Si preguntan por mi colección, debo decir incompleta, felizmente incompleta, si un día se completa no podría coleccionar más.
Conjugando modelos de factoría reciente y no tan nuevos, hasta llegar a antiguos con más de 50 años, vamos a repasar los autos que circularon por nuestras calles entre los años 1950 hasta entrados los 80´s, un legado humilde para quien me siga, o simplemente ir dejando huella...

martes, 3 de diciembre de 2019

Chevrolet C/10 Brava (1974) - Autos Inolvidables Argentinos


La que perdió. Ése sería el resumen más comprimido de la historia de las pickups en los 70s. Es que la existencia de éste utilitario (Y los anteriores de Chevrolet) no fué fácil.
Se sucedían generaciones, pero cada nueva generación no tenía siquiera un tiempo de gracia, nacían compitiendo directamente con las Ford que trazaban una historia paralela.
Mas allá de las diferencias técnicas entre cada pick up, con ventajas y desventajas, la principal diferencia estuvo en el terreno publicitario.
Es que Ford tenía muy claro como promocionar sus productos, no es extraño (Si se estudia viejos cortos televisivos o compañas en diferentes soportes) que siempre sean los prodúctos del óvalo los que dan la nota.
Mejores fotos, mejores cortos, slogans más pegadizos y espectacularidades varias como tirar la camioneta de un avión hizo un lavado de cerebro importante que dura hasta nuestros días.

Chevrolet por su parte ofrecía un producto interesante, su nueva C/10 tenía serias diferencias con la rival de Ford, desde un interior mas moderno (La Ford F100 ofrecía un torpedo 10 años atrasado) y un exterior limpio que se ponía al día con las unidades salidas de la casa matriz.
Si se aprecia la parrilla delantera faltarían unos años hasta que Ford lograra algo similar, algunos piensan la F100 del 78, otros la del 82, como sea las líneas de ésta C/10 resultaban adelantadas, limpias y atemporales.

Respecto a la motorización una vez más el duelo se repetía, mientras la F100 compartía el 6 en línea con el Falcon, la C10 usaba el 250...  Los repuesteros brindaban, un stock menos variado con mayores ventas.



El modelo es interesante, antes que nada, ver la matrícula que empieza con X nos indica que es una reproducción de alta gama.
La reproducción de una unidad exquisita, lejana de las brisas salinas, criada en la campiña cordobesa y que sólo pisó ripio 0-100 en las sierras. Es más, abróchese el botón de la camisa frente a éste modelo cordobés como muestra de decoro.


No sentí remordimiento al sacar esta foto de la parrilla delantera, resulta terriblemente efectiva en todos los aumentos, la grilla no se desdibuja, la profundidad nítida y la insignia de Chevrolet resulta perfecta. El marco de la misma también ofrece relieves y cortes... Otra parrilla nominada a parrilla del año y van...


Soluciones de tiempos pretéritos: La luz de giro no se vé desde los lados? Pues se ponen dos luces de giro.
Frente a una larga tradición de luces pobres, apostar a dos luces de giro era algo muy poco frecuente.

En el grupo óptico principal, el marco negro y contramarco en cromo es simplemente perfecto. Ahora la óptica en sí es un tanto oscura, no luce bien de todos los ángulos.


Insertos plásticos impecables resultan poco si el molde de la carrocería no acompaña, el capot no es simple pero lo definieron bien, nervaduras y franquicias, la forma en que remata adelante, es una C/10 que seguramente extenderá su recorrido en otras colecciones de la editorial.

El paragolpes es muy fiel, cada bulón con cabeza de tanque está presente, el resto son formas bien logradas.


La tampografía lateral pequeña, precisa y policromática no tiene antecedentes, verla es quererla...

Quien piense en repintar el modelo va a sufrir la pérdida.


Los retrovisores son modestos y atienden a como venía equipada, ya en uso era habitual el reemplazo de los mismos por otros más grandes.

La carga de combustible, picaporte y cerradura son esquemáticos, no resultan un alarde de fidelidad pero cumplen su propósito de forma noble.


El interior es muy representativo con un volante inusualmente nítido, incluso en los detalles de su centro.
Detrás el tablero con sus numerosos cuadrantes y la particular forma hacia el centro, que se inclina considerando al conductor. Tambien puede apreciarse los cambios al volante.


La caja de carga es bastante esmerada respecto al piso y pasaruedas. Las paredes interiores son simplemente lisas, considerando procedencia y escala era lo esperable.

A la rueda de auxilio se puede apreciar en su mejor momento, mostrando las formas de la llanta de chapa desprovista de la taza cromada, de forma correcta y de gran realismo.
(El peor momento de la rueda de auxilio sería verla del lado contrario con superficies lisas y una protuberancia contranatura que la fija a la carrocería.)


Llegando a la parte trasera los detalles vuelven a multiplicarse luego de laterales extensos y lisos.

A semejanza del utilitario que reproduce, es la compuerta trasera con la leyenda grande de "CHEVROLET" la que capta la atención.
El logo de la puerta es un relieve de la matriz que la hace corpórea y a la vez una tampografía precisa logra el acabado perfecto.

Ya acostumbrada la vista, se puede ir hacia los lados buscando las trabas que resumo perfectas no sólo por sus formas sino en cómo lograron pintarlas.

El paragolpes trasero es la contraparte lógica del delantero, no es exactamente la misma pieza pero son muy similares.


Las luces traseras discretas y monocromáticas. No se puede pedir más si la camioneta real era así.

Luces pequeñas que resignaban su función lumínica en el afán de ser menos propensas a roturas por carga y descarga.


Vimos la rueda de auxilio, ahora la rueda en uso. El cambio de aspecto con la taza es notable.

Taza que vale la pena atender por sus formas y pintura en tres tonos y logo incluído, de lo mejorcito.

Los neumáticos son correctos y no buscan desvirtuar una representación original de la C/10 con un custom de gomas anchas.


Bien los limpiarabrisas, tamaño adecuado, posición correcta.

Bien las rejillas de ventilación.


Incluso el ventilete de la puerta aporta su parte, delgado, oblicuo, como un ventilete de transición... entre tener y no tener...

Llegado a éste punto no le queda nada a la naranja, le sacamos todo el jugo y andamos con los labios hinchados como para practicar besos.

Por cierto, que linda hubiera sido si la hacían naranja en vez de celeste.


Magníficent Chevrolet C/10!

viernes, 22 de noviembre de 2019

Chevrolet Delivery Van Coca-Cola (1939) - Vehiculos Inolvidables de Reparto Y Servicio


Entre los vehículos americanos de antaño se encuentran una serie vans cerradas a las cuales denominan "panel van". Las mismas son muy atractivas visualmente ya que combinan todo el glamour de los coches de los 30s en su parte delantera y una zona de carga que prioriza su aspecto exterior a su valor utilitario.
Es que si bien fueron creadas para trabajar no se pensaban en términos de eficiencia, de ser así la parte trasera sería cúbica como los utilitarios actuales para dar el máximo de volumen interior y apilar cajas hasta el techo.
Son permisos que se daban entre fabricantes de manera tácita, nadie podía renegar de ese techo abovedado y sin aristas ya que en esta tipología de vehículo todos los fabricantes hacían lo mismo.

Uno podría preguntarse, por esos años, que una panelvan así pierde capacidad de carga, pero la respuesta sería con respecto a qué vehículo si todas comulgan con esas formas.

Esa unicidad de pensamiento hace que todos estos vehículos, sea el fabricante americano que sea, tengan una forma típica y se conviertan en un género propio.

Ahora, si me perdonan, usé la palabra "unicidad" y debo prender mi pipa para premiar a mi cerebro que espera recompensa.


Como todo producto americano de esos años es extremadamente estético y contundente, no fuí ajeno a modelos preexistentes en el mercado, pero encontrar la excusa para sumarla a éste rebaño resultaba difícil: Son pocas o inexistentes las unidades que uno encuentra por éstos lados y además las gráficas por lo general hacen referencia a productos del país del norte.

La salida de éste modelo trajo la excusa incorporada, por eso es bienvenido, también considere que éstas Delivery Van son muy difundidas en escala 1:64 y 1:24, pero en escala 1:43 no tanto, deviendo recurrir en éste último caso a reproducciones costosas de Brooklin Models por ejemplo.

En realidad éste modelo es un punto por donde pasan varios intereses: los que coleccionan vehículos americanos , los que coleccionan objetos de Coca-Cola, decoradores en general, comerciantes del rubro gastronómico... Anticuarios de dudoso pedigree que esperan un despistado que lo vea como un objeto añoso... Y al final quien le escribe que lo ve interesante por lo que es a simple vista.


En ésta serie de vehículos comerciales que ofrece Salvat más de un fabricante local estaría feliz de ser reproducido para la posteridad en alguno de éstos modelos.
Ya sean fabricantes de cualquier rubro o comercio de larga data, ser plasmados en un modelo es señal de prestigio y reconocimiento, incluso más de uno pagaría por lograrlo.

Es publicidad a largo plazo, primero en los kioscos, luego en sitios como éste, posteriormente cada vez que son expuestos en muestras o convenciones, para seguir cada vez que son revendidos en sitios de comercio electrónico (hoy, mañana, dentro diez años) y cada vez que alguien ve su colección.

Pueden probar con un sin fin de objetos promocionales pero un buen modelo a escala que es atesorado, mostrado y vendido en algún momento para seguir en otras manos como objeto de colección es un método poco practicado y de un potencial inmenso.

Pero si se es grande, sumamente grande, grande como Coca-Cola, el fabricante del modelo debe rendirle honores, indicar que es una marca registrada, pedir autorización y si se lo exige pagar para poner dicha marca en el modelo.
Aún cuando se le hace publicidad de todas las formas expuestas, también hay que pedir permiso y pagar si así lo requieren. Cuando se es grande se ponen las reglas del juego.


El modelo tiene grandes momentos como su trompa, cuatro ópticas bien resueltas y colocadas, un paragolpes delantero típico, musculoso con su matrícula hacia un lado (reempadronado, guiño, guiño) y una parrilla delantera monumental en dos tonos que no precisa retoques.
Las luces de giro son simples, pintadas en plata no guardan mayor misterio, no son algo para quedarse a estudiar en detalle.


Imperceptible el logo de Chevrolet en rojo, aún aplicando zoom de manera indecente pero está.
No se puede hablar respecto a si se logró el detalle, pero si se puede hablar de esmero.


Las ruedas son adecuadas, suntuosas, en color carrocería y cromo, los neumáticos adecuados y otra vez el logo de Chevrolet, aún más pequeño.
Del lado interior ofrecen un encastre irregular del neumático, no calza del todo, pero exteriormente lucen muy bien.


Es una buena matriz y se fundamenta su cuidado en su gran capacidad de reutilización, otro color, otras tampografías y nacen nuevos modelos en cualquier lugar del mundo.
Nótese las franquicias de las puertas, las líneas de cintura y las curvas que ofrece.


Los espejos retrovisores son negros, pueden ser discutibles si es el color adecuado pero son de muy buena calidad.


Siguiendo con los insertos, el cartel de Coca-Cola en el techo resulta indispensable para éste tipo de vehículo, los usaban mucho y no tiene desperdicio. Si bien modelos a escala de Coca-Cola existen y muchos, si se separan los que son en otros idiomas ya no quedan tantos. Aquí no sólo es Coca-Cola, es Coca-Cola como la conocemos.


 Los límpaparabrisas que operan desde arriba son un gran detalle sujeto a una reproduccíon fiel de éste Chevrolet, quizá luzcan algo toscos, pero modelo en mano lucen muy bien.


La parte trasera tiene su romanticismo, dada la configuración de las puertas queda con vidrios divididos y atendiendo al ancho del marco de las mismas... Divididos con ganas.

Son apenas dos vidrios pequeños pero de forma muy específica, hay diseño sin lugar a dudas.

Se agradece el detalle del gotero sobre las puertas.


El paragolpes trasero es consistente con el delantero, el detalle del escape en tono metalizado lo hace lucir en su justa medida.
Las bisagras son simples y esquemáticas, de relieve modesto.
Las franquicias de las puertas estaban pensadas para una capa de pintura más delgada, aún así se pueden apreciar con cierta dificultad.
Tiene una sola luz trasera, una pena que no hayan recurrido a un inserto ya que pintado queda exactamente en el mismo tono que las gráficas de Coca-Cola.



El vehículo real existe, propiedad de la empresa Reginald Lee desde sus primeros años, el vehículo tuvo su cuidado durante 70 años en el país y luego fué enviado a Jacksonville, Florida, Estados Unidos, para su restauración.
Una vez repatriado fué destinado a las nuevas instalaciones de la embotelladora local donde se encuentra actualmente, la idea fué ingresar el vehículo y luego terminar el edificio por lo que se presume no puede salir del mismo.
Como dato interesante, a los restauradores del país del norte les llamaba la atención la trocha de la Van, angosta para ellos y adecuada a las calles de Buenos Aires, más estrechas de las que están acostumbrados.


Magníficent Chevrolet Delivery Van!

domingo, 17 de noviembre de 2019

IME Rastrojero F 71 Transporte Escolar (1974) - Vehículos Inolvidables de Reparto y Servicio Salvat

 
La historia de éste modelo tiene mucho de oportunidad, todo se remonta el furgón F1000 de DKW que no era un alarde de diseño pero resultó ser muy práctico y útil.
Dicho DKW siguió cuatro caminos, el primero en su forma original como DKW, el segundo  bastante lógico como un utilitario de marca AutoUnión de la que DKW formaba parte.
Ya el tercer camino es más extravagante terminó como un Mercedes Benz N1300 en España, mientras aquí siguió el cuarto camino.

El cuarto camino

Démosle vida a los furgones F1000 de DKW, dotémosle de alma y poder de decisión, preguntémosle si quiere ser un AutoUnión o Mercedes, es una disyuntiva necesaria pero no difícil, ambos destinos proponen llevar en el pecho insignias legendarias y de renombre.
Para a los furgones que siguieron fieles en lo posible a DKW y prefirieron ser AutoUnión se les plantéo otra propuesta: ser un purasangre alemana o ser una versión sudamericana.
De ése grupo de furgones, unos cuantos dejaron de lado su gloria individual para salir como soldados a sudamérica. Allí empezarían el cuarto camino, done representarían la marca y serían base del prestigio para años venideros llevando las fronteras de AutoUnión más allá de Europa.

Fué una batalla breve vista hoy, la filial local no gozaba de gran respaldo ni tampoco de una inversión local importante para sostenerse.
Tampoco su motor de tres cilindros y 2 tiempos lograba convencer al público local, que en matería de utilitarios tenía una fuerte influencia de pickups americanas.
Murieron en Santa Fe, pocas unidades vendidas, toda la maquinaria para seguir produciéndolas era en vano ya que cada unidad nueva ya salía condenada a perecer en el mercado.

Aquí ya podrían empezar a rodar los créditos de la película, nos largamos a llorar todos y nos vamos a casa disimulando lágrimas. Pero como es moda desde hace un tiempo nadie se levanta, ya que entre los créditos siguen cortos prometiendo segundas partes o finales alternativos.


El Rastrojero sería ese brevísimo momento entre créditos finales, donde el furgón vuelve a ser producido con motorización diesel y se vende razonablemente bien. Sin ser el principal producto de la marca, sin planes futuros, sin desarrollo. Simplemente producirlo hasta que lo único que quedaba usable de aquél AutoUnión, su carrocería, pasara de moda.

Están los que me piden que haga una adaptación de Frankestein con el Dr. IME,  quien toma el cuerpo sin vida del furgón y lo hace renacer. A media nota escrita me hacen notar que la analogía está "muy arriba" y que me enfoque más en la película WALL·E.

Nos adaptamos al nuevo requerimiento con un humilde robot que le puede llamar IM·E...

Usted que lee... Sea creativo! Aporte! (carajo! mierda! diría ML) Un robot sólo y perdido entre aquellas ruinas santafesinas de AutoUnión sin vida... Le dejo el puntapié inicial para el delirio...

Muy arriba... Muy abajo... La cuestión es que fué algo más que tomar la posta y seguir, si bien fué una oportunidad para la IME, resultaría simplón pensar que "tomaron esto e hicieron esto".
Aunque en definitiva fué lo que sucedió visualmente, por detrás hubo un quiebre de empresa, embargos, la condición estatal de IME para tener prioridad sobre los mismos, darle uso y sacarle más provecho  que ofrecerlo como chatarra industrial. No es poco...
Súmele toda la papelería, franquicias y derechos, nuevos planos y aprobaciones para que ésta nueva variante de Rastrojero llegue a la venta. Burocracia mediante, insisto, el trabajo no fué poco.
Hoy sería impracticable, principalmente por los diseños que cambian en dos años y es imposible sostener 10 años el mismo modelo. Esta historia hoy terminaba como chatarra.

En escala

El modelo tiene una fuerte carga nostálgica ya que desde hace un tiempo no se obliga a los transportes escolares estar pintados de naranja con una banda blanca. Simplemente con una matrícula especial es suficiente para cumplir con el servicio (Y tributar de debida forma al municipio).
Este rastrojero no tenía una presencia preponderante en el rubro, en materia de transporte escolar el Mercedes Benz 911 era el rey. Resulta que las unidades radiadas del transporte público de pasajeros tenía una segunda vida como transporte escolar. Así era el "negocio" en aquél entonces, una sola unidad grande, un sola escuela.
Hoy se ven "Traffics" que dejan dos niños aquí tres allá, menor gasto de mantenimiento, se prioriza la ruta sobre el pasaje y los establecimientos educativos y menos pasajeros, todo reducido a la mínima expresión para dar rentabilidad. Hoy éste Rastrojero F71 sería ideal, un adelantado a su tiempo.







La limitación de reflejar el vehículo real nos lleva a un modelo modesto, sus laterales limpios nos muestran apenas un bagueta de aluminio sobre la franja blanca.

Para que los picaportes llamen la atención se necesita el resto muy desierto.

Las ventanas están bastante bien, sobre todo las dos traseras en dimensiones e inclinación, la que esta en la puerta de pasajeros peca de grande, pero queda mas armoniosa, IME la soñó así pero le salió mas chica.


 
Hay un tímido trabajo de goteros en el techo, por momentos presentes entre las dos puertas y luego se pierde su rastro.

Del lado contrario sin puerta se compensaría la mayor simpleza con la carga de combustible, es algo más elaborada que una simple tapa en la matriz del modelo, pero fué pintada como una tapa simple con un puntito negro.


La parte trasera hereda sus puertas del furgón de carga, eran operables aunque sólo servía para lavar la parte trasera del último asiento y guardar algo debajo del mismo como un pequeño baúl.

Buen trabajo de bisagras, luces acordes y un paragolpes trasero negro impersonal y genérico. Impersonal y genérico? Si es IME es correcto, IME es la vanguardia de paragolpes negros impersonales y genéricos.



 
Estamos recolectando fotos de escapes de Rastrojeros para mandárselos al chino, para que vea cual lo tiene así de plateado, es evidente que nunca pudo ver una acelerada de Rastrojero.

Las ruedas de la unidad son modestas y acertadas, todas en negro según ofrecía la fábrica y una taza cromada muy necesaria, tanto para representar las ruedas reales como para sumar detalles en cromo que tanto necesita esta miniatura.

En el frontal el modelo hereda mucho de otras versiones y luce, tiene ópticas dignas y una parrilla delantera que se encarga de subir los puntos necesarios para sacarlo de un modelo mediocre.







Paragolpes curvo obligado para seguir la línea de la carrocería y matrícula ubicada al centro.

Limpiaparabrisas correctos y cromados que se aprecian mucho ya junto a las ruedas suman detalles en este tono.



Las luces de giro son económicas de la vieja usanza, pieza plástica cromada con tinte traslúcido naranja, dada la simpleza en general del modelo podría llevar unas de doble inserto plástico.

Como toque final una tampografía para darle existencia a la insignia "Rastrojero Diesel".


Una tampografía que en otros modelos se debería dedicar una foto puntual, pero aquí con un tamaño generoso y un contraste ideal con el naranja luce en cada foto de la nota.

Fué un gran acierto la edición de éste modelo, era simple, muy recordado y con gran carga nostálgica.
Los colores naranja y blanco son recordados por muchos coleccionistas en primera persona, como recuerdos personales, nadie se los contó.

Se nos hace de noche...



Magníficent Rastrojero F71!