Si preguntan por mi colección, debo decir incompleta, felizmente incompleta, si un día se completa no podría coleccionar más.
Conjugando modelos de factoría reciente y no tan nuevos, hasta llegar a antiguos con más de 50 años, vamos a repasar los autos que circularon por nuestras calles entre los años 1950 hasta entrados los 80´s, un legado humilde para quien me siga, o simplemente ir dejando huella...

viernes, 19 de julio de 2019

Fiat 125 Mirafiori (1981) - Autos Inolvidables Argentinos


En el pasado siglo cada década que empezaba suponía una renovación, el tiempo se parcelaba de a 10 años y flotaba la idea que cada nuevo período suponía un avance.
Así los 70s se diferenciaron de los 60s... Y cuando llegaron los 80s se esperaba otro cambio. Desde el punto de vista automotriz fué notable ya que en un período de tres o cuatro años se abandonó el paragolpes metálico y muchos elementos de metal para ser reemplazados por material plástico resistente que permitía diseños hasta el momento inviables.

Otro punto a tener en cuenta es la muchas veces citada apertura de importaciones que literalmente obligó a las automotrices locales a ponerse al día con su productos que distaban mucho de las unidades importadas, principalmente las japonesas que con precios razonables y competitivos ofrecían mejores productos.

Por eso el comienzo de los 80s por un lado fué el comienzo de vehículos exitosos del nuevo período y a la vez el ocaso de las glorias de la década anterior.
Puntualmente el Fiat 125 Mirafiori es uno de los primeros en despedirse de la línea de producción ya que resultaba un auto obsoleto en todo sentido para ese momento: Su diseño no admitía más intervenciones para otro "lavado de cara", su mecánica no era eficiente, su consumo resultaba incompatible con el tamaño del auto y sus prestaciones... Incluso la suspensión trasera mediante elásticos longitudinales ya resultaba arcaica para ése momento.

Se tomaron buenas decisiones por parte de Fiat, en lugar de intentar que parezca "otro auto" se respetó el modelo y dejó que se despida en su ley. Una modesta pasada en limpio con paragolpes que seguían siendo metálicos, nuevas ópticas que no alteraban significativamente sus líneas, llantas de aleación y el motor de siempre pero más potenciado... Ya que después de todo, ser un Mirafiori era ser potente.



Modelísticamente hablando son todas flores. Resulta que el Fiat 125 en versiones tempranas (originales si se quiere) es bastante reproducido, ya sea por Starline o un coleccionable, pero también puede encontrar reproducciones contemporáneas al auto por parte de Buby o Mercury...
En definitiva un Fiat 125 no es cosa nuestra, un 125 es un auto con presencia en más de un continente con arraigo en muchos países, créame que ésta versión "especial" del 125 va a despertar interés mas allá del mercado local.

Lo que se considera estético actualmente nos hace ver el Mirafiori un tanto tosco... Incluso sé que esta haciendo bromillas en voz baja mientras lee...

Pensando que es un "Mirafieri" más que un Mirafiori.

Dejando herejías de lado, bueno es detenerse a estudiar como resolvieron el frente de éste 125:


Ya sabemos que lucen como si fueran ópticas de otro auto ya que en definitiva el 125 no fué diseñado para ópticas así. Sin embargo se logró algo, junto a un capot mas liso y menos ornamentado, las ópticas grandes reemplazaron las tradicionales dobles y quedaron razonablemente bien.
Otra renuncia fuéron los paragolpes con barandilla para unos más compactos con banda de goma y luz de giro.
Elemento a elemento se modernizó, pero el resultado final perdía personalidad respecto al 125 original. Se podría expresar como una versión "genérica" o "simplificada": Menos elementos, menos ornamentos... Todo para ser moderno una vez más.

Respecto a la miniatura vale la pena destacar los grupos ópticos, donde los principales no tienen el clásico punto negro al centro, mientras los de giro son insertos en dos tonos, cuando la regla para este tipo de modelos es que sean pintados simplemente.


La parrilla es buena pero no tiene mucha profundidad. El paragolpes también es buena pieza pero va a tener que trabajar en ese adoquín cromado donde se apoya la matrícula.

Los neumáticos tienen un dibujo interesante y consistente con los que se usaban en el momento pero resulta algo exagerada la profundidad de las líneas.


La vista lateral es buena, básicamente encontramos el 125 de siempre pero calzando llantas de aleación.

Para exquisitos, las diferencias radican principalmente en como asoman las luces de giro, que dejan de ser un plafón sobre una superficie y ahora se integran a la carrocería.

Caído de atrás? Sí, totalmente. Más teniendo en cuento que la suspensión trasera era con elásticos y los mismos se podían apreciar desde atrás.
No supone un defecto insalvable, cuestión de suplementar el eje trasero hasta ponerlo a gusto.


Si por casualidad pretendía hacer un Mirafiori partiendo de un 125, dichas ruedas serían el principal obstáculo, ahora, con la aparición de éste modelo ya es otro proyecto para descartar.



Las ópticas traseras son importantes, ocupan 2/3 del ancho del auto. A tres tonos obligadamente ya que con semejante tamaño hacerlas todas rojas sería imperdonable.

Bien la matricula trasera, sin ser una maravilla no destaca por su espesor.

Luneta trasera generosa, la remataron muy arriba en el techo y no luce natural, hasta pareciera que el plástico transparente estaba preparado para terminar más abajo. A mi entender es el punto más flojo del modelo.


Las tampografías por otro lado son impecables...


Se puede experimentar placer al comprobar que las microscópicas insignias están en orden.


El interior tiene su formas, es bueno aunque difícil de apreciar como siempre.


El chasis es lo que resulta novedoso, profusamente detallado, no sólo se prestó atención al sistema de escape, también se atendío a la transmisión y suspensión... Muy completo.


Detalle de picaporte en dos tonos sobre gris plata... Se defendieron bastante bien, no es fácil...


El nuevo capot sin la línea central, las parrillas plásticas, los limpiaparabrisas negros bien colocados y un espejo retrovisor con una protuberancia extraña cierran el modelo.

Está para un siete, si se compara con alguna creación de artesano o modelista sale ganador, pero también hay que valorar el parabrisas de encastre pobre y la luneta trasera que hace lo que puede con una matriz que falló en ése lugar.

En mano y considerando la escala es bueno, hay que reconocerlo.


Magníficent 125 Mirafiori!

martes, 16 de julio de 2019

Ford Taunus GT SP5 (1983) - Autos Inolvidables Argentinos


El último deportivo hecho a la vieja escuela, el Taunus GT SP5 fué la propuesta final de Ford con ésta plataforma cerrando un capítulo muy interesante de la marca.
El Taunus desde su aparición fué algo totalmente diferente, ya que Ford para el mercado local tomó desarrollos americanos como la Pick Up F100, el Falcon y el Fairlane. Pero el Taunus tenía origen europeo emparentándose con otros modelos como el Cortina. Así, años atrás, nos daban la facilidad de conseguir modelos de éste auto pero con ése nombre.
La novedad es que si bien uno podía hacerse sin mucha dificultad de un Taunus sedán, la versión deportiva no estaba disponible ya que en Europa no se comercializó de tal modo.
La versión coupé del Taunus tiene mucho que ver en cómo se ofrecía la primera generación del mismo y lógicamente esta nueva generación debía cuidar de mantener sus líneas de productos.


Mecánicamente no difiere mucho de la versión 4 puertas, incluso la primera versión coupé no difería nada, tenía exactamente las mismas prestaciones. Era una versión limpia, sin ornamentos como franjas o variantes en los tonos. Ser coupé y fastback alcanzaban para darle carácter.

La que vemos, una versión posterior (no por mucho, un par de años) es la versión GT SP5 con incremento de potencia (mismo motor, otro ajuste y carburación) y la caja de quinta que por ésos años resultaba la novedad del momento.
Incluso no se tenía en claro si la 5ta velocidad era para ir más rápido o gastar menos. Obviamente y ante al ambigüedad se toma lo que más conviene y para ésta Taunus la quinta servía para fantasías supersónicas.

Auto de porte firme, respetable, lo suficientemente grande para tener presencia y seguir siendo ágil, tracción trasera, motor gastador pero confiable y de potencia digna, lo hacía cumplir su cometido de coche deportivo, de coche recreativo, de coche atractivo.
Por otro lado su interior es uno de los últimos donde la suntuosidad estaba basada en los elementos: Madera, cuero y metal.  Modelos posteriores ya renunciarían a todo eso por plásticos y materiales sintéticos.

En definitiva fué la versión más acabada de nuestro Pony Car, nuestro "mustang criollo". Piense que si hubieran hecho una película local tipo "Bandit" con un renegado de las rutas pampeanas... Seguramente hubieran elegido éste auto.


A la hora de tratar del modelo en cambio hay que bajar un par de escalones y un poco la espectativa, créame que una Taunus SP5 real luce mejor.

Ya por diferentes lados luego de su lanzamiento se indicó que es corta de trompa, larga de cola, lo que redunda en milímetros aquí y milímetros allá...

Si Usted es habitué de modellbaus ya sabemos que pasa cuando suceden esos furcios... Y si no le cuento: Cada vez que le matriz les sale para el traste, se empeñan en mejorar el modelo con insertos, tampografías y demás ciencias tratando de "salvar" el modelo... Rara vez lo logran.

Pero resulta entretenido ver por dónde meten mano, cómo tratan de llamar la atención, las estrategias mas osadas para sacar adelante el modelo...


Insertos en luces auxiliares, no crea que le daban mucho más poder lúminico al auto real, las ópticas de serie eran tremendos televisores. Pero sí servían junto a la parrilla color carrocería para distinguirse de una Coupé Taunus común, eso sí.

La tampografía de Ford en el centro debía lucirse, debía centrarse y se logró... La transparencia de las luces principales resultó floja y descuidada...


El paragolpes es bueno, no sale bien del proceso de pintado, tiende a rayarse pero es buena pieza.


La insignia de SP lateral es interesante ya que no sólo se trata de la tampografía diminuta y legible, sino que se posicione exactamente sobre una protuberancia de la matriz que le da relieve o cuerpo.

En éste punto nos ponemos detectivescos, uno supone una matriz descuidada y con dos tremendos errores en trompa y cola... Por qué molestarse en darle una protuberancia lateral a una insignia?

A la vez prestar atención a las franquicias de puertas y líneas de capot... Son nítidas, francas, firmes, son líneas que no dudan... La matriz en definitiva es muy esmerada, muy rica en detalles, pero todo el esmero fué en detalles puntuales... Mientras que la proporciones básicas, iniciales se las descuidó por absoluto...
Dada la naturaleza del modelo y su novedad, la matriz seguramente serviría para una versión premium para Europa. 

Ahora no nos quedamos con que salió mal... Sino que era una matriz pensada para más y que salió mal. Eso significa que la frustación también quedó puertas adentro...


La forma del parabrisas es muy adecuado, los limpiaparibrisas muy bien puestos y los retrovisores parejos...


No sólo parejos, son piezas excelentes, nótese del lado reflectante la profundidad y el ancho del marco...


La antena viene detallada...


El trabajo de tampografiado es extenso, por una cuestión cromática uno se concentra en las franjas amarillas pero los detalles en negro son más trabajosos...

Nótese el sócalo, pasarruedas y la franja ancha inferior.

Nótese detrás de las superficies vidriadas y luego siga las franjas de la línea de cintura...


El paso a otro plano de la franja que se ensancha supone una dificultad técnica...


Que pudieron sortear bien y volver por el otro lado del auto de igual forma.

Más la miro y más me apeno que no la hicieran gris con franjas negras y rojas... Era mi preferida.


En la parte trasera nos resta ver las tampografías de rigor para insignias que ya es costumbre que salgan bien.
Una matrícula trasera un tanto alta para mi gusto y ópticas traseras que son en dos tonos pero tímidas en su forma. Necesitan tener un poco más de énfasis esas líneas horizontales.

Las ruedas son representativas aunque no son los suficientemente "nítidas" les falta filo y definición, dejan las partes perforadas redondeadas y no con vértices marcados.

A fines de pasar el rato, a fines de ver un modelo de una forma distinta, ésta Taunus resulta extremadamente interesante. No por un cuento lineal de final feliz, sino por ese juego no resuelto donde partiendo de una falencia se buscan otras virtudes y puestas en valor alternativas.

La abrumante carga ornamental del modelo queda debidamente probada en el hecho que nadie al momento se atrevió a hacer una variante de otro color como la gris o la crema... No sin recurrir a un "downgrade" y quedarse con una coupé "no SP5 sin franjas".

Y esos retrovisores no son de éste barrio... Son de barrio más caro a mi no me engaña...


Magníficent SP5!

lunes, 1 de julio de 2019

Peugeot 404 Pick Up (1979) - Autos Inolvidables Argentinos


El utilitario lógico

Peugeot en Argentina tenía una existencia particular, pocos modelos y las variantes de los mismos (breaks, cabrios y cualquier otro modelo que nos sean 404 y 504) eran importados.

Las PickUps de Peugeot sin embargo eran nacionales y obedecían a una simple constante: El auto que pasaba a segundo plano se ofrecía como utilitario.
En los 70s el Peugeot 504 era la imagen de la marca y principal producto, mientras el 404 si bien era una berlina todavía respetable ya tenía un perfil utilitario como Taxi en su versión diesel.

El motor que impulsaba dicho 404 era un Indenor similar a los que usaban los Rastrojeros que estaban liderando el mercado al ofrecer una Pick Up mediana de consumo moderado.
Uno puede imaginar tranquilamente una situación puertas adentro de SAFRAR (Firma que fabricaba la marca en ésos años). Directivos mirando los motores Indenor en fila para ser colocados una y otra vez en sedanes mientras ven como los Rastrojeros se venden como pan caliente. Así, tan sólo mirando ya tenían el 75% del utilitario...


Cuando salió al mercado no resultaba ninguna sorpresa: Mitad 404 y mitad caja de carga, motor conocido... Para algunos un Rastrojero mejor hecho, para otros un Rastrojero menos rudo, pero en definitiva la comparativa con el utilitario autóctono resultaba inevitable.

Era más caro que un Rastrojero y su uso era más limitado. Resultó ser más citadino, resultó ser una eficiente herramienta de trabajo para todo tipo de tareas: Talleres mecánicos, fletes, servicios técnicos, reparto de productos alimenticios y cualquier otro rubro. Sus dimensiones eran óptimas.

Supone mejoras respecto a su antecesora la T4B con una mecánica más sólida y una caja de carga un poco más amplia además de cargar más kilos.
Aunque la caja no siempre fué la misma, en la primera versión la caja seguía las líneas de la cabina (como la T4B) luego en 1979 fué replanteada como la que muestra el modelo mostrándose más amplia y útil.
Con ésta caja llegaría al final de su producción en 1982, año en que es reemplazada por la Pick Up 504.


El modelo resulta interesante a simple vista, ofrece una trompa más que digna del 404 y hay fundamentos sólidos para aseverarlo.
Un auto reproducido desde los 60s por distintas marcas, con distintas formas de hacer, con distintas objetivos y distintas aspiraciones puede dar material para hacer un libro fotográfico de "Las mil y una caras del 404".
Pues bien, el rostro que hoy nos muestra éste utilitario tiene sus particularidades y vale la pena estudiarlo en detalle:


La parrilla, viene cromada, viene sombreada, viene con el logo del león en otro plano, viene profunda y viene inclinada con la parte inferior hacia adentro. Simplemente vino así.


Las luces de giros a dos tonos bien centradas en los guardabarros. No parece gran cosa, pero luego de ver las luces de giro de la versión sedán de los primeros números que ofrecía Salvat... Es gran cosa.

Las ópticas principales son un gran inserto. Olvídese por un momento del chino que las pega como quiere y preste atención al marco de las mismas, verá que en la parte superior copia la forma del gardabarros con una punta... Versiones berretas por lo general colocan una óptica redonda con marco (también redonodo) de tamaño adecuado y listo... Total, en escala 1:43 pasa...


El modelo no tiene muchas tampografías ya que el utilitario no las reclama, la del capot es prolija y de tipografía correcta, pero yo la hubiera puesto un poco más adelante.

El ángulo de la toma pone en evidencia que la parrilla debería estar un poco más adentro, ya que no debería verse la parte superior del marco (debería quedar bajo el capot y sólo ser visible de frente).


El paragolpes se nivela muy bien y luce correcto sin llamar la atención.

Sería así un claro ejemplo de como debe resolverse el rostro de un 404 en ésta escala con un tipo de fabricación low cost.


Los parabrisas lucen terrenales, usados, lejos de la simetría estéril y perfeccionista.

Siendo un utilitario le da carácter, si fuera una berlina de lujo no, por las dudas, aviso...

No vaya a ser cosas que se les dé por pegarlas mal de aquí en más y luego se escusen diciendo "Ahhh noooo!... No están mal pegados!... Es que son terrenales! usados! y están lejos de la simetría estéril y perfeccionista!"


Los espejos que equipaban de fábrica a la pick up 404 no eran lindos. Eran redondos, simples, genéricos y llegaban a media altura de la ventanilla.

De la reproducción se esperaba espejos retrovisores por el estilo, inexplicablemente lograron darle un plus de fealdad que... Asombra.


Después de todo es una Pick Up, se esperan cosas así y se espera que la estrella del modelo sea la caja de carga.
La forma prepotente en que figura la marca en la retaguardia ya es clásica de todas las pickups de Peugeot, se extrañan las formas redondeadas que ya no llegan a ésta parte dejando tan sólo líneas rectas.


Se puede rescatar las ópticas a tres tonos, detalle poco visible modelo en mano.

También el paragolpes trasero en dos tramos en un decente gris mate, menos mal que no usaron blanco.


La rueda de auxilio asoma al medio... no se ve mucho... felizmente...

A la fuerza la matrícula trasera tuvo que ser tampografiada, suerte para nosotros, queda mejor así.


 La caja por dentro no guarda sorpresas, clásicos pliegues y pasaruedas angulosos, lo necesario, lo suficiente.


La vista lateral de la caja ofrece la característica propias de la versión argentina: El guardabarros trasero.

Hasta ahora quien pretendía éste modelo en escala debía comprar versiones europeas que no tenían ese tramo de guardabarros dejando todo a la altura del piso de la caja y la rueda expuesta... O con una chapa que evitaba que salpique.

Del eje trasero a la cabina la noto un poco larga... No mucho.

Las ruedas son interesantes, ya que la matriz es correcta y lucen naturales en el modelo.
Fueron entusiastas a la hora de pintar de negro el centro quedando sobredimensionado el detalle.

Los neumáticos, por otro lado, son correctos en tamaño ya que utilizaba un rodado generoso. Pero el detalle del estriado de líneas no se corresponde a ningún neumático que haya usado la  Pick Up 404.


El interior es voluntarioso, el vidrio trasero de la cabina permite una visión del mismo poco usual.

Las boquillas de calefacción, la guantera, el cenicero y los comandos del climatizador están presentes de debida forma. El tablero por otro lado se conforma con poco y no luce los tres marcos redondos típicos del 404.

El volante es correcto, el centro del mismo es muy reconocible, pero dicho volante con ése centro tenía un aro delgado de color negro, es correcto en tanto al diseño... Que esté bien hecho es otro tema.

El aro más "gordito" y de menor diámetro corresponde al volante que se utilizó después, siendo lo que vemos, en definitiva, un ingerto entre ambos.


Los picaportes de las puertas están a un paso de ser genéricos, tienden a tener cierta forma pero no dejan reconocer del todo como lucían los picaportes de Peugeot.

Más abajo la tapa de combustible mediante inserto plástico, bastante esmerada, una decisión acertada ya que el modelo en sus laterales (siguiendo el vehículo real) es demasiado monótono. Todo es celeste y los pocos detalles en tonos metálicos hay que aprovecharlos.


Si pretende tener "cubierto" el espacio que guardaba para la Pick Up 404, puede pensar que lo tiene cubierto a medias ya que se necesitan dos modelos para hacerlo.
Con éste modelo tiene la segunda parte de la historia, le falta la primera parte con la caja original, quizá en la otra colección de "Vehículos de Reparto y Servicio" tenga la oportunidad de lograr el hermoso par.

Mientras puede contar con ésta, que se deja disfrutar y además viene bastante bien terminada.
Las fotos del modelo son en su "estado natural" sin retoques, sin correcciones, sin ningún aditamento o mejora, incluso el lado interior de cada rueda ya viene oscuro, cosa que la mayoría de los modelos no tiene y debo corregir para que salgan mejor en las fotografías.

Nada?

No se tocó nada?

Absolutamente nada.


Magníficent Peugeot 404 Pick Up!