Si preguntan por mi colección, debo decir incompleta, felizmente incompleta, si un día se completa no podría coleccionar más.
Conjugando modelos de factoría reciente y no tan nuevos, hasta llegar a antiguos con más de 50 años, vamos a repasar los autos que circularon por nuestras calles entre los años 1950 hasta entrados los 80´s, un legado humilde para quien me siga, o simplemente ir dejando huella...

domingo, 28 de octubre de 2018

Fiat Duna S (1988) Autos Inolvidables Argentinos


Para fines de los 80s el mercado automotor argentino miraba con cierta angustia los nuevos modelos, ya vimos notas atrás al Renault 9 que posicionaban en detrimento del Renault 11, pero Fiat también incorporaba nuevos modelos por esos años, así apareció este Fiat Duna que susurraba el fin del Fiat Regatta.
En su versión primera todo su frente lo heredaba del Regatta pero al ser éste último más angosto que su hermano mayor no le quedaba bien...
Angosto, alto, un baúl más elevado que el capot... Si uno gustaba de cierta armonía en el diseño exterior el auto era un asco.
El cuadrado, el círculo y el triángulo, en ese orden buscaban explicar la razón de ser de tan extravagante diseño.
Siendo el cuadrado el baúl que hacía pensar en un cubo que explota al máximo su capacidad de carga.
El círculo el habitáculo en representación de una esfera por naturaleza sin aristas y confortable.
Y por último el triángulo, la parte delantera, que buscaba aerodinamismo apuntando como una flecha hacia adelante.


Efectivamente era uno de los más logrados del segmento en materia de aerodinamia, muy buena habitabilidad y una capacidad de carga en el baúl extraordinaria, tantas cosas buenas penalizan en el diseño exterior: Nunca la trompa tendría relación con el baúl, la primera como una cuña buscando aerodinamismo y el baúl sin embargo era un despreocupado cubo que le importaba bien poco congeniar con el resto del auto.

Así cuando apareció el Fiat Uno, que es exactamente el mismo auto pero sin baúl, fué muy buscado, muy deseado y estéticamente valorado, ya que el Uno cerraba donde tenía que cerrar, en el parante C, sin esa añadidura de alto valor utilitario.


Fiat sabía muy bien lo que tenía en sus manos, sabía que no se vendería por lindo sino por bueno. Así salieron los "17 récords continentales de confiabilidad total"
A principios de los 90s la marca le hizo un lavado de cara con nuevas ópticas y un parrilla mas delgada que fueron muy efectivas para borrar el frontal horrendo del automóvil, la nueva grilla delantera curiosamente le quedaba muy bien y a su hermano mayor, el Regatta, le quedaba mal, muy mal, éste último ya se dejaba de fabricar en esos años.
Llegaría el motor Tipo, lo mejor que le podía pasar al Duna, motor potente de consumo moderado y resistente al uso (y abuso) cotidiano. De la mano de éste motor viene todo su prestigio, incluso suponerlo el mejor auto de los 90s.
Un auto que sirve para la familia, para ir a trabajar e ir de vacaciones, ágil, económico y un motor que no se rompe nunca. A la vez era el más barato del segmento:  Se vendía como pan caliente.
Baúl grande que permitía una efectiva conversión a GNC y así se uso como taxi, si señor! Luego de décadas un Fiat se lo consideró confiable para ser usado como taxi y fué gracias al Duna.
Desde el principio se ofreció una versión diesel, era un motor muy noble pero la carrocería no era suficientemente buena para absorver las vibraciones típicas de este tipo de impulsores.

Así terminamos hablando de historia reciente, quien vivió en los 90s supondría ver abundantes Dunas en circulación el día de hoy ya que las calles estaban literalmente inundadas con éste vehículo, sin embargo no fué así.
Salvo unidades con poco uso el resto mostró como pasado un tiempo su carrocería es insalvable, quien aún tenga mentalidad de conservación, de "levantar" un viejo auto verá que levantar un viejo Duna es una tarea que raya lo imposible con malos resultados.
Mientras el motor Tipo es reparable sin problemas, el chaperío del auto extra fino (puertas, capot y baúl) invita a reemplazar pieza por pieza ya que no soporta una lijada, el óxido lo perfora. Ni hablar que llegue a partes estructurales o anclaje del tren trasero...

El Duna nos trajo el nuevo concepto de auto, el auto fiel, súper rendidor pero que no podríamos tener para toda la vida.
Se lo recuerda, siempre se lo recordará, por su motor, por sus prestaciones, su confiabilidad, su efeciencia... Pero nunca por lindo.
   
La miniatura


Como lavando el auto empezamos por el techo, rara vez es un ítem para evaluar, pero aquí vemos como se respetan las dos franjas negras del mismo.


Por aquellos años la ley sólo exigía el espejo retrovisor del lado del acompañante dejando el otro a voluntad del fabricante o propietario de la unidad.
El modelo refleja de manera excelente como los amarretes de Fiat ponían un sólo espejo.
Y ya que es uno se esmeraron bastante en reproducirlo.


El frente del auto representa fielmente al modelo real, si se expresaron pestes por la versión primera del Renault 9 aquí vamos con su competencia para ver quien vendía menos en los 80s. (Ambos modelos tienen una historia similar: cambio de frente y se vendieron a lo loco.)
Pero estamos con el modelo y modelísticamente hablando es excelente: La parrilla que ya veremos en detalle, luces delanteras sin vicios y un paragolpes bastante cumplidor.


No es el paragolpes que yo quisiera para mi hija, hay mejores candidatos, me resulta insuficiente una sola línea cromada/plateada en la parte delantera.
Tengo entendido que deberían ser dos como en el paragolpes trasero. Incluso googleando fotos de la revista Parabrisas aparecen las dos líneas en ambas versiones testeadas, Diesel y S, efectivamente son dos.
Una pena, la otra línea lo hubiera hecho mucho más potable. Puede remitirse a mi Otro Duna para ver la diferencia.


El logo de Fiat en la parrilla es digno de elogio y noto cierta experticia con el nuevo sistema de luces de dos componentes, donde los anclajes y sombras ya no hacen estragos visuales como en algunos modelos anteriores.
También puede verse en las grillas a los lados de la patente, que parte es perforada y que parte es ranura, un exceso de calidad que se agradece, a esta escala es un detalle que pasa desapercibido fácilmente.


La parte trasera empieza gustando por las dos líneas del paragolpes que hacen ver a éste Duna "más Duna".
Dado que la parte trasera no sufrió modificaciones sustanciales en las sucesivas generaciones del vehículo todos nos encontramos aquí, como un punto en común donde todos sabemos todo.

Bien las ópticas en tres tonos, bien de tonalidad, bien de encastre, bien en general.

La chocotorta al medio para darle existencia a la patente se tolera, no es tan gruesa, pero si se hubieran animado a tampografiar la patente sobre la carrocería ganaban mucho en realismo.


Logo de Fiat trasero, pequeño y efectivo, sin detalles, una maravilla.
Por el otro lado la cerradura del baúl tiene existencia gracias a ése cuadrado negro... ni un puntito gris al medio le pusieron... Cosas que escapan al entendimiento.


En el modelo anterior, el Ford Escort, hicieron las tampografías del mismo con borde negro.

Aquí, volviendo al error de "Ay! Pinté el auto de gris y no sé que hacer ! No se que hacer!" Ese tampografiado con borde negro hubiera sido el adecuado.

Por si no fuí lo suficientemente claro repito: TAMPOGRAFIADO CON BORDE NEGRO. Así yo de aquí tiro flores, elogios y agradecimientos.


Muy a contramano del resto de la colección, el chasis del modelo es profuso en detalles, bien me pude entretener pintando el sistema de escape y parte del motor/caja.

Es algo que no cuesta nada y suma mucho.


 El lateral es bueno, le perdono la vida sacando del cuadro el paragolpes delantera con una sola franja dejando el trasero para que sume puntos.

De menos a más:

Los cristales laterales no encuentran posición cómoda en las puertas, quizá ya sea hora de pensar en otro sistema para los mismos en lugar de insistir con ésta técnica.

Las luces de giro de los guardabarros delanteros son muy elementales, desganadas.

Los picaportes no son del todo representativos, están mas cerca de un manijón genérico.

El espejo retrovisor esta bien proporcionado y tiene una superficie espejada correcta que mejora mucho a lo que se venía ofreciendo.

La tapa del tanque de combustible esta bien lograda, bien por la matriz del auto con bordes nítidos, bien por la tampografía perfectamente centrada.

Las ruedas son propias del modelo, muy logradas en su realismo y junto al neumático resultan justas en su medida. 


El interior tiene un gran esmero en el tablero, me cuesta dar crédito al volante que en el conjunto resta mas de lo que suma. Si al volante lo dejaban liso en el centro quedaba mejor.


Otra toma del tablero nos muestra hasta el cenicero con una persianita que se enganchaba sobre el mismo.
Destaca la carcaza del instrumental con sus comandos satelitales.


Limpiaparabrisas de un brazo, fué el primer auto nacional con éste sistema junto con el Fiat Uno.
Nótese el detalle de la matriz que ofrece dos pequeñas rejillas a los lados del limpiarabrisas  que no se ven a simple vista.

Todos lo modelos, no importa de que escala sean, llegan a un punto en que se agotan. Ese punto de agotamiento es cuando dejan de ofrecer detalles, así se puede entender que los modelos de mayor escala exigen una experiencia de contemplación más prolongada.

En un camino a escalas menores perdemos aberturas y por extension detalles de motor y baúl, llegando a escalas minúsculas donde ni se piensa en el interior.

Este Duna tiene un gran mérito y es que demora más en agotarse, con interiores interesantes, con insertos buenos, con tampografías, con detalles de calidad inesperados por la matriz... Pero sobre todo por descubrir un chasis plástico que hace al modelo observable desde cualquier punto de vista.

Ya no es un modelo para observar apoyado sobre una superficie, invita a la contemplación en mano.


 Magníficent Fiat Duna S!






Curiosamente recibí varias consultas por éste modelo y su relación con el modelo ya existente de Norev.

Una vista apresurada nos haría decir que es más de los mismo sin embargo son modelos distintos.

El de Norev goza de insertos más abundantes donde los picaportes de las puertas hacen pasar calor a éste modelo...

Por otro lado las ópticas (en general) son mejores en el modelo de Salvat...

El de Norev tiene las dos líneas en el paragolpes delantero...

El de Salvat tiene mejor matriz, sobre todo en la tapa baúl que luce perfectamente recta, mientras la matriz de Norev tiende a ser más redondeada.

En definitiva no son lo mismo.

Y si quiere una crítica para ambos, los colores más populares del Duna fueron el blanco y el rojo.

Uno lo hizo gris y el otro celeste, son válidos, pero no los más representativos.





sábado, 20 de octubre de 2018

Ford Escort GL (1988) - Autos Inolvidables Argentinos


El milagro de Ford

El nacimiento del Escort puede ser la analogía de un parto con problemas, o de una infancia con hermanos muchos mas grandes. Ser un Escort en 1988, ser el benjamín de la familia Ford no era fácil.
El mítico dinosaurio de Ford, el Falcon, todavía seguía en producción y si bien tenía su propia fama y seguidores no aportaba ni heredaba nada a éste nuevo modelo.

Por otro lado estaba el Sierra, no tan antiguo pero ya desgastado de tanto batallar desde principios de los 80s, pordría dejarle algo positivo pero no, el Sierra, ese canto al aerodinamismo todavía guardaba todo para su propia imagen y salir a pelear su último round con la serie SX.

Así nació el Escort, el Ford para los que no les gustaba Ford. Un Ford realmente mediano, con un motor moderado en tamaño, dimensiones acertadas y todo en un cierto equilibrio incluyendo el consumo, karma eterna de la marca que hasta ese momento no supo abrazar otra cosa que motores con mas de dos litros de cilindrada.

Es que el auto no tenía ADN yanqui, se le pretendía dar ADN europeo pero al final se delataba que tenía ADN mercosur.


Ser ADN mercosur no era algo muy definido a finales de los 80s pero se aceptaba a sabiendas que la industria nacional no seguía la evolución que se veía en otros países, cuando uno compraba una revista del mundo motor encontraba tableros de ensueño, formas nuevas, rendimientos mejorados, en definitiva nuevos autos.
Mientras aquí no seguían metiendo Falcon, Renault 12 y Peugeot 504 de manera indecorosa, fronteras afuera ya habían pasado dos generaciones de vehículos. Pero llegó el Escort! Paladín del Mercosur!

Que es el Mercosur? Bueno se suponía que era la respuesta a la Unión Europea, incluso se llegó a pensar en una moneda en común. Pero no pasó de una interminable serie de tratados comerciales hasta el día de hoy.
Que es un auto mercosur? Pues es un auto que si se lo compara con los anteriores resulta nuevo en todo aspecto y si se quiere, mejor. Pero por debajo del stándar de calidad europeo o americano.
Una versión mercosur típica son versiones de autos que se fabrican en Europa pero con simplificaciones en plástico en su interior y motorizacion heredada de un modelo anterior.
El VW Gol es un mercosur por excelencia, directamente pensado para éste mercado y va heredando tecnología (de a poco) de modelos superiores de VW.
Renault por su parte y sin descaro pega rombos a los Dacia como desconociendo que la gente ya tiene internet y puede ver que nos está vendiendo... Así les va.

Pero volvamos al caso del Escort y su experiencia mercosur: El Escort tiene todo el aspecto exterior de su par europeo pero su motor es algo complicado de explicar...
La motorización del Escort 1.6 viene de la mano de Renault, ya que en Brasil Ford y Renault se fabricaban juntos en ese momento. Un motor Renault (para algunos el viejo Ventoux) ya mejorado sobre mejorado (Lo vienen usando desde el Gordini) Pero que recibe su última mejora de la mano de Ford dando nacimiento al motor CHT.
Motor económico de buen torque a bajas RPM, muy eficiente en su consumo mediante un sistema de alta turbulencia otorgada por un carburador que tenía ciertos accionamientos de vacío que en la práctica no se dejaba poner a punto del todo.


En Argentina en cambio Ford era fabricado por Autolatina junto a VW y rivalizaban con Renault. De Brasil enviaron esos hermosos motores CHT, Ford Brasil para Ford Argentina y fué el impulsor del Escort...
Así terminamos con tres autos que se disputaban el mercado con el mismo motor...
Sería anecdótico pero no cierto... Ya que eran cinco...
Cómo cinco? Pues sí, Autolatina fabricaba Ford y a la vez VW, entonces el mismo motor equipó nuestra primera generación del Gol... Y la versión sedán que no sé si ya pasaba a llamarse Senda o todavía seguía como Gacel.
Curiosidad aparte es que a ése primer Gol siempre se lo denominó "motor Renault" pero nunca escuché decir un "Escort con motor Renault".
Teniendo el mismo motor... El Gol es motor Renault... El Escort es motor CHT...
Una coincidencia cósmica que duró un par de años, luego Autolatina pondría el motor Audi para el Gol y por extensión al Escort, Renault seguiría con "su" motor a solas.

Hasta el día de hoy escucho decir que "tienen un Escort motor Audi" apuntando a que tienen un Escort de "los buenos", es decir, mejor que los primeros. Con el motor de Audi que arma Ford que sería el mismo que los usados por VW pero no... POR QUE ES FORD!

Para los seguidores de la marca, acostumbrados a Fords de cuerpo y alma, de chasis y motor, que acepten el Escort fué un milagro... El milagro de Ford.

Cuál motor era mejor? Pues lo vamos a ver cuando hagamos la nota del Gol en los próximos meses.


El modelo resulta en una ambigüedad, frente y parte trasera muy adecuados pero los laterales no tardaron en recibir críticas en las redes sociales.
Vamos por lo bueno, el frontal del modelo se presenta de una forma que no le sobra nada ni tampoco le falta, bien de paragolpes y una tampografia con el logo de Ford en el capot muy legible acompañada de unas ópticas muy logradas.
Nota buena para las luces principales que no ofrecen el punto negro al centro, al menos no de manera exagerada. Las luces de giro son cumplidoras pero al ser el modelo blanco lucen una naranja muy tímido, tonalidad que fue reforzada antes de sacarle fotografías.
La matrícula delantera tipo tortita de chocolate® ya es una marca registrada para éstos modelos.


Los limpiaparabrisas cumplen con estar, no son de alto detalle y están a un paso de ser genéricos.


Las ruedas por el contrario son muy propias del modelo y lucen muy adecuadas, las tazas plásticas y las dimensiones de los neumáticos son acordes y levantan la nota general.


El interior esta muy esmerado en sus formas, el torpedo, el volante, incluso los detalles del propio tablero muestran lo que es un Escort en versión base, sin tacómetro.

Uno se queda elaborando teorías compensatorias en las cuales se sostiene que multiplican insertos y mejoran el acabado para compensar otros errores si el modelo los trae de "nacimiento".
O pensando en un estratega oculto que tiene dones de mago y llama la atención para posar la mirada en ciertas áreas del modelo y quitar exposición a las partes menos favorables.

Luego de ver algunas mieles del modelo (tiene otras que veremos más adelante) pasamos a la parte menos lograda del mismo:


Un parante B retrasado (el central) es el causante del problema, dejando una abundante puerta delantera digna de una coupé. Parante B complicado ya que su existencia la dan dos componentes, la línea entre las puertas y la pintura en la parte plástica entre los vidrios laterales.
Si se mira el picaporte y el orificio de la llave quedan muy separados del borde de la puerta.
Por otro lado se discute que la trompa es corta, entonces apuntan al parante o pilar A (el delantero) que si retrocede un poco deja la trompa mas larga y la puerta mas chica...

Algo hay, de eso no hay dudas. Pero el mago estratega lo hizo bien bonito de trompa y cola así la gente lo mira atrás y adelante.
Para la próxima, si alguien de Salvat lee, tengan en cuenta que el color blanco es el que más delata estas cosas, un color oscuro tal como un azul metalizado les hubiera ayudado mucho para disimular esos errores.


El espejo retrovisor cumple con existir mientra el detalle de la altura del tren delantero no deja margen para segundas interpretaciones, esta con lo justo, un poco baja diría la suspensión.


Así luciría este Escort GL en su vitrina, con otro modelo al lado que le tape la puerta queda de maravillas!


Sigamos con lo bueno, en la retaguardia tenemos ópticas en tres tonos (que también fueron reforzadas sus tonalidades) misma matrícula que adelante y un paragolpes simple y efectivo como el real.
Las estrellas van de la mano con las tampografías que se adaptan muy bien para reproducir las insignias plásticas de los 80s (borde negro y letras en gris plata o cromado).

El caño de escape es muy proporcionado en su diámetro, por lo general en este aspecto hay que reconocer que le aciertan la mayoría de las veces.


En el otro extremo del portón trasero, visto en detalle, tenemos la insignia de Ford, hay una intención de lograr algo con los óvalos exteriores pero no pude descubrirlo, como un efecto 3D microscópico...

O lo más probable que sea un error en el tampografiado y yo esté fantaseando con mejoras.

La tapa del tanque de combustible dice presente, hay un esmero en la matriz por darle profundidad, modelo en mano el esfuerzo se pierde.
También hay esmero en la cerradura del portón trasero en dos tonos casi me olvido.

En definitiva si quiere hacer las paces con éste modelo es FUNDAMENTAL pensar que hay dos tipos de modelos:

Los que salen bien de entrada y todo es perfección...

Y los que largan de una base que les juega en contra y tienen que remar y remar para sacar el modelo a flote, se rema a sabiendas que el resultado final nunca será perfecto.

Éste Escort es de los últimos, un modelo remador, luchador, se ven descuidos y se ven esfuerzos...

No le doy un diez, pero tiene toda mi simpatía.


Magníficent Ford Escort GL!



Con el Ford Escort Salvat se estrena nueva tarifa respondiendo a cuestiones inflacionarias de los últimos meses.
De forma notoria se suceden los reclamos en las páginas oficiales de Salvat y además se organizan grupos nucleando la demanda colectiva por que bajen los precios.

Fué un largo camino desde aquél Falcon rojo a precio irrisorio, contemplé en redes sociales las situaciones más diversas, acopio, reventa, customizadores y amantes de la originalidad que preservaban cada modelo en su burbuja protectora privándose de verlo en detalle, incluso sin abrir la bolsa dejándolo con su fascículo para la posteridad...

Fué un largo camino, pero siempre con un denominador común: El entusiasmo.

Entusiasmo viene del griego En-Theos, que sería tener un dios dentro o con un dios dentro. Una forma rebuscada pero muy efectiva para describir a una persona entusiasmada. Así el entusiasmo es propio del hombre desde sus inicios y supone una energía y una capacidad expandida por ese dios que encontró su lugar adentro de cada ser.

Cómo no entusiasmarse? Si esos miles de coleccionistas antes seguramente amarrocaban fotos bajadas de internet, revistas, insignias y cualquier cosa que la vida les cruzara.
Creaciones que crecían como un yuyo silvestre para cualquier lado hasta que todo iba a parar a la basura.
Pero llegó Salvat y trajo los modelos que todos esperaban y todo fué armonioso, todo de la misma escala, todo digno de ser mostrado, atesorado... Nacieron vitrinas, lugares nuevos en cada casa...

Hoy la realidad de muchos indica que no pueden seguir comprando cada nuevo modelo, no a ese precio... Coleccionar es una actividad noble pero primero están las necesidades básicas.

Y ése señor que meses atrás compraba un nuevo modelo y esperaba otro...
Ese señor que descubrió un mundo sin TV, sin internet...
Ese señor que rompió con esta era digital donde todo es pantalla e inmaterial y volvió a sentir el gusto de "tener algo" y no simplemente ver... 
Ahora tiene que volver mirando al piso con lo justo en los bolsillos a mirar pantallas, quizá antes lo disfrutaba pero hoy ya no es lo mismo.

Acostumbrados a ir a comprar el nuevo modelo, caminar al kiosco con un dios adentro y volver con el mismo pensando donde ubicarlo, cómo mejorarlo. Acostumbrados a pensar en los que siguen con un dios interior que se cuelga de la pituitaria y nos deja borrachos de endorfina...

Actualmente muchos tuvieron que cambiar la compra del nuevo modelo por dos kilos de milanesa.

Y la milanesa hace lo que puede, uno la compra, se la come y en lugar de terminar con un dios dentro... Termina con una milanesa en la panza!

A los que me leen con la bolsita de milanesas en una mano les digo aguanten, cuiden lo que tienen y esperen tiempos mejores, las colecciones llevan años, décadas y no el tiempo que una editorial imponga.

sábado, 13 de octubre de 2018

Renault 9 RL (1994) Autos Inolvidables Argentinos


La colección de Autos Inolvidables Argentinos se acordó de la década del 90. Al parecer no van a repetir la experiencia española de hacer dos ediciones y dejar para el segundo tramo vehículos de los 80s en adelante.

Nos toca todo junto.

El Renault 9 toma la punta de una serie de entregas noventosas seguido por un Ford Escort, el Fiat Duna y un tanto más adelante el VW Gol del año 93.
Vamos! Lluvia de ideas! Junto al Ford Escort y el VW Gol podríamos hacer "Varilleros Inolvidables Argentinos de los 90s". Una modesta colección de tres modelos o de cuatro si algún atrevido suma un Renault 12 de los últimos que compartían motor 1.6 litros tipo CHT.


Respecto al auto no guarda mucho para contar, es la historia de un auto promedio, potencia modesta, aspecto modesto, diseño modesto y dimensiones modestas.
Modestia aparte, nada en el Renault 9 pecaba de ser poco o mucho.
Entonces era el auto perfecto! Todo en su justa medida como decía el General! Pues no, no era el auto perfecto, era un buen auto pero de tan modesto la historia le pasa factura.
No descollar en nada hace difícil la tarea de tirarle flores, no era el más rápido, el más equipado, ni el más pintón... Para colmo el rubro "El más barato" lo monopoliza Fiat para escusarse de esas cosas que fabrica.


Si fuera un equipo de fútbol sería como Belgrano de Córdoba, eterno en la mitad de tabla hasta que le queda obsoleto el plantel y se va sin pena ni gloria. Ni campeón ni el peor. El auto tibio que vomita Dios.
Tuvo que esperar a que se deje de fabricar el Renault 12 para ser tenido en cuenta de manera seria con un extraño juego de palabras:

El Renault 12 ahora trae el motor del Renault 9...  Así se dijo cuando vino la última versión del doce, mostrando que se actualizaba tecnológicamente.

Cuatro años mas tarde cuando se retiraba el Renault 12 de producción quedo como heredero de su puesto el Renault 9...

Y como será de bueno el Renault 9 que tiene el motor del Renault 12!

No tiene nada de Renault 12, de aquel auto de fierro no tiene nada, compartió la última motorización pero el Renault 12 se hizo fama con su propio motorcito.


Sedán cuatro puertas con baúl, motor mediano y aguantador fue la delicia de los taxistas que ya miraban con ojos cansados al Peugeot 504.
No llegó a consagrarse como auto familiar ya que su hermano, el Renault 11 era casi idéntico pero se lo prefería.
Como en relatos de envenamientos medievales por la corona, uno iba a la concesionaria Renault y preguntaba por el 12, por el 11... Y luego de ponerse al tanto de los extintos no le quedaba otra que comprar un Renault 9.
Nunca fué el preferido de la clientela de Renault, su primera versión era dramáticamente insulsa con faros simples y una parrilla negra entre los mismos, puede ver el mismo AQUI.
El cambio de parrilla y ópticas nuevas resultaron salvadoras y hasta diría milagrosas para no convertirse en uno de los autos más feos de la marca.


Respecto al modelo tiene dos carencias grandes si se lo compara con el otro Renault 9 que ya formaba parte de modellbaus: Antena en el techo y desempañadores en la luneta trasera.

Es entendible la antena del techo, no puede ser cualquier antena ya que reclama un elemento delgado y muy delicado, viendo los insertos y su contextura escapa a lo que puede hacerse y el resultado seria algo muy tosco.

Pero el vidrio trasero es una cuestión de molde, es inyectar plástico en uno u otro molde, el trabajo es el mismo, el material también... Pero el resultado no.


El interior del modelo es interesante, aunque el tablero propiamente dicho peca en sus formas: Tanto el Renault 9 y el Renault 11 tenían los instrumentos inclinados, como recostados y el acrílico transparente sobre los mismos también. Aquí luce vertical y al ras.


Compensa con el torpedo y una consola central esmerada. Las transparencias, de calidad dudosa como siempre, agregan eféctos ópticos distorsivos al interior del modelo.


No encontraba "la foto que lo tiene todo" pero por suerte ya la tengo.

En esta toma se vé uno de los puntos mas ricos en detalles del modelo: Retrovisores, limpiaparabrisas, rejillas del capot, tablero, volante, butacas y freno de mano...
Insertos, encastres, interior, exterior, todo en armonía, todo presente.


El retrovisor bien, no es el mejor pero mejora versiones anteriores con superficies espejadas más grandes, aunque todavía tienen que "crecer" más.


Los limpiaparabrisas parejos, la tampografía justa, las ópticas decentes, pueden mejorarse estas últimas pero no resulta una necesidad.

La matrícula "gordita" me despierta antojos de comer una torta rectangular de chocolate.

Ahora el trabajo del paragolpes es magistral, que buen tino el tono gris del plástico, que bien detalladas sus formas, sus líneas y la retícula inferior. Lo mejor del modelo posiblemente.

Las luces de giro estan muy bien logradas, tratan de mostrar entidad propia pero quedan visualmente como una prolongación de la óptica, se reprodujo el mismo efecto que ofrece el vehículo real.


La parte trasera también tiene sus atributos aunque respetando el auto original ofrece menos puntos interesantes.
 
El paragolpes es indiscutiblemente bueno, digno par junto al delantero.

La patente lamentablemente es otra torta de chocolate digna de la tortita que está adelante, pero aquí luce más elegante ya que esta embutida y sólo se ve su espesor desde los lados.

Las ópticas son interesantes, un tipo de ópticas que vimos en los últimos modelos, rugosas, que se ven muy bien desde este punto de vista...


Pero no tanto vistas de frente.
Vamos! Usted lee esta nota y no vuelve... Yo tampoco vuelvo... Si lo tiene o planea tenerlo nos queda el modelo en mano, y en la mano lucen magníficas.


Respecto a la tampografía trasera en blanco, tímida, no se sabe si es efectivamente blanca o un color plata muy claro para diferenciarse del color del auto.

Es el color del auto que le hace la vida difícil.

Por un lado podría pensarse en evitar el color plateado en los modelos para lucir mejor las tampografías, pero en es línea de pensamiento todos los modelos serían oscuros y ninguno sería gris.

Por otro lado, éste Renault 9 pedía a gritos ser rojo metalizado oscuro, como una guinda, estaba muy de moda por ése entonces.


El escape asoma perfectamente en el orificio del paragolpes junto a una moldura característica del mismo, es un detalle muy bien logrado y que suma mucho al modelo.


Para los observadores de fotos el techo es angosto.

Para los que tuvieron uno recuerdan que el vehículo real tenía las ventanillas curvas y en una inclinación significativa hacia el centro, por geometría nos daría lógicamente un techo más angosto que el capot y la tapa del baúl.

Más allá de ambas posturas... el techo luce bien, no digo sea perfecto, pero es aceptable.


Eso sí, con la tapa de la carga de combustible se portaron muy mal: Larga como esperanza de pobre. Larga con mala leche. Fantasiosamente larga. Si la original es cuadrada no sé por qué la hicieron rectangular.

Mírele el lado positivo...

Déjeme encontrar uno...

...

Si le pone GNC es más fácil ponerle carga externa!



Los laterales aumentados hasta lo indecible nos deja ver las tampografías de "RL". Un detalle diminuto, a tal punto que se ven los detalles microscópicos de las baguetas prolijamente pintadas.

Las tazas plásticas propias del Renault 9 se encuentran muy bien reproducidas y los neumáticos proporcionados.

En la balanza nos quedan mas aciertos que defectos, errores como la tapa del tanque que tienen que ser perdonados por unos paragolpes dignos de un modelo premium. Ausencia entendible como la antena e inentendible como los desempañadores traseros. Un modelo con altibajos pero que al final cierra con un modesto saldo positivo...

Por que el fuerte de éste auto ya está claro... Ser modesto.


Magníficent Renault 9 RL!