Si preguntan por mi colección, debo decir incompleta, felizmente incompleta, si un día se completa no podría coleccionar más.
Conjugando modelos de factoría reciente y no tan nuevos, hasta llegar a antiguos con más de 50 años, vamos a repasar los autos que circularon por nuestras calles entre los años 1950 hasta entrados los 80´s, un legado humilde para quien me siga, o simplemente ir dejando huella...

viernes, 21 de junio de 2019

Chevrolet Silverado (1997) - Autos Inolvidables Argentinos


El atractivo principal de ésta camioneta es que se puede considerar la última con las dimensiones características de la serie de camionetas que Chevrolet inició en los años 70s.
De fuerte carácter utilitario, la misma se muestra ancha, con gran capacidad de carga y una cabina simple detrás de la generosa trompa de aspecto "cuadrado".
Una evolución lógica, una tímida actualización para hacer lucir nuevo un viejo diseño. Todo lo distintivo radica en la parrilla delantera donde se aprecia un diseño poco ortodoxo con abundantes grupos ópticos que parecieran duplicados.


El resto de la camioneta se conforma con ofrecer superficies lisas y grupos ópticos que se integran a los planos para no sobresalir en lo más mínimo.
Un diseño tímido, atemporal con intenciones de durar mucho pretendiendo ser base de futuras (tímidas) modificaciones.
Claro, el éxito del plan dependía de un factor primordial y es que la misma se venda en cantidad suficiente además de quitarle parte del mercado a la Ford F100.

No sucedió, no voy a extenderme con detalles y directamente cuento el final: No sucedió.

Es que Chevrolet no entendió que la F100 seguía con el mismo motor de seis cilindros de mecánica probada, conocida y si se quiere, simple.
Su contraoferta era un producto que lucía similar, con las mismas prestaciones de carga pero con motores tecnológicamente más avanzados, diesel, turbodiesel, cosas que para algún exquisito vendrían bien... Pero el que realmente la buscaba para trabajar veía a las mejoras técnicas como futuros problemas mecánicos y seguían fieles a Ford.

Duró poco en el mercado, sería reemplazada por la S10 que tenía menores dimensiones y competiría con la Ranger de Ford. En ése momento poca gente se daba cuenta, pero estábamos viviendo el fin de las grandes camionetas americanas.


El modelo luce bien aspectado y muestra una versión limpia de ornamentos. Una barra de caño detrás de la cabina la separa de una pick up "pelada".
Nada resulta suntuoso, las llantas de chapa son clara evidencia de que es la versión "trabajadora" que no tenía nada para presumir.


El color azul si bien respeta la paleta de colores absorbe la mayoría de los detalles.

Opinón del redactor: Si se pretendía realizar una versión flotillera, algo totalmente válido y respetable, el color adecuado era el blanco.

Así, con una buena dosis de zoom, podemos apreciar la tercera luz de stop que contrasta débilmente con el resto del modelo.


También la gran leyenda de Chevrolet en el portón trasero resulta en un esfuerzo desaprovechado por un contraste casi nulo. Poner negro sobre azul no fué la idea más feliz.

Si se miran las líneas laterales de éste lado de la camioneta se puede apreciar que la cabina no queda alineada con la caja de carga.
El defecto viene de las mismas entrañas del modelo, donde de manera inexplicable se unen ambas partes con un sólo tornillo ubicado hacia uno de los lados.
Exteriormente del lado del tornillo queda bien presentada y del lado contrario la caja tiende a levantarse.
Aquí, luego de experimentar con suplementos, se optó por calibrar la línea de cintura aflojando el tornillo de a poco y luego dejar que el chasis plástico que termine de "fijar" el modelo.

Las ópticas traseras son a tres tonos. No son muy intensos y darle una tonalidad más fuerte si bien es posible se corre riesgo de perder el detalle de la luz de retroceso y giro. (Notar como sigue el tono rojo en el borde de los demás tonos...)


 La carga de combustible es simple, y no demanda un gran trabajo a la matriz para representarla.

Las ruedas por otro lado, sean unas espartanas de chapa o unas de aleación más vistosas, a la hora de ser reproducidas demandan atención a los detalles y no dejan de ser un reto.
Aquí se puede apreciar lo bien logradas que están, con orificios y formas, además del tapón plástico del centro.
Los neumáticos son acordes en ancho y altura, tienen un dibujo bastante acertado.


Menos grácil resultó la rueda de auxilio que si bien tiene una buena llanta deja como neumático una pieza plástica lisa, como si la misma tuviera una funda negra, un accesorio recurrente pero no de fábrica, menos para un vehículo sin detalles de confort.

El recubrimiento plástico de la caja es interesante, propio de los años en que fue fabricada la camioneta, otorga su dosis de realismo y permite pasaruedas con detalles elocuentes.

También se puede apreciar que el paragolpes trasero tiene una superficie adecuada para que se puedan pisar y oficiar de estribos.


LLevando el zoom a límites que la decencia no permite, se puede ver que la intención de reproducir éste modelo particular resulta una prueba de capacidades técnicas.

Si se considera la parrilla, pretender que la misma lleve cuatro ópticas y a la vez cuatro luces de giro independientes, nos lleva a pensar en un inserto que tiene otros ocho insertos minúsculos... Las posibilidades de error se disparan.

Pretender un desarme y posterior reacomodamiento de los mismos supone una paciencia de relojero para un esfuerzo arriesgado de pocos frutos... O ninguno.
Una postura conservadora nos llevaría a pensar en alguna mejoría pero con algún defecto de ensamble. Claro, pero con nuestro defecto de ensamble, algo más perdonable.

Segunda opinión del redactor: Dado que está probado que pueden realizar ópticas a dos y tres tonos, los resultados hubieran sido mejores si a cada óptica principal se la incorporaba el guiño que le acompaña y se le daba un tinte naranja en el extremo. Eso reduciría el número de insertos a la mitad y a la vez serían insertos más grandes y fáciles de colocar.


En el centro de la parrilla esta el logo de Chevrolet, es de un tamaño realmente minúsculo que a simple viste se aprecia parcialmente y da la apariencia de no estar bien ejecutado.

Zoom mediante se puede apreciar que el mismo está bien y que son nuestros ojos los que están ajenos a detalles tan pequeños.



Un modelo tan limpio y de superficies tan lisas necesariamente tiene que buscar un buen tampografiado.
Como ya se señaló, el color oscuro nos anuló el detalle del portón trasero que es muy bueno pero prácticamente invisible... Por suerte, en las puertas se replican las insignias plásticas de tipografía generosa.
Una tampografia a cada lado en dos tonos, gran detalle que mejora un modelo bastante pobre si no se tiene en cuenta su gran delantera.


Otros buenos detalles son los retrovisores en las puertas, los picaportes de las mismas...


Y los limpiaparabrisas muy prolijamente colocados.

Como todos los detalles del vehículo, son en color negro. Angustiante y monocromáticamente negros.


La matriz para realizar la pieza del interior es bastante cuidada. A los detalles del tablero se le suma el volante con un fuerte ADN Chevrolet. Mismo diseño de volante se emplearía en otros productos de la marca como la Blazer.

Ya con todo expuesto, nos queda pensar integralmente el modelo. No tiene errores insalvables, pero tampoco tiene impacto en el coleccionista local.
No tiene llegada, no resulta en una pieza cardinal y mucho menos resulta una "primera pieza" de esas que una persona compra y luego se ve tentada de acompañarla con otras.

Tiene otro valor sin embargo que no es despreciable: Éste modelo bien puede terminar de narrar una historia en un estante de camionetas Chevrolet ordenadas por año.
Así, si se cuenta con una de los 60s, los modelos siguientes de los 70s, alguna de los 80s para pasar a las Veraneio... Terminar la línea con una de éstas es gran cosa.

Es mejorable? Lo es, sin lugar a dudas. Pero así como está también es suficiente.

No es una nota alta, pero bien puede ser considerado el modelo bonachón que ayuda a completar la saga... Y tratándose de camionetas que son por lo general escasas... Es mucho.


Magníficent Chevrolet Silverado!

miércoles, 29 de mayo de 2019

Chevrolet Chevy Coupe SS Serie 2 (1975) - Autos Inolvidables Argentinos


-Cómo olvidar la Chevy Serie 2! 

    Su sonido inconfundible! 

    Sonaba como un auto importado... 

    Sonaba como un Torino... 

    Sonaba como un Falcon... 

    Sonaba como un Fiat 1500... 

    Sonaba como un Fairlane... 

    Sonaba como un Coronado...

-La serie 2 sonaba como una Chevy! No sonaba como ninguno de ésos autos!

-Es que yo veía las películas de los Súper Agentes!

La Chevy Serie 2 es el ícono de los 70s en Argentina, auto de origen americano de estilo puro que no pretende ser varias cosas a la vez. Se ofrecía como deportivo, lucía como deportivo y en definitiva era deportivo. Parece algo obvio, pero son contados con los dedos de una mano los autos realmente deportivos en la historia del mercado local.

No voy a hacer un recuento de cada uno pero sí vale la pena mencionar los competidores contemporáneos y directos: Su archienemigo, el Falcon Sprint, que era en realidad un sedán potenciado, no un deportivo. Luego seguiría la Dodge Polara RT, que tenía un porte más grande, entonces el comparativo resulta algo complicado.

Los tres autos llevaban motores de seis cilindros en línea, todos pintados en colores vivos y vistosas franjas contrastantes, era un nicho comercial inédito hasta el momento y ya tenía características bien definidas.

Respecto a la Chevy Serie 2 existieron varias generaciones de la misma, identificándose por las distintas franjas exteriores, equipamiento y confort.
Curioso es que se mantenga el nombre de "Serie 2" y no se escalone el nombre a Serie 3... 4.... con cada nuevo diseño. Quizá los cambios no eran lo suficientemente grandes entre una y otra para justificar el cambio de nombre... Para el público era suficiente que sea Serie 2 y eso bastaba.

Incluso siendo evidente que era un subproducto de la Chevy Coupé se la consideraba como algo de nombre propio. En el lenguaje coloquial era suficiente con decir "Tengo una Serie 2" sin necesidad de nombrar el título de esta nota por ejemplo.


El modelo transmite mucho, verlo es un pasaje al pasado masculino. Vienen a la mente pantalones tiro alto tipo oxford y cuello de tortuga, o camisas de cuello abundante de estampados llamativos perfumadas con colonia Fittipaldi, Aqua Velva o desodorante Valet... 
El broche de oro sería un reloj importante, automático, no a cuerda, la tecnología quartz estaba en pañales... Esos eran los tesoros de un hombre en los 70s, un buen auto, un buen reloj, buena ropa... Y si alcanzaba el presupuesto, el auto era una Serie 2.

Se siente identificado... Hombre de los que ya no quedan... Se mira el reloj, piensa en su auto y hace un repaso mental de su perfumería personal...  Déje de pensar pavadas que le acaban de mandar un meme! Las nuevas tecnologías extinguieron ese tipo de masculinidad, siga viendo su celular.

A fines de los 90s Illya Kuryaki and the Valderramas en sus videos musicales buscaban esa onda 70s, algo funk, algo crudo. De no conocerlos, uno no podría distinguir si veía un video nuevo o de aquellos años.
De todo lo que se pudo hechar mano de ésa década, tomaron dos cosas para una de sus canciones, y decía asi:

"Soy domador de Chevys, nena
y es lo que siempre quise ser
manejar uno naranja y que me griten Gardel
Mi Chevy y mis franciscanas..."

Cómo se llama el tema? Mi Chevy y mis franciscanas! Gran olvido el mío! Pasar por alto que los 70s no son 70s sin esas sandalias de cuero.


Soy domador de Chevys a escala! Es lo que siempre quise ser!

Tarareando la canción olvidada (Muy olvidada) vamos a ver ésta Chevy. Como era previsible es la misma matriz que la primera Chevy blanca con techo vinílico.
Muchos se dedicaron a despintarlas para usarla como base para alguna versión de Serie 2, espero que no muchos hayan hecho esta versión... O al menos en éste color...
Hay suerte, de todas es una de las más difíciles de reproducir ya que las franjas laterales no se pueden reproducir con calcas al agua y una impresora normal, la franja blanca del medio penaliza.
Las otras versiones en cambio tienen franjas negras y dan una mano para customizaciones mas logradas.


Eso sí, a olvidarse de cosas delicadas como el "250" en el extremo del guardabarros o que "Serie 2" se lea así como en ésta Chevy. Tenemos suerte, tenemos Chevy y no tenemos que recurrir a brujos de las calcas al agua para lograrlo.


Un poquito más arriba, un poquito mas abajo, mas ancha aquí o allá... La franjas tipo "remo" no son las más fáciles de reproducir, sin embargo son aceptables, no perfectas, pero sí aceptables.

Buenos los picaportes de las puertas, me siguen gustando desde su primera aparición.


Sobre la trompa es para destacar las dos parrillas negras con borde en color plata, no mire la parrilla, mire el borde, una línea plateada fina y precisa.
Mas atrás la toma de aire del habítaculo y unos limpiapabrisas cromados que en esta unidad llegaron semielevados pero parejos.


Buena trompa, buenos insertos.
Parrilla prolija y de buen encastre, con detalles minúsculos pero bien ejecutados.
Floja la matriz que deja una franja de capot un tanto ancha arriba de la misma.

Las luces de giro son modestas pero resultonas como siempre, lo que es de destacar son las luces principales: Notar que estan finamente grabadas, no con burdas líneas o lisas.
Un sutil grabado, algo mas acorde a la escala del modelo, deberían ser todas así, si se mira con malicia se puede apreciar las viejas "ñañas" del chino ensamblador que las pone con cualquier inclinación... Y aun así lucen tan bien que no vale la pena tocarlas.



La estampa en perspectiva transmite toda la apariencia de un muscle car americano, el espejo cromado corta con tanto naranja.

Atrás se puede ver el paragolpes ancho y zoom mediante la sopresa de las luces traseras, mucho más complejas de lo que se aprecia a simple vista.


El encastre es más que milimétrico, la tampografía de "SS" al medio perfectamente centrada es digna de elogio.


Otro detalle es que el modelo vino con el escape pintado y no de color negro, algo poco habitual en ésta colección.


Las tampografías en la parte trasera son de lo mejor, legibles en todos sus tamaños. Cada vez que se lee "Serie 2" es suficiente para dejar una sonrisa.

Me hacen ruido eso sí los apoyacabezas, no recuerdo verlas en estado original con los mismos.


El interior es interesante mas allá de mis dudas sobre el aditamento a las butacas.
El tablero, el volante de tres rayos y la palanca de cambios lucen bien, son representativos y no exageran en proporciones.
Incluso se reproduce el tapizado de las butacas  (no se pudo apreciar en la foto) es uno de los mejores interiores que se entregó hasta el momento.


Por último las ruedas vienen totalmente cromadas, algo que no se ajusta lo más mínimo a las ruedas del auto real, lucen extrañas y no le dan buen aspecto al modelo,
Siendo morfológicamente correctas se soluciona pintándolas de negro dejando cromado lo que iba cromado... No es fácil, pero el resultado final (si se logra) favorece mucho al modelo.

Asi al final sabemos que es una Coupé Chevy que ya tuvimos, con sus defectos de matriz perdonables, de nota media alta, no alta del todo, mejorable... Pero el tampografiado es muy bueno y el color uno de los más deseados, el resultado lógico es un modelo que gusta a muchos...

Auto, mito, sueño, ícono, resulta esencial en la colección al punto que muchos consideran tardía su aparición.

Seguro más de uno rompió su promesa y volvió a buscar un modelo más... Una Serie 2.


Magníficent Serie 2!

domingo, 19 de mayo de 2019

Peugeot 405 SR (1993) - Autos Inolvidables Argentinos


Siento fascinación por la astronomía, puedo pasar horas viendo programas como "Cosmos", imágenes del Hubble, investigar por la ubicación actual de las Voyager 1 y 2, las estrellas más grandes, el ancho de la Vía Láctea... Y a otras tantas personas no les interesa lo más mínimo...
Pero si algún día llega la noticia "Primeras imágenes de lo que existe más allá del borde del universo" supongo que llamaría la atención... mucha atención.

Pues bien, este sitio se especializa en modelos de autos de los 50s a los 80s y éste Peugeot sería una de las fotos de nuestro borde de universo.

Modelo border, modelo de frontera, muestra que la historia no acaba en el Peugeot 505 (Cosa que para muchos no sería una tragedia) y que el león seguiría su camino descartando modelos y sumando nuevos hasta nuestros días.

Con hoja en blanco hay cientos de formas de comenzar una nota pero me gustó ésta, cercana a lo personal, cercana a lo que es modellbaus y en definitiva hacer participar al lector del "atrevimiento" de pasar los límites de éste universo artificial y decir: Estamos en los 90s.


Los 90s fueron de Peugeot en Argentina, no hay dudas al respecto, si bien la marca en Francia siempre contó con un abanico de modelos más amplio a nivel local nunca había ofrecido más de dos o tres modelos simultáneos.
Hay un lógica al respecto, en materia de mercado cuando uno ocupa un nicho y domina es la competencia la que tiene que abrir el abanico de modelos, como pegando trompadas para ver cual es la que derriba al oponente.
Históricamente Peugeot con el 504 se pudo mantener en los 70s y gran parte de los 80s (llegaba el 505), mientras las otras marcas ofrecían un abanico de modelos que daban cuenta que cualquiera de ellos por sí solos no eran suficientes para competir.

Mucho tiene que ver el poder de la palabra, el poder del significado. Peugeot sabía que sus productos iban al público, mayormente masculino por aquellos años y sobre todo que era lo que consideraban importante.

Correr? No.

Ser el más rápido? No.

Por más que tengamos siglos y siglos de evolución como especie humana, nuestras prioridades siguen siendo bastante primitivas:

Qué quiere el hombre promedio? No ser promedio! Ser el macho alfa lomo plateado! Compare las publicidades y verá "El poder de la seducción" "La especie dominante"... Una lavada de cerebros hermosa!

Hombres mirando la publicidad fantaseando con conquistas resulta algo obvio, el golpe secreto eran las mujeres que veían la publicidad fantaseaban con un hombre con ése auto.

Un esquema simple y efectivo: Para el hombre, vistas del auto y la mujer seducida. Para la mujer, el auto llegando siempre a paisajes exóticos, glamorosos castillos, siempre despacio, siempre llegando (La llegada es un sinónimo visual del preludio amoroso), nunca rápido, nunca velocidades máximas, nunca maniobras acrobáticas.
A él le decía "Usted va a seducir con éste auto" y a élla "A Usted le seduce el auto", Lo que sucedió en la práctica, ya comprado el auto, para muchos está guardado en el "Libro secreto de los 90s".


La irrupción del 405 en el mercado nacional fué determinante, fué el coche del momento y coche aspiracional desde el comienzo (Y por los años que vendrían). Auto elegante, sexy, caro, el 405 fué una jugada que la competencia no pudo anticipar: El Renault 21 resultaba tosco en comparación, el Galaxy de Ford era la credencial del espanto y el Fiat Tempra sufría el karma de los coches grandes de Fiat de no ser tenidos en cuenta.
De todos el Tempra por su diseño es el que estaba más a la altura para dar batalla, pero la seducción ya tenía dueño.

El modelo representa el 405 SR, no significa que era la única versión disponible, también teníamos la SRI, la rural, las versiones importadas con una grilla negra entre los faros traseros y por último la versión que querían todos, la Mi16, que reunía todo: Potencia, deportividad, lujo, confort y la mejor estampa que pudiera tener un 405.


Respecto el modelo tiene sus puntos interesantes, el auto esta justo un paso antes de la era en que "todos los autos comienzan a parecerse".

El modelo copia su diseño y dejamos de tener un auto con paragolpes para tener un auto que incorpora los paragolpes.

Excelente muestra de transición a paragolpes pintados, la parte media de los mismos son de color carrocería la superficie de contacto se mantiene negra.
Se detalla la línea cromada, muchos por ése entonces tenían un capa celeste traslúcida que le daba un tono especial, luego se degradaba y quedaban cromadas como cualquier otro.
La parrilla es eficiente y el león en el medio es una delicadeza para sacarse el sombrero.

Curiosas las ópticas delanteras que tienen líneas irregulares, oblicuas, un tanto curvas, otorgan carácter al modelo.
Pero no espere un puntaje alto de las luces delanteras, ya que las mismas en su base traslucen el tono rojo de la carrocería.
Aquí, vistas de frente lucen maravillosas con el reflectivo de atrás, pero al cambiar el punto de vista se tornan oscuras y gana el rojo.

La matrícula bien, no se destaca y tampoco debería hacerlo.




Las luces antiniebla son insertos y quedan muy bien, sube puntos en calidad.

El Paragolpes vuelve a ser negro en su base, donde es posible rasparlo, a prueba de negativos que pregonaban la inconveniencia de los paragolpes pintados.


En su lateral ofrece la silueta de manera satisfactoria, no se observan vicios como un techo demasiado alto o desproporciones.

Buen trabajo de baguetas pintadas a dos tonos, carga de combustible bien escalada y de forma adecuada.

Las ópticas traseras y delanteras tienen la presencia indicada en los laterales.


El espejo retrovisor color carrocería es un detalle para elogiar, son detalles propios de modelos premium.


La antena del techo esta sobredimensionada pero no llega a ser una fatalidad como ocurrió con la fálica antena de la Renault Fuego GTA Max (primera entrega de ésta colección)


La parte trasera es buena pero no luce por el color de la carrocería: Las ópticas traseras al tener un color similar se terminan fundiendo y no contrastan del todo.

Ópricas a dos tonos y fumé, que les facilita la tarea de hacerlas en tres tonos y definir luz de giro y retroceso.

La tampografía de Peugeot es para admirar.

La matriz no olvida las formas del baúl y da cuenta de todas sus formas y líneas.



El paragolpes trasero responde a las mismas características del paragolpes delantero, mismos detalles y queda igual de bien.

La matrícula trasera si bien no es ideal (tampografiada era ideal) No altera la visión del modelo.


El trabajo de tampografiado sigue: "405 SR" a dos tonos y de igual forma "ABS".

Si en los 80s estabamos todos atras del "turbo" para ir más rápido... En los 90s íbamos por el "ABS" para frenar en menor distancia...

Eso que asoma ahí arriba no es un Tupper, es un apoyacabeza del asiento trasero, modelo en mano se ve como apoyacabeza, no se alarme.
Igual ya ví que varios rellenaron el mismo y le dieron el tamaño adecuado (Antes exclamaron por la falta de atención al detalle en redes sociales obviamente).
Sucede que es plástico, no es algo difícil de moldear y pretender una matriz decente no es nada de otro mundo.


Por que el plástico permite detalles impensados como ésta rueda de auxilio tan ajustada a la realidad, algo tan elogiable como ésto hace repudiable los apoyacabezas de la foto anterior.


El techo solar es otro detalle de calidad, algunos fabricantes lo simplifican haciendo la moldura del mismo en la matriz y pintándolo de negro, aquí es un material semitraslúcido inserto.

Algunos ya pusieron manos sobre el mismo y lo pusieron en posición abierta. Considero que es una idea interesante para lograr versiones que se distingan de una reproducción masiva.


Los limpiaparabrisas son cumplidores, no sorprenden que sean negros, ya para éstos autos no hay otro color posible. Lo que sí es llamativa es la grilla plástica debajo de los mismos.

Es un buen modelo en líneas generales, no posee defectos insalvables y los apoyacabezas pueden solucionarse con remedios caseros sin necesidad de ir al médico.

Incluso el defecto de las ópticas delanteras puede corregirse retirando las mismas y pintando su base de color plata para luego volverlas a poner...
Tarea un tanto ingrata y harto repetitiva en éstos modelos... Bien puede tomarse una licencia como yo y mirarlo de otro ángulo...


Magníficent Peugeot 405!








Ni bien se tuvo noticia que saldría el Peugeot 405 me llegaron muchos mensajes, algunos afectivos, otros sorprendidos y otros agresivos...

Todos los mensajes eran por ésto:


Es la listita tentativa hecha en Agosto de 2016 aquí, en éste sitio...

A los coleccionistas nuevos y no tan nuevos invito a leer aquélla nota, también los comentarios. A la distancia mis listas tentativas carecen de interés, pero pueden ver a un CaboReyes haciendo sonar la campana antes del big bang, un momento casi histórico en el coleccionismo local.

Quizá en diez años sea más interesante volver a leerla.