Si preguntan por mi colección, debo decir incompleta, felizmente incompleta, si un día se completa no podría coleccionar más.
Conjugando modelos de factoría reciente y no tan nuevos, hasta llegar a antiguos con más de 50 años, vamos a repasar los autos que circularon por nuestras calles entre los años 1950 hasta entrados los 80´s, un legado humilde para quien me siga, o simplemente ir dejando huella...

domingo, 23 de enero de 2022

Dodge GT90 (1973) Autos Inolvidables Argentinos SALVAT

 

La lógica no va de la mano con los planes, siendo el GT90 anterior al GT100 la aparición del mismo en escala podría responder de igual modo.
Quizá lo urgente pedía paso, mano a mano el GT100 lleva las de ganar, es que sus colores y gráficas eran más llamativas, su tono oscuro con vivos dorados no es algo que se vea todos los días.
Sin mencionar que el GT100 sí tiene un lugar en la memoria colectiva, no como un Falcon Sprint, pero tiene su lugar.
 
En cambio el GT90 ya es para entendidos, una edición limitada de prestaciones mejoradas aunque para el momento de su lanzamiento no era la carta fuerte de Chrysler en Argentina.
 
Es que la misma fábrica ofrecía en ése momento la Dodge Polara y si es por espectacularidad y deportividad el público (y la fábrica) miraban a la coupe americana.
 
Siendo el Dodge 1500 un auto de carácter lógico, transmitía una imagen de eficiencia en el consumo, calidad en sus partes y mecánica fiable, apuntando a un segmento familiar.
Esa imagen que le daba un fuerte espaldarazo en las ventas no le jugaba tan bien a la hora de éstas versiones de mayor perfomance.
 
De un 1500 se esperaba después de todo eso, que sea un 1500. Los desarrollos del GT90 y GT100 no resultaron en empujones de venta ni a mejorar su prestigio, con el diario de ayer en la mano, fué su uso cotidiano incansable su carta de triunfo, no unos caballos extra de fuerza.
 
 
Resulta curioso el esquema de pintura del GT90, amarillo de base con detalles en negro (capot, zócalos y parte trasera) Nótese como sus laterales quedan limpios, un franja lateral negada, como si ése detalle sólo fuera para la Dodge Polara.
El lugar elegido para identificarse como GT90 tampoco era el más feliz: En el zócalo, adelante, donde más rápidamente se ensucia la carrocería y donde más rápido se daña...  Modestia? Perfil bajo? Cazabobos?


La parte trasera con la leyenda  "Dodge" desmesurada da la impresión de que llegó directamente de la coupé mayor sin el menor cambio. Mismo detalle, pensado para su uso original y forzado para su uso en el GT90.
 
Para el menudeo técnico y demás bien se puede tomar unos minutos aquí:
 

 

Vamos al modelo


Siendo el tercer Dodge 1500 editado por SALVAT ya tenemos cierto expertise a la hora de afrontar el modelo.

La carrocería de zamak es franca, equilibrada, proporcionada y con el persistente defecto de la raya en relieve en la tapa del baúl. 
Su origen segun entendidos y amantes del 1500 puede encontrarse en la versión carioca del 1500.

Para el resto de los mortales es un 1500 con la raya de las nalgas marcadas... 
 
Yo jamás pensé eso... Ni lo volveré a pensar.

El lado positivo es que el modelo acepta de buena forma aplicaciones "gordas" de pintura y el fabricante aprovecha para hacer menos notorio el detallecinho.
 
Otro punto que sana la herida es que el 1500 que salió primero y éste GT90 son de color chillón (Según nomenclatura IRAM... Ya si lo quiere buscar en PANTONE es chillón837b). Mientras el GT100 es negro y ese color oculta detalles (buenos y malos) sin distinción.
 
 
El resto del modelo es una cajita de bombones, mídase la glucosa y vamos! 




 Todo lo bueno de versiones anteriores se repite, misma parrilla y mismos insertos, incluso mejor ensamblados, lo noto en el marco gris de las ópticas y el encastre fino de las mismas.

El paragolpes es viejo ganador, a esta altura dan ternura las luces de giro representadas con un entintado naranja... Me hacen sentir joven... Comprando "Taxis del Mundo" de Altaya.

La matrícula es una declaración de intenciones... Intenciones de que Río Negro (R) llegue al millón de vehículos... Más en el año 1973. 


Bien los limpiaparabrisas, pero mejor el detalle del burlete de goma negro.


Lindo espejo retrovisor, el macro no lo ayuda pero ya estamos con detalles pequeños.

El interior puede que lo note extraño... Con un tablero con cuatro esferas si faltan una o dos se nota. Una pista? el modelo vino con el tablero mais grande do mundo!
 

Siempre me olvido de hacerle un puntito negro al escape antes de las fotos para que no quede como un botella de shampoo abajo del auto.
 
Chino... Si estás por acá... Pintale la puntita a los escapes... Me olvido!

La óptica trasera a dos tonos a la vieja escuela: plástico cromado con dos tintes distintos. 
 
Voy a justificarla, para hacer la misma óptica con acrílicos tendría que ser un modelo premium, pero premium premium para que se vean como las reales. 
 
Esta sin tanto despliegue técnico anda cerca. Lo que se considera una elección efectiva.


Por el otro lado tenemos:

La carga de combustible (muy buen detalle de la matriz)

El pasacalles  la insignia de Dodge

Rayita de trasero que se hace notoria cuando llega a la parte negra.

Y la cerradura que es un puntito gris. (Es un puntito... Sisi ya sé que esta abajo de la raya... No, no puede ser un asterisco... NO INSISTA!)



¿Cómo calificar la tampografía de GT 90 lateral? 
 
La debería calificar como imposible.

Legible, nítida, microscópica, cada caracter tiene el tamaño de la pelusa que esta en la rueda. Así de pequeña, así de valiosa.

Por otro lado la rueda es buena, como las otras cuatro veces que acompañó éstos modelos de Dodge.


En ocasión del lanzamiento del GT100 me ví tentado de realizar el GT90 partiendo del modelo estándar que venía amarillo.
 
No parecía un reto en absoluto, miraba publicidades y lo único que notaba era un 1500 con el capot negro.
Es que las tomas no daban cuenta del resto de los detalles de pintura.

Si conoce la suerte, suerte fué no hacer nada.

Y saber que tuve suerte fué hacerme con éste modelo y ver que aquella idea nunca tendría buen puerto.

Quizá una calca al agua me hubiera dado la leyenda de Dodge atrás. Pero la línea delgada que acompaña todos los contornos negros jamás la hubiera logrado, menos el logo de GT 90 en los laterales.

Por eso el valor real del modelo se dispara, tiene detalles prohibitivos para las manos más expertas.
 

 
Queda como deseo la edición del último Dodge 1500 contemporáneo a la Dodge 1500 rural ya editada, con ése la saga estaría completa.


...

Ahora sí... Escribano, Gente del Club del Dodge y el delivery que espera que le pague las empanadas... 
 

Si están de acuerdo, procedo a la medición:
 
 
En 3... 2... 1... Marca!
 

 
 9 de oro!

 

 Magníficent Dodge 1500 GT90!



miércoles, 29 de diciembre de 2021

Renault Twingo (2001) Autos Inolvidables Argentinos

 

Cuando uno mira la historia automotriz se queda pensando en los microcoches de los 60s, de prestaciones pobres con motores de motocicleta y magro confort.
Y se vendían, menos de lo que quería el fabricante, más de lo que indicaba la lógica y a un precio estúpidamente alto para lo que eran.
 
Terminando el siglo y por otros motivos volvieron los autos pequeños, no tan pequeños como aquellos pero cerca podría decirse. Aquel nicho abandonado de autos citadinos por naturaleza volvía a florecer. Así llegó éste Twingo y así compitió con su rival eterno: El Ford Ka.
 
El tamaño era lo único que los vinculaba ya que el Ford Ka estaba diseñado para ser un auto completo, espartano y pequeño. Y el Twingo buscaba cierta sofisticación, ser citadino pero con distinción.
 
La distinción del momento era renegar de todo lo que se entendía por un coche formal, así sus formas, así sus colores y así su diseño interior podían entenderse.
 
Su interior renegaba de instrumentos analógicos. Un tablero de instrumentos raquítico (alargado y finito como puñalada de tarro) hacía exigua la diferencia entre estar del lado del conductor o del acompañante. 
 
La antítesis del gusto del fierrero clásico, la apología retrógada de lo que debería ser un auto "femenino"... O el tipo de auto dirigido a un público especial?

Así es el Twingo, gusta por diferente, tecnológico, innovador y rupturista... Así me explicó el vendedor de salón junto al auto en su momento.
 
Luego de semejante lavada de cerebro pude confesar que me gustaba salvo por una cosa: El precio.

Con lo que salía un Twingo 0Km me compraba tranquilamente un auto de los que me gustaban "de antes".


Modelame el Twingo

La escala debe respetarse a como dé lugar y a la hora de hacer el Twingo las cotas se contraen notablemente.
En Oriente, quien tiene que comprar metales para la aleación de zamak de la carrocería festeja... Y quien debe ensamblarlo rezonga.

Lo que nació es un modelo decente, agradable a la vista y redondo al paladar, con suaves toques de nogal y notas de frutos rojos... Perdón, ése era el vino.

Bueno, el modelo no está tan lejos, es decente, agradable a la vista, puede resistir a un paladar de coleccionista exigente y su tamaño lo hace una frutita de deseo. (Pero qué jugador! Cómo se escapó cuando parecía que ya estaba en el piso!)
 
La vista lateral es a toda prueba, quedaría en los anales de la historia la persona que saque un Twingo alargado o trompudo. 
Es un volúmen, una silueta y se vé como el real: Una puerta, con algo de auto adelante y otro poquito atrás.
 
 

El frontal tiene sus exigencias, tanta sencillez suele jugar en contra, pero los elementos están. 
Al ver el modelo uno encuentra un Twingo y eso es la primer prueba. 
No se tiene que mirar mucho tiempo los tres o cuatro centimetros de frente del modelo para identificarlo.
 

 ¿Nos ponemos salvajes? Pongamos un ladrillo en el botón del zoom de la cámara y que lo dé todo.

¿Qué me dice de ésas ópticas? No es primera versión, algo que es llamativo, la tradición indica que en lo posible se hacen primeras versiones, en éste caso sería con luces de giro en color naranja.
 
Claro que no es el caso y bebemos las mieles de una versión posterior y pulida. Si hay una constante en la industria automotriz es que las versiones siguientes van atendiendo pequeños aspectos, puliendo detalles.

Así tenemos unos interesantes grupos ópticos de probada transparencia y reflectancia. A tono con el modo actual en que las hacen, con el bombillo corpóreo al centro.
 
Optica y color del modelo consistentes, no recurrieron a colores básicos, éste tono era uno de los más característicos de esta generación del Twingo.

El rombo al medio sigue sin convencerme, carece de brillo y el color del modelo le hace sufrir.

Arriba la toma de aire en tres cuerpos tiene diez.

Abajo el paragolpes es más complejo de lo que se espera, tiene detallado el punto de remolque, tomas de aire y cavidades de las luces auxiliares. (Con medio peso más las ponían?)
 
Nos queda la matrícula, no dan en la tecla con la fuente tipográfica y optan por elegir "algo por el estilo". Se repite modelo tras modelo. Por suerte es la matrícula, si hay que cargar con un punto flojo, lo preferible es que sea ahí.
 
 
Subiendo nos encontramos con las tomas de aire más en detalle. 
A ésta escala se rompe la magia de pensar que son insertos, sin embargo nace la gloria de la matriz que con toques de pintura logra dicha sensación. Cambiamos bueno por bueno... y es no es malo.

Luego tenemos un firme candidato al "Limpiaparabrisas del Año, Baus Awards". 
Tremendo limpiaparabrisas, doble brazo a la base (monobrazo) con chimichurri redondo que varía el ángulo de ataque de la escobilla durante su trayecto... PRE-CIO-SO.


El retrovisor a tono con la carrocería y testigo naranja debajo, ante un modelo liso con pocas nervaduras estos pequeños toques se agradecen.


Hacia atrás la matriz sigue haciéndolo todo al estilo diecast de los 70s: picaporte, tapa de carga de combustible... Le falta apertura de puertas y suspensión para entrar en el túnel del tiempo.
 
Suspensión... Algunas cosas se fueron para no volver...

El paragolpe trasero calza con la carrocería "con detalles de uso" como empujado por otro auto cuando estaba estacionado.

Bien las ruedas, pero bien bien. Todo lo que se pueda decir de bueno sobre las mismas es válido.

De la cima sólo se baja. Una vista posterior del auto ofrece un cierre lógico del mismo. Limitado en principio por el auto real que lucía así.

Claro, no hay ópticas del calibre de adelante...

Y el limpiaparabrisas trasero parece una pestaña de esas amigas que Ud. tiene pero no cuenta.


La tercer luz de stop es un buen punto para empezar a desmenuzar el fenómeno, detalle no obligatorio considerando el coste del modelo, sin embargo lo tiene.

El paragolpes trasero lo da todo pero centrado en lo correcto. Nada de añadiduras.

El escape viene en color plata, una de las señales inequívocas de que estaba pensado para otra colección. (Junto a la calidad de los cristales)


Prefiero el rombo trasero sin lugar a dudas, ya que se lo vé mas complejo, como añadidura a la cerradura trasera.

La matricula ya sabe, es igual a la delantera.

Las tampografias están bien, digna de mención la de "twingo" a la derecha, está muy bien resuelta. La de "RENAULT" está denro de lo esperable.

Voluntarioso interior, el tablero mezquino del auto real hace que la réplica cumpla con creces su reproducción sin esfuerzo. 

La consola central es a prueba de todo.


Las butacas tienen algo de detalle, les falta filo, nitidez, pero van.

 

En resumen

Compra un Twingo, tiene un Twingo.

No es de esos modelos provisorios que uno adopta hasta que pueda comprar "el bueno".

Es un Twingo suficiente, no deja sabor a poco y mucho menos la "necesidad" de buscar una marca premium para algo con más detalle. 
Y lo más probable es que no lo encuentre, quizá un desempañador trasero y otro color sea todo lo que le ofrezcan, no mucho más. 
 
Mil vistas, una vista, repáselo de todos los ángulos:
 
 

 



El estilista me hace señas de que vaya cortando la nota... 

Ah no, que ya estoy para un corte de pelo...

Entonces que hacemos?

No me queda otra que llamar a los representantes de las fuerzas vivas.

Al grupo de estilistas amigos del estilista.

A los representantes de los miles de clubes del Renault Twingo.

Y al que le puso GNC al Twingo tratando de llegar al cero absoluto en consumo de combustible...

Están todos? Escribano Usted también?

Procedo a la medición:

3... 2... 1... Marca!


Ocho que vale ocho...


Magníficent Renault Twingo!








jueves, 23 de diciembre de 2021

LADA NIVA 1600 (VAZ 2121) 1991 - Autos Inolvidables Argentinos


 


El Off Road en Argentina es historia reciente, no era materia de desconocimiento, pero en los 60s era principalmente anecdotario militar y en los 70s apenas cubría el ocio popular.
 
Es en los 80s cuando explota por varios factores, el primero es cultural, la famosa marca de cigarrillos del camello nos llenaba las retinas con publicidades de "Camel Trophy" con unos agerridos Land Rover atravesando lugares que no mira Dios. 
Sobre el fin de la publicidad, al anochecer, el cliché de la fogatita, el farol, la carpita mientras el tipo se fumaba un Camel... Sea hombre! Tenga barro hasta las orejas!

 

 
Otra fuente menos ruda, pero propia de los bon vivant del período es el 4x4 playero.
 
Remeras de Sun Surf a doquier con un monigote rubio llevando una tabla de surf. Cuando la ilustración era un poco más extensa, aparecía el clásico sol en tono de atardecer, alguna palmera y algun vehículo 4x4, sea un VW Beetle, un Buggy o un Jeep.

Y por último había material disponible, no abundante, pero disponible: El Ejército que vendía sus unidades obsoletas.

La fantasía (vamos a llamarla así, fantasía) era comprarse un Jeep Willys, arreglarlo y disfrutar de la vida. 

No había repuestos Willys.

La fantasía entonces era comprarse un Jeep Willys, hacerle los repuestos con un tornero y disfrutar de la vida.

El tornero no podía hacer todos los repuestos.
 
La fantasía terminó siendo reparar repuestos o piezas existentes, que el tornero haga lo que pueda y adaptar partes del vehículo que sea.
 
El Jeep IKA por otro lado es complicado de definir, nacido como utilitario por lo general era 4x2, aunque frente al material escaso bien valía la pena aggiornar uno, lucirlo como todoterrerno pero no eran 4x4.
 
El entusiasmo y los medios hicieron nacer bajo techos de chapa rejuntes variopintos de jeeps. Algunos más estéticos, otros rudimentarios, todos rejuntes y adaptaciones del motor que se tenía a mano. 
Y la aventura era desde ponerlo en marcha, no se trataba de conquistar montañas, se trataba de llegar al pié de la misma sin que se rompa.
 
Con esos antecedentes, la llegada de las nuevas 4x4 fué agua del cielo, japonesas en su mayoria ahora domar montañas era un pasatiempo light sin riesgos. 
 

 
Así, entre los importados de principios de los 90s, llegó éste Lada Niva que a diferencia de la oferta nipona ofrecía la revancha: la 4x4 soñada de los 80s, cero electrónica, mecánica simple, carburador y todo en su justa medida... 
 
O al menos en una medida más justa que una carrocería de Jeep, con motor Taunus, caja de Torino y diferencial de F100.
 
La armonía, el tamaño, la simpleza y todo nuevo: Eso era el Lada Niva.
 

 
 
No se vendió en cantidades, tenía su precio que era significativo (aunque quizá el menor en su segmento) y su confort era prácticamente nulo.
Con todo, hoy es 4x4 que se respeta, como tal cotiza muy bien y hasta la fecha son varios los que tienen planes de tener uno, usado, por supuesto.
 
Vehículo de culto? No llega a tanto pero si se puede considerar "especial": mantenible, reparable y de buen valor de reventa.
 
Comparativamente, los precios relativos entre un Lada Laika y un Niva en su momento no guardan relación en el presente, el Laika pasó de barato a estar regalado, en cambio pretender una Niva supone una erogación respetable de dinero.
 
 
Exteriormente era una carrocería metálica propia de un auto compacto de los 70s-80s, las ventanillas con guías cromadas la hacían ver añosa. 
La mecánica era de origen Fiat, sin cambios desde su lanzamiento en los 70s. No era eficiente en términos de rendimiento pero efectiva en términos de uso (reparaciones simples y sobre la marcha).

Lejos está de ser el todo terreno definitivo, o ser el mejor todo terreno, sin embargo toma el guante y acepta el reto: Les muestra a las 4x4 recreativas que el service no esta en la montaña y le muestra a Land Rover que la dureza y rusticidad tiene otro precio y mas bajo.

El modelo


El espíritu del Niva lo refleja el modelo a fuerza de cotas, sus dimensiones son acertadas en la carrocería y acertadas en la relación de la carrocería con las ruedas. Un despeje natural del piso deja más que cumplida la labor.

La matriz ofrece un modelo de buenas nervaduras y líneas de puerta, detalles de picaportes y protuberancias para darle cuerpo a las insignias, lo tiene todo.


Una vista frontal, analítica nos da el plano de los elementos que la componen, el conjunto es bueno, el encastre es decente y el resultado a toda prueba.

El paragolpes es más elaborado de lo que parece a simple vista, pintado en color plata en su parte superior e inferior para recrear el paragolpes real, metálico, con frente de goma y punteros plásticos.

La grilla delantera plástica goza de buena terminación por que la real le da una mano: Es simple.

Debajo del paragolpes asoman las víceras mecánicas que uno espera ver en un vehículo de éstas características.

Más cerca y ya podemos calificar las ópticas, la principal no tiene vicios, centrada, bien encastrada, tiene un delicado contorno cromado y el marco negro resulta perfecto.

Arriba la luz de posición/giro encuentra su lugar enmarcada en negro. Noble inserto plástico traslúcido en dos tonos.

Más cerca?

Más cerca! No voy a dejar pasar la insignia, el zoom al máximo asistido con un auxiliar óptico hace de éste momento un experimento de ciencia que una reseña de modelos.

En los barrotes negros ya se ven poros, el nivel es microscópico... En la insignia se vé el grano metálico de la pintura color plata... En este grado de desnudez, de crudeza, la insignia no falla.


Los limpiaparabrisas limitados, un diseño de los 70s, con superficies vidriadas mezquinas y un parabrisas poco lanzado no esperan otra cosa.

Símetricos y negritos es todo lo que se pide.


En el interior el volante domina la vista, el diseño es familiar a los usados por Fiat con un aro más grueso.


 Las ruedas son más que aceptables: 

Neumático acorde y bien escalado.

Llanta de chapa en un tono ligeramente distinto a la carrocería le da algo de sabor y luce un molde profusamente detallado. 

Las perforaciones justas y sin rebabas.

La tapa del grasero al centro en tono metálico suma complejidad.

Las tuercas detalladas en negro están unos puntos más abajo aunque no tienen peso para "restar".


Hacia atrás vuelven a florecer los insertos suponiendo otro golpe de impacto visual similar al delantero, aunque aquí el encastre no es del todo feliz y lleva al modelo a una existencia más terrenal.

El modelo cierra hacia atrás sin sopresas ni puntos altos.

Cumple con el mismo paragolpe y busca complacer con el picaporte trasero insertado en color cromo.

El cristal lateral trasero no dá su mejor versión.


 
Pero las ópticas traseras (que tomadas individualmente son dignas de elogio) necesitan de una horizontalidad, un enrasamiento, que debe ser perfecto.
 
Se entiende la expresión "A la que te criaste"? Bueno así pusieron la matrícula trasera para complicar del todo el panorama. Al final en ése panel trasero ya no se sabe quién de los tres esta derecho... O si alguno lo está. 

Otro detalle es que en la parte trasera del modelo sí se nota "gordita" la pintura.


Buscando un ángulo menos "nocivo", de la cintura para arriba, nos llevamos el lindo recuerdo de la insignia tampografiada sin fallas y el limpiaparabrisas trasero que sale al auxilio de una luneta trasera de corte "eco".


Nos queda revisar el lateral, para redondear la nota con mejor sabor.

Ese gotero cromado que baja del techo es el canto al anacronismo en los 90s, de su debilidad su fortaleza es lo que le da el carácter tanto al auto real como al modelo.

Y es diminuta insignia de NIVA en el remate de la nervadura central es prohibitiva para ojos cansados... 

Se adivina buena, sin fallas...


No adivine más, es buena y sin fallas... 

Difrute la foto por que el trabajo que da lograrla, los elementos intervinientes... Es mi presente de fin de año... Bien puede valer como tal.


Abajo... Tengo la costumbre de evitarlos cuando no valen la pena, ya sea por desganados o inexistentes, pero aquí está todo lo que se entiende por "buenas intenciones" del fabricante.

Apenas una leyenda testimonial con el nombre del modelo y el resto es una continuación de la reproducción del mismo. Así entiendo al buen hacer a la hora de diagramar un modelo a escala.

Puede revisar, está todo.


Resumiendo, el modelo no es una novedad en absoluto, viene de apariciones previas en sucesivas colecciones y ese valor para utilizarse una y otra vez hace que asegure su amortización mientras guiña el ojo para una mejor calidad.
Así si el blanco no le agrada puede buscarlo en azul o rojo como salió vestido en ocasiones anteriores, seguramente algún otro color podrá encontrar.
La cuestión que para nosotros el blanco es un color más que valido, habitual para las pocas unidades que entraron al país.
 
Respecto a la pertinencia para considerarlo dentro de nuestro parque automotor, puedo dar fé que muchos coleccionistas de autos "nacionales" previos a la aparición de la oferta de Salvat ya adoptaban éste modelo, tan válido como un Dacia contemporáneo y cualquier otro importado, con anterioridad o posteriormente.
 
 
 
Ahora si me permiten... 
 
Escribano... 
 
Grupo de Alcohólicos Anónimos que vinieron en visita guiada...
 
El señor morrudo de rojo que se ríe raro arriba del trineo... 
 
Y el reno de nariz roja que no pasa el examen de orina... 
 
 
Procedemos a medir...
 

En 3... 2... 1... Marca!
 

 Aprueba con 7.



Magníficent Lada Niva!