallado de fábrica es el sello distintivo (o compensatorio) de que algo salió mal por otro lado.

Considerando la cantidad de intervenciones que sufrió el modelo debe tener cinco manos de pintura en color plata.
 
 
 

 

Así fué el arribo de este Fiat 600 S, para algunos suficiente como viene, otros prefirieron no comprarlo y el resto, como su servidor, asumió el reto de querer lograr un 600 como el que siempre recordamos.
 
 

Canivalizar otros modelos, reubicar insertos, pintar, disimular, revolver todo mientras sazona con suerte... 
 
Mucho trabajo encima para agradecer al fabricante por éste 600.
 
Y a la vez poco para anotárselo como un mérito propio.
 
 

Pero si logra un 600 presentable después de la aventura puede sentirse orgulloso...
 
 


Magníficent Fiat 600 S!


domingo, 4 de octubre de 2020

Rambler Classic Deluxe (1963) Autos Inolvidables Argentinos

 

En la Argentina de los años 60s la oferta automotriz se dividía entre el estilo europeo y el estilo americano, dos formas de entender el automóvil muy distintas. Mientras los europeos se medían con la cilindrada de sus motores atendiendo a su consumo los americanos ni lo consideraban un problema. Mientras los europeos buscaban el volúmen adecuado de un vehículo los americanos simplemente consideraban que mientras sean mas grandes mejor.

Nada nuevo, lo curioso es que éste tipo de vehículos siempre compiten entre pares que persiguen los mismos objetivos, estando todos dirigidos a un público que mas o menos pretende lo mismo de un auto. 

Al menos es así, en su lugar de orígen.

Tiempo atrás, leyendo viejas Selecciones del Reader´s Digest uno podía notar la incongruencia o lo contradictorio de las publicidades. Los americanos con su potencia y confort, pero luego un europeo ofrecia confort, potencia y menos consumo... 

Acaso era la misma potencia? Acaso era el mismo confort? Cuánto consumía uno y el otro? Aventurarse a un nuevo modelo era ir a lo desconocido ya que la sabiduría popular no tenía sentencia del mismo.

Respecto al Rambler de las fotos es la segunda generación que ofreció IKA (Industrias Kaiser Argentina), tanto más estilizada que la primera, llamado "boca de pescado" por su particular grilla delantera. Lucía más compacto y moderno aunque seguía impulsado por el motor Continental 6. Motor añejo que sería reemplazado en la generación siquiente por el Tornado, pero eso ya es otra historia.


 Los cambios estéticos eran notables por fuera, los materiales atentos a la época auténticos, cuero que era cuero, metal que era metal y plástico que era baquelita. 

En primera persona

Pude subirme a uno en estado prístino, abrir la puerta resultó una experiencia embriagadora, hacía décadas que no sentía ése olor a cuero persistente típico de autos de antaño cerrados por mucho tiempo. Me quedé viendo su tablero con tanto diseño y que indicaba tan poco, luego repasaba perillas misteriosas mientras acaraciaba su gélido interior.

Al final me subí a la butaca del conductor. Siendo un auto de casi cinco metros de largo por casi dos de ancho (4.92 x 1.84) mi fantasía de patilargo era de elongarme a destajo dentro del mismo y no fué así. 

El piso del mismo es inexplicablemente alto, como si fuera una camioneta, pero el techo te espera a la altura de siempre. Es en definitiva un auto enorme para gente menuda, subí a Falcon, Torino, Chevy... Ninguno tenía el piso a esa altura.

Quizá por eso lo fabricaron un par de años solamente?

No vale la pena ahondar en el tema, por el año 63 la ergonomía estaba en pañales y el túnel de viento era algo más intuitivo que exacto, tampoco las pruebas dinámicas eran de lo mejor. 

El modelo en tanto resulta interesante por que rescata principalmente el exterior del auto, punto en común a la mayoría y aporta su granito de arena para que esas colecciones de nacionales que van naciendo vayan generando ese aire a tiempos pasados.

No va a sentir olor a cuero, verá que es imposible, pero a cambio le entrega esa pintura a dos tonos que no contrastan pero si complementan, una delicadeza.

Incluso dudé en comprarlo, ya poseo un Rambler de Franklin Mint que le recomiendo ver, pero a fuerza de la belleza propia de éste modelo no pude más que traerlo a casa. 

Son distintos, están en las antípodas de cómo hacer un modelo a escala, tanto así que una comparación entre ambos no encuentra sustento. Tanto así, que resulta interesante contar con ambos.

Respecto al modelo goza de buenas proporciones, lo primero que salta a la vista es la altura del techo y reivindica que el mismo debe ser parte de la carrocería, no una añadidura plástica como en el Rambler 990.


Los picaportes son genéricos, pero si vé el auto real se sorprenderá: parecen la "rayita" de los autos a escala, salvo por el botón en un extremo que es más notable que en la miniatura.

El retrovisor redondo esta dentro de la suficiencia y se lleva bien con el ventilete de la puerta.

Más abajo, una tampografia a tres tonos intentando lograr el escudo del águila con las dos firmas bajo sus alas: IKA y "AM" de American Motors del lado azul... No se puede leer por razones obvias pero quedó muy bien.

Las ruedas no se tocan! Las llantas blancas para la época son norma, pero las tazas tipo budinera son de un realismo superlativo.  

El paragolpes calza perfecto y sin vicios en el lateral.


Visto de frente es indiscutiblemente Rambler. El paragolpe delantero es simple y efectivo,de buen cromado. 

Las luces de posición pintadas son de esperar aunque demasiado blancas, buscar algún tono como marfil, blanco antiguo o crema puede dar en la tecla.


Visto de lado el paragolpes agradece con los bulones cabeza de tanque.

Aunque las ópticas principales se llevan la atención con marcos metálicos que siguen a la parrilla, como si fueran párpados y le pudiera guiñar un ojo.


Si puede leer "RAMBLER" es por que ya estamos los suficientemente cerca.

Cuatro ópticas con sus respectivas líneas verticales! Nos queda claro que el modelo está ensamblado por un falso chino, un irrespetuoso de la tradición...

Acaso no sabe que si el modelo tiene cuatro faros se deben poner así: El primero vertical, el segundo acostado, el tercero a 45º y el cuarto cazando vizcachas?

Ahora en serio, la tradición es cierta, que la rompan y entreguen un modelo con las ópticas perfectas se siente muy bien.


Los limpiaparabrisas estan más que bien, inmejorables diría.


 El interior es muy digno, el volante es notorio y se adivinan las fotmas del tablero detrás. 

Incluso se ven detalles en la parte superior del torpedo.


Para la parte trasera se repite la fórmula.

Ya está mirando raro por que no encuentra algo como el formidable inserto delantero... Es que se repite la fórmula del éxito, no del auto.

Verá, tiempo atrás con dos pinceladas rojas dejaba a todo el mundo contento, luego con dos plásticos rojos dejaba a todo el mundo contento... Después el plástico debía estar moldeado con las líneas y ahí sí dejaba a todo el mundo contento... 

Ahora tenemos este Rambler, con sus plásticos rojos que tienen detalladas sus líneas... Y además dichas líneas estan pintadas en plata... Espero que hoy esté contento!

 

Se pierde esa capacidad de asombro o esa capacidad de diferenciar. Hasta el punto que se vuelve con una joya como ésta a su casa y la mira para ver si cumple en parecerse, sin ver el trabajo que lleva encima.

Ésas ópticas sin las líneas no le daban la parte trasera del Rambler. Quedaría viéndolo como a los modelos de antaño, revisando si la forma de la carrocería está bien y jugando con el brillo de la luz para ver si así se reflejan las líneas y resulta reconocible.

Esas ópticas son la fórmula del éxito repetida.

El paragolpes trasero va en línea con el delantero, mismas virtudes y misma pintura blanca.

La carga de combustible es pieza aparte y suma puntos.

Tampografía de Classic de contraste introvertido, sutil, como debe ser.

 

Siguiendo con tampografías, la de 550 y Rambler salieron muy bien.

Y para no quedarnos viendo el dedo lo corremos, para ver el bosque, para ver la tapa del baúl que dice presente en todas sus formas.


El Rambler boca de pescado en tanto auto real puede gustar o no, tiene muchas cosas interesantes pero llegó una hora antes a la fiesta, luego llegarían nuestros autos de culto. 

El Rambler y su eterno rol de antecesor, nunca protagonista.

La miniatura en tanto es sobresaliente, lleva a la boca la literalidad de decir "Tengo un Rambler en la mano".


Magníficent Rambler Classic Deluxe!