Si preguntan por mi colección, debo decir incompleta, felizmente incompleta, si un día se completa no podría coleccionar más.
Conjugando modelos de factoría reciente y no tan nuevos, hasta llegar a antiguos con más de 50 años, vamos a repasar los autos que circularon por nuestras calles entre los años 1950 hasta entrados los 80´s, un legado humilde para quien me siga, o simplemente ir dejando huella...

domingo, 17 de noviembre de 2019

IME Rastojero F 71 Transporte Escolar (1974) - Vehículos Inolvidables de Reparto y Servicio Salvat

 
La historia de éste modelo tiene mucho de oportunidad, todo se remonta el furgón F1000 de DKW que no era un alarde de diseño pero resultó ser muy práctico y útil.
Dicho DKW siguió cuatro caminos, el primero en su forma original como DKW, el segundo  bastante lógico como un utilitario de marca AutoUnión de la que DKW formaba parte.
Ya el tercer camino es más extravagante terminó como un Mercedes Benz N1300 en España, mientras aquí siguió el cuarto camino.

El cuarto camino

Démosle vida a los furgones F1000 de DKW, dotémosle de alma y poder de decisión, preguntémosle si quiere ser un AutoUnión o Mercedes, es una disyuntiva necesaria pero no difícil, ambos destinos proponen llevar en el pecho insignias legendarias y de renombre.
Para a los furgones que siguieron fieles en lo posible a DKW y prefirieron ser AutoUnión se les plantéo otra propuesta: ser un purasangre alemana o ser una versión sudamericana.
De ése grupo de furgones, unos cuantos dejaron de lado su gloria individual para salir como soldados a sudamérica. Allí empezarían el cuarto camino, done representarían la marca y serían base del prestigio para años venideros llevando las fronteras de AutoUnión más allá de Europa.

Fué una batalla breve vista hoy, la filial local no gozaba de gran respaldo ni tampoco de una inversión local importante para sostenerse.
Tampoco su motor de tres cilindros y 2 tiempos lograba convencer al público local, que en matería de utilitarios tenía una fuerte influencia de pickups americanas.
Murieron en Santa Fe, pocas unidades vendidas, toda la maquinaria para seguir produciéndolas era en vano ya que cada unidad nueva ya salía condenada a perecer en el mercado.

Aquí ya podrían empezar a rodar los créditos de la película, nos largamos a llorar todos y nos vamos a casa disimulando lágrimas. Pero como es moda desde hace un tiempo nadie se levanta, ya que entre los créditos siguen cortos prometiendo segundas partes o finales alternativos.


El Rastrojero sería ese brevísimo momento entre créditos finales, donde el furgón vuelve a ser producido con motorización diesel y se vende razonablemente bien. Sin ser el principal producto de la marca, sin planes futuros, sin desarrollo. Simplemente producirlo hasta que lo único que quedaba usable de aquél AutoUnión, su carrocería, pasara de moda.

Están los que me piden que haga una adaptación de Frankestein con el Dr. IME,  quien toma el cuerpo sin vida del furgón y lo hace renacer. A media nota escrita me hacen notar que la analogía está "muy arriba" y que me enfoque más en la película WALL·E.

Nos adaptamos al nuevo requerimiento con un humilde robot que le puede llamar IM·E...

Usted que lee... Sea creativo! Aporte! (carajo! mierda! diría ML) Un robot sólo y perdido entre aquellas ruinas santafesinas de AutoUnión sin vida... Le dejo el puntapié inicial para el delirio...

Muy arriba... Muy abajo... La cuestión es que fué algo más que tomar la posta y seguir, si bien fué una oportunidad para la IME, resultaría simplón pensar que "tomaron esto e hicieron esto".
Aunque en definitiva fué lo que sucedió visualmente, por detrás hubo un quiebre de empresa, embargos, la condición estatal de IME para tener prioridad sobre los mismos, darle uso y sacarle más provecho  que ofrecerlo como chatarra industrial. No es poco...
Súmele toda la papelería, franquicias y derechos, nuevos planos y aprobaciones para que ésta nueva variante de Rastrojero llegue a la venta. Burocracia mediante, insisto, el trabajo no fué poco.
Hoy sería impracticable, principalmente por los diseños que cambian en dos años y es imposible sostener 10 años el mismo modelo. Esta historia hoy terminaba como chatarra.

En escala

El modelo tiene una fuerte carga nostálgica ya que desde hace un tiempo no se obliga a los transportes escolares estar pintados de naranja con una banda blanca. Simplemente con una matrícula especial es suficiente para cumplir con el servicio (Y tributar de debida forma al municipio).
Este rastrojero no tenía una presencia preponderante en el rubro, en materia de transporte escolar el Mercedes Benz 911 era el rey. Resulta que las unidades radiadas del transporte público de pasajeros tenía una segunda vida como transporte escolar. Así era el "negocio" en aquél entonces, una sola unidad grande, un sola escuela.
Hoy se ven "Traffics" que dejan dos niños aquí tres allá, menor gasto de mantenimiento, se prioriza la ruta sobre el pasaje y los establecimientos educativos y menos pasajeros, todo reducido a la mínima expresión para dar rentabilidad. Hoy éste Rastrojero F71 sería ideal, un adelantado a su tiempo.







La limitación de reflejar el vehículo real nos lleva a un modelo modesto, sus laterales limpios nos muestran apenas un bagueta de aluminio sobre la franja blanca.

Para que los picaportes llamen la atención se necesita el resto muy desierto.

Las ventanas están bastante bien, sobre todo las dos traseras en dimensiones e inclinación, la que esta en la puerta de pasajeros peca de grande, pero queda mas armoniosa, IME la soñó así pero le salió mas chica.


 
Hay un tímido trabajo de goteros en el techo, por momentos presentes entre las dos puertas y luego se pierde su rastro.

Del lado contrario sin puerta se compensaría la mayor simpleza con la carga de combustible, es algo más elaborada que una simple tapa en la matriz del modelo, pero fué pintada como una tapa simple con un puntito negro.


La parte trasera hereda sus puertas del furgón de carga, eran operables aunque sólo servía para lavar la parte trasera del último asiento y guardar algo debajo del mismo como un pequeño baúl.

Buen trabajo de bisagras, luces acordes y un paragolpes trasero negro impersonal y genérico. Impersonal y genérico? Si es IME es correcto, IME es la vanguardia de paragolpes negros impersonales y genéricos.



 
Estamos recolectando fotos de escapes de Rastrojeros para mandárselos al chino, para que vea cual lo tiene así de plateado, es evidente que nunca pudo ver una acelerada de Rastrojero.

Las ruedas de la unidad son modestas y acertadas, todas en negro según ofrecía la fábrica y una taza cromada muy necesaria, tanto para representar las ruedas reales como para sumar detalles en cromo que tanto necesita esta miniatura.

En el frontal el modelo hereda mucho de otras versiones y luce, tiene ópticas dignas y una parrilla delantera que se encarga de subir los puntos necesarios para sacarlo de un modelo mediocre.







Paragolpes curvo obligado para seguir la línea de la carrocería y matrícula ubicada al centro.

Limpiaparabrisas correctos y cromados que se aprecian mucho ya junto a las ruedas suman detalles en este tono.



Las luces de giro son económicas de la vieja usanza, pieza plástica cromada con tinte traslúcido naranja, dada la simpleza en general del modelo podría llevar unas de doble inserto plástico.

Como toque final una tampografía para darle existencia a la insignia "Rastrojero Diesel".


Una tampografía que en otros modelos se debería dedicar una foto puntual, pero aquí con un tamaño generoso y un contraste ideal con el naranja luce en cada foto de la nota.

Fué un gran acierto la edición de éste modelo, era simple, muy recordado y con gran carga nostálgica.
Los colores naranja y blanco son recordados por muchos coleccionistas en primera persona, como recuerdos personales, nadie se los contó.

Se nos hace de noche...



Magníficent Rastrojero F71!



miércoles, 13 de noviembre de 2019

Jeep CJ2 A - Fundación Eva Perón (1948) - Vehículos Inolvidables de Reparto y Servicio


En el momento de su lanzamiento pude apreciar una aceptación dispar del modelo, en efecto no es un modelo cualquiera, tiene una carga política importante.

Los Negacionistas

Urgidos por adquirir la novedad, despojarla de sus tampografías y mostrar su Jeep a sus ojos mejorado. Pude ver varios modelos fotografiados en un blanco impoluto, seguidos de comentarios que se podían traducir en tono de justicia poética o de inconcordancia política.

Los Transformistas

Dado que es un Jeep tienen la férrea convicción de llevarlos al terreno militar, de alguna fuerza, no importa cual, lo importante es que deje de ser el Jeep de la Fundación Eva Perón.

Los Perfeccionistas

Debido a que no hay un foto de este Jeep, exactamente de éste modelo que haya cumplido su labor dentro de la Escuela de Enfermeras (Si otros muy similares) Se debía despojar de sus rasgos identificatorios como tal.


No es un mal modelo, tomando el modelo en sentido estricto (Y olvidando las nomenclaturas pretendidas por la editorial) Es un excelente ejemplar de Jeep Hurricane.

Un fenomenal Jeep Hurricane que podría ser una delicia para los amantes de la militaria, que son una disciplina aparte, como primos con los que coincidimos en unidades como ésta.


 Hoy deben ser muchos los modelos que posan estériles en vitrinas, ignoro cual sería la necesidad de tener este Jeep en una colección de autos locales o de abrazarse a la militaria para dar sentido a la compra de éste modelo.

Se lo paso en limpio: Quitarle las tampografías al Jeep es quitarle el atractivo y quedarse con lo que es, un Jeep ajeno, ya que el nuestro (de IKA) ya fue editado y con honores.

Aquí es donde entra en juego el sentido de la oportunidad, gozar de una mente amplia, saber que una colección no sólo trata de los preferidos de uno. Una colección cuenta un fragmento de historia personal y universal.

Ser atropellado de niño por un auto, supongamos un Mehari, podría justificar que no querramos tenerlo. Pero también se podría adquirir uno y en momentos de compartir la colección con amigos decir "Uno igualito a éste me atropelló a mis ocho".



Fué un ejemplo básico, inocente. También podría tener el auto de algún señor con el que compitió por la gracia de una señorita, podría ser el auto de su ex jefe del que tiene malos recuerdos, podría ser un utilitario de alguna golosina que le daba asco o el auto del Führer...

Los comentarios serían del talante "Con éste perdí una novia" "Cómo me amargaba cuando llegaba mi ex jefe en éste auto" "Éstos bocaditos daban asco" "Qué barbarie fué la segunda guerra..."

Parte individual, parte social, llega el punto en que uno empieza a ver modelos a escala como representaciones de algo más que un auto.


Ahora piense recibir visitas que vienen a ver su colección y ver que no se demoran ni dos segundos en ver éste jeep simplemente blanco o camuflado.

Puede intentar llamarles la atención sobre el mismo, puede hablarle de las bondades de éste Jeep o de su destreza aplicada para camuflarlo y dejarlo igual a otros Jeeps militares...

Pero cuando les diga "Este Jeep era de la Escuela de Enfermeras de la Fundación Eva Perón" Lo primero que van a hacer es sorprenderse por tan extraño origen...

Luego imaginarán cómo era originalmente el modelo y posteriormente buscarán una foto en la web.

Y si se busca OTRO modelo en la web frente al suyo, es por que no es interesante lo que tiene.


Así lo entendí hace un tiempo y adquirí un modelo sobre éste tema, luego se sumó el Justicialista y un par de modelos más en un rincón de la vitrina. De forma pícara les llamo "Diecast Peroncho"

Cuando salió éste Jeep su destino estaba sellado, ya tenía lugar asignado a su justa medida.

Es una experiencia interesante ver las reacciones frente a esa curiosa selección de modelos:

"OK está el diecast Peroncho pero no veo el Radical"

"Sos peronista vos?"

"De donde mierda sacaste esto?"

"Los mandaste a hacer, es imposible que fabriquen ésto!"

"Sacame una foto parada aquí pero que se vean éstos autos... Nonono aquellos no... ÉSTOS!"

"Los hicieron en China? Y los chinos qué saben de Perón?"

"Y éstos seguro los mandaron a hacer los peronistas para hacer jugar los chicos y lavarles la cabeza! "

"Perón! Perón! Que grande sos! Mi Generaaal..."

"Pensar que estos autitos los hicieron con la plata de todos nosotros!"

"Mostrale! Mostrale los autitos peronistas! Tiene autitos peronistas yo los ví!"


 A favor o en contra, con o sin simpatía de quien lo observe, no es un modelo que pase como uno más, destaca, despierta sentimientos, lleva a conversar, bromear o reflexionar.
Y el Jeep? El Jeep pasa a segundo plano, termina siendo un medio, un soporte para montar lo que pretende representar el modelo.

Por eso el análisis del modelo es diferente, físicamente es como todos los modelos, tiene puntos fuertes, detalles de calidad, pero no se puede evaluar como un Jeep. No es verlo todo.


Es un modelo trasgresor que de forma atrevida deja la comodidad de representar una marca famosa, un servicio aceptable como el de bomberos o simplemente ser cualquier auto de cualquier persona anónima, sin ningún rasgo que lo identifique.

Vehículo de servicio que no es comercial, tampoco de servicios públicos... Con fuerte tinte político: Un modelo político.

Dígame otro modelo de similares características... Dígame dos... No le voy a pedir tres, es un modelo raro.


Un modelo puede ser raro por varias razones, pero constituirse en una rareza por ser político es ser raro entre raros.

Para gusto o disgusto, sus colores y tampografías son la pimienta del modelo, lo que hace verlo como algo más que un Jeep, como coleccionista sacárselas es ir a menos.

Curiosidad nueva y de las buenas.


Magníficent Jeep de la Escuela de Enfermeras!

domingo, 10 de noviembre de 2019

IAMA Joseso (1959) Autos Inolvidables Argentinos

 
El Joseso era un microcoche pintoresco, con sabor a único, aunque la idea del microcoche para su nacimiento ya estaba muy desarrollada.
En efecto, para cuando el Joseso se presenta ya muchos microcoches de renombre llevaban años rodando, la novedad no era el coche en definitiva, sino que se trataba de un nacimiento de una terminal automotriz local... Una novedad... junto a una docena de novedades que repetían la aventura de poner una fábrica de automóviles.

Eran años entusiastas, un mercado que era tierra fértil para nuevas unidades, pero muchos pagaban por su inocencia pensando que cualquier auto se vendería.

Joseso que no se llamaba Joseso

Jose María Rodríguez, ideario y en definitiva a quien le debe su existencia éste vehículo, se dió a conocer con un modesto microcoche en la segunda mitad de los cincuenta, un microcoche pura sangre, es decir, un microcoche bien "micro".
Poco motor, poco peso, sin embargo también tenía pocas prestaciones, un auto pensado parejo, todo poquito.
Velocidad máxima de 55 km/h, un motor Villiers de ocho caballos, el típico experimento de garage.
 
Con eso fué suficiente para ser tenido en cuenta por inversionistas y políticos de turno que prometieron apoyo económico y respaldo que en definitiva nunca llegó.



El Joseso que sí se llamó Joseso

Efectivamente el tiempo entre el anuncio de inversión y la "no inversión" no fué inmediato.

Existió un tiempo de sueños y proyectos y la presentación del vehículo en sociedad en el Automovil Club Argentino en 1959.

Así aparece el IAMA Joseso (IAMA: Industria Argentina de Micro Automóviles)

Con un chasis de metal y carrocería de material plástico, inspirado en un Fiat 600 Múltipla pero de menores dimensiones nació el Joseso. Bautizado así por Jose María Rodríguez en honor a sí mismo ya que así le decían de niño.

Por lo general se estila poner el sobrenombre de un tercero a las creaciones propias, como a un hijo, sobrino, cónyuge, amante, chongo, tía, abuela, perro o gato...
En éste caso, según parece, ante tanto rigor histórico, Rodríguez se puso a sí mismo. Se ignora si fué por egocentrismo o por que sabía que no habría una segunda oportunidad de inmortalizarse.

Desde Modellbaus decimos: ESTA BIEN! Nos cansamos de ver medios de transportes bautizados en honor a esposas e hijos, los cuales miran con vergüenza los engendros que salen del garage con sus nombres...

Ingratos!

Acaso piensan que ese sobrenombre berreta que tienen es sólo digno de un súper deportivo?

Ahora no sólo pienso en el Joseso que sí se llamo Joseso. Ahora pienso en el Joseso que inteligente y justicieramente se llamo Joseso!



El modelo cumple bastante bien de acuerdo a las fotos que pude ver del auto real.
No es que uno ande por la calle pateando Josesos por ahí, tampoco veinte años atrás, se hicieron 200 unidades a fines de los 50s, ver un Joseso es algo muy raro sino imposible.

Seguramente en algún lugar se dió el debate sobre que tan inolvidable es un Joseso y su representatividad, pero lo que aquí importa es que es un modelo curioso e interesante, modelo que aporta al circo de fenómenos en la vitrina.

No es un modelo simple aunque pareciera, ya que replica un auto que era bastante elemental. Es un modelo que marca sus checks en todos los puntos que venimos detallando en cada nota:

Paragolpes a la usanza de la época.

Parrilla falsa que no sombreamos para que marque su carácter de falsa.

Opticas redondas de buena calidad, una puesta derecha y la otra inclinada para que se sepa que es un Salvat pura sangre.

Matrícula simpática, gordita como una chocotorta pero muy bien tampografiada, muy legible.

Un sólo limpiaparabrisas.


El lateral del Joseso (real) es su punto débil. El frontal y la parte posterior al no tener ningún tipo de abertura salieron a pedir de boca, plástico moldeado, cristales fijos y ópticas dispuestos según consideraciones estéticas del fabricante.

Pero el lateral es complicado, sobre todo la puerta, por un lado debía adpotar la forma que exigía la carrocería y por otro lado la ventanilla era corrediza y como tal debía tener al menos dos líneas rectas y paralelas para su accionamiento.

Las líneas rectas no se llevan bien con éste diseño y si se suma que no lograron darle una ubicación paralela a la cintura del auto... El tablero de diseño realmente explotó.

Así en el auto real, así en la miniatura, la ventanilla luce como un remiendo y fué inmortalizada así como testimonio de que hacer un auto es tarea difícil.


Del lado contrario se torna un poco más complejo, cerca de la óptica trasera puede verse la carga de combustible, pero luego se ve una tapa rectangular que también parece una carga de combustible aunque generosa: Es el capot.

Por esa tapa se accede al motor Villiers ubicado en la parte trasera del lado opuesto al conductor.

También se accede al motor removiendo las plazas traseras, pero por algún motivo se diseñó éste acceso exterior, quizá con las dimensiones mínimas del auto resultaba más cómodo trabajar en el mismo desde afuera que desde el habitáculo.


La parte trasera como ya se anticipó tiene todo en su justa medida, tampoco resultó un reto para el modelo a escala.

A notar las ópticas traseras en dos tonos. Ignoro si por ésos años ya se usaban así, si se considera otros vehículos de los principios de los 60s y más nuevos que éste Joseso, las ópticas eran completamente rojas.
Véase un Gordini o un 403 en comparativa... Las ópticas a dos tonos son a mi entender una "licencia" injustificada.

Dos pequeñas grillas suponen salida de aire tanto del motor como de la cabina, ya que con ventanillas tan diminutas supone una ventilación pobre del habitáculo.


La insignia trasera es muy pequeña pero muy elogiable, legible y muy bien dispuesta. Vale compararla con en el espesor del cristal trasero para darse cuenta de su dimensión.


Sin embargo la delantera es aún más pequeña. Allí se la puede ver en relación con los demás elementos y si algunas se confunden con una mancha de pintura de lo pequeñas que son, ésta simplemente no se vé...  El macro de la cámara al máximo siempre descubre buenas intenciones.


Las ruedas de tres elementos resultaron óptimas: Taza cromada, llanta de chapa color carrocería y neumático de cara blanca.
Las bandas blancas de los neumáticos seguro tienen origen como aditamento del propietario de la unidad que sirvió para hacer la miniatura.

Un modelo pequeño del tamaño de un Isetta, sin embargo con lugar para resultar curioso, llamativo y exótico. También se dá lugar para lucirse con tampografías y atreverse a luces traseras a dos tonos...

Es indiscutible que las reproducciones de microcoches no son abundantes. Salir de las eternas reproducciones de los BMW Isetta en primer lugar (Son como el VW Beetle de los microcars) y del Messerschmitt en segundo orden es muy difícil.

Visto así, la llegada del Joseso puede verse como un bendición dentro de éste mundo de microcoches.


Magníficent Joseso!