Si preguntan por mi colección, debo decir incompleta, felizmente incompleta, si un día se completa no podría coleccionar más.
Conjugando modelos de factoría reciente y no tan nuevos, hasta llegar a antiguos con más de 50 años, vamos a repasar los autos que circularon por nuestras calles entre los años 1950 hasta entrados los 80´s, un legado humilde para quien me siga, o simplemente ir dejando huella...

domingo, 22 de agosto de 2021

Dodge 1500 Rural (1978) Autos Inolvidables Argentinos SALVAT

 

Si es por ventilar secretos, no veo la hora de que llegue la primavera, éste terroso agosto a veces hace adelantos de la misma pero luego se acuerda de que es invierno y adhiere a días grises.
 
No es que sea un festejante de la primavera de la primera hora, de niño la primavera sólo significaba un cambio en la vestimenta, supongo que al común de los infantes le pasará lo mismo. 
 
Ya de adolescente y en escuela técnica resultó algo problemático ya que mi carácter comunicativo y sociable reñía con el ostracismo propio de las estudiantes que no se brindaban de buena manera con los demás estudiantes de otros establecimientos.
 
Por lo general el ceremonial y protocolo respecto a otros estudiantes era siempre el mismo: "Hay que hacerlos cagar".
 
No me quedaba otra que suponer que en la universidad sí podría vivir las mieles del cortejo juvenil de septiembre. Cuando llegó el momento me di cuenta de dos cosas, la fiesta de la primavera era para pendejos de secundaria y que coincidía con los turnos de exámenes y no había logística cerebral suficiente para adquirir tanto conocimiento con suficiente sincronía.
 
Entonces, con tales antecedentes, a que se debe mi impaciencia por que termine el invierno y llegue la primavera?
 
-Se me enfría el café muy rápido.
 
Es que mi ritual personal exige una buena taza de café mientras escribo y que se enfríe supone por lo menos dos o tres interrupciones para darle unas vueltas en el microondas, no es la solución más elegante, Juan Valdez me grita que soy indigno desde Colombia, pero es lo que hay.
 
El clímax de escritor es jodido, hay que buscarle, darle tiempo, dejar que se manifieste, morderle la oreja... 
 
Ésto que acaba de leer se llama "recurso seguro" y se entiende como tal a una serie de temas como el clima, ubicación temporal (preguntar la hora), ubicación espacial (preguntar a donde queda determinado sitio) etc... etc... etc...
 
Y se los llama así por que en caso de entablar una conversación con alguien que no conoce, si usa éstos temas lo más probable es que lo logre.
 
En el mundo automotor y por extensión de coches a escala existe un "recurso seguro" y es el Dodge 1500.
 
Ahora se está preguntando por el tremendo load que le hice para poner esa frase. O si quiere algo más sencillo puede pensar  "Tanto lío pa´eso.."

Si busca en el parque automotor, por lo general, cada auto tiene un rival ya sea por desempeño o por cuestiones estéticas. Siempre un némesis donde reflejar otra forma distinta de concebir un vehículo.

Bien podría ser un Ford Falcon y un Chevy, Una Renault Fuego y un Ford Sierra, Un Fiat Uno y un VW Gol... O un Renault 12 y el universo. Todos imposibles "recursos seguros"
 
Pero el Dodge 1500 si bien competía con otros autos estaba en un gris, una suerte de limbo que no terminaba de confrontar con otro auto particular, pudo ser el Opel K180, pudo ser el Renault 12 o un Fiat 128 ó 125 cuando no un Peugeot. Esa variedad hizo que no tenga su propio némesis, un ying sin su yang.
 
Carrocería resistente, a la moda (del momento) con mecánica fiable y sencilla no tenía puntos bajos para críticas salvo uno: el diseño posterior. 
Para algunos era una caricatura del Chevy, para otros comulgaba con el mal gusto y para otros era una obra de arte.
 
La versión rural, break, station wagon o como quieran llamarle, no compartía la parte trasera. Tenía una que comulgaba con la lógica ofreciendo un remate sencillo y agradable a la vista.
 
Así la rural Dodge 1500 es el "recurso seguro" del que se puede hablar con cualquier persona de fierros. No existe otro auto cuyas opiniones se repartan entre quienes lo adoran y los que no tienen nada en contra.  


A la hora de seleccionar el modelo hay que reconocer que el tino fué muy bueno. A saber, la elección del color y la configuración es para muchos la más acertada.
 
La ausencia del baúl cambiaba notablemente las líneas del diseño original. Ahora casi rectilíneo más el celeste metalizado que lo vestía daba la impresión de ser un producto de principios de los 80s más que de los 70s.
No es poco, todas las terminales "trataron" de adecuar sus modelos pero el resultado era el mismo auto con aditamentos. Aquí tan solo el color y la prolongación del techo nos devuelve un diseño más agradable que el sedán original.
 
Hoy es tentador imaginar que hubiera pasado si se animaban a sacar ésta versión antes.

El modelo apuntó al "non plus ultra" del Dodge 1500 y lo logró. La matriz da cuenta de las proporciones y los detalles de la vista lateral con naturalidad. 
 
Las transparencias no estan a la altura y más allá del dicho "mal de muchos consuelo de tontos" aludiendo a que es una constante en los autos de ésta colección, en éste modelo se sufren un poco más.


El inserto frontal es a toda prueba, puede aumentar con el zoom hasta la indecencia que soporta la nitidez con hidalguía.
 
A su vez los grupos ópticos salieron a pedir de boca y se nota que el método de dos piezas (transparencias y reflectante separados para más profundidad) va mejorando en el resultado final, sin encastres toscos a la vista

Las luces de giro bien de formas y bien acertados en su tonalidad, más claros, más oscuros y cambia la imagen del conjunto.
 
Paragolpes sencillo, liso, cromado y sobre todo racional. El modelo capta la manera compacta en que al auto lo portaba, bien pegado a la carrocería.
 
Abajo la matrícula colgando de espesor contenido sigue defendiendo un frontal que busca ser perfecto.
 

 
Lo hizo Chrysler lo haría el modelista: Volver a usar las ruedas del modelo anterior. El trabajo bien hecho en su momento vuelve a dar frutos.
 
La tapa del tanque de combustible tiene un contorno profundo que guarda su nitidez luego del pintado.
 

 De izquierda a derecha: Antena en posición contraída. Limpiaparabrisas en plata (tratando de representar los cromados) y Espejo retrovisor cromado.

Interesante el trabajo de burletes del parabrisas, bien logrado.

La plancha con toma aire debajo del parabrisas tiene líneas un tanto tímidas.



No se pasaron por alto, en cada extremo de los guardabarros estan los famosos pilotos cromados.

La tampografía de "DODGE" sobre el capot luce necesariamente extraña. Es que le añadieron un fondo negro a modo de sombra.
Lo considero buen proceder ya que las tampografías grises sobre celeste metalizado prácticamente no se ven.


El techo del Dodge 1500 Rural no es amable del todo modelísticamente hablando. Exige una nervadura perimetral y a la vez dar cuenta del portón trasero en la parte posterior.

Debajo, el cristal de la puerta trasera se hace cargo de representar (como puede) la guía triangular metálica por donde corre.
Detallado en plata sería mejor para algunos, aunque el juego de brillos y sombras también le dan una presencia mas discreta.
 
Si me pregunta, no todos los detalles en la miniaturización de un vehículo deben estar marcados con tanto ahínco, jugar con dar existencia de manera indirecta, contar con el espectador completando de manera inconsciente es un arte... Ingrato por cierto, ya que nunca se aplaude, pero sí se abuchea si esta pobremente ejecutado.


Llegando a la parte posterior encontramos todo en su justa medida y limitado en su calidad de insertos.

Imposible un limpialuneta con un brazo más delgado y ópticas de tonos más firmes.

El lado positivo es que si bien dichos insertos no son de lo mejor tampoco desmerecen el modelo.

La matriz por su parte otorga una carrocería bastante elaborada cuando se trata del portón trasero, cuando bordea las ópticas sobre todo.


Para los que llevamos unos años la imagen que devuelve nos resulta en extremo familiar. La falta de coloración de las ópticas le da un realismo accidental, es que a menudo se las veía así y desde 1978 la mayoría vimos Dodge 1500 en uso, no exhibidos en un salón.

El cromo y la pintura metalizada es garantía de que va a lucir bien. El paragolpes, el picaporte del portón, el brazo del limpiaparabrisas y el caño de escape son el contraste de color constante que siempre.

Escape que vino en color plata, escape que vino con perforación en su extremo, escape a toda prueba.
 


El modelo no flaquea en ningún momento, aunque no es novedad, había aparecido en la Colección de Reparto y Servicio pintado de amarillo al servicio del Automóvil Club Argentino.

Ya lucía éstos insertos, incluso ostentaba más que el modelo presente.
 
Que más nos queda que apenarnos por aquéllos que canibalizaron aquél modelo para llegar a éste con dispares resultados.  
 
La tentación era grande y el tiempo de aparición entre un modelo y otro fué bastante largo. Muchos supongo terminaron arruinando un modelo del A.C.A.
 
 

Supongo no es su caso...

Ahh sí... Es su caso...

Bueno supongo que no lo pintó celeste metalizado!

Ahh lo pintó celeste metalizado...

...

...

... Vió como está el clima? No veo la hora de que llegue la primavera!


Magníficent Dodge 1500 Rural!


sábado, 14 de agosto de 2021

Fiat 147 Fiorino (1989)

 

Tres a uno, esa es la proporción italiana para el mercado local respecto a los modelos ofrecidos. Desde sus inicios, FIAT ofrecía un catálogo de modelos diverso entre autos de pequeño y mediano porte. 
 
Paralelamente trataban de incurrir en el mercado de utilitarios con muy poco éxito, versiones multicarga del Fiat 1500 y del Fiat 125 fueron sus dos aventuras de la década del 70 y los antecesores de ésta Fiorino.

Respecto a la Multicarga 1500 era un producto bueno pero muy anticipado a los requisitos del mercado, en un mercado floreciente y a la vez escaso de oferta de automotores, el auto, el sedán, era lo que se vendía y si se necesitaba cargar más pues se buscaba un sedán más grande. Ofrecer un multicarga 1500 cuya capacidad de carga reñía con el baúl de un sedán americano se la ponía difícil. Salvo por el menor consumo no había más armas para su venta.

Le seguiría la Multicarga 125, dervivada del sedán homónimo, tendría la misma suerte con el plus de que éste utilitario ya con otro motor más potente no podía alardear de su bajo consumo.
 
Fué mejor esperar. 
 
Esperar a despejar fantasmas respecto a la fiabilidad mecánica de la marca, esperar a los 80s, esperar al motor Tipo.
 
Esperar a que las ciudades crezcan, que la Kombi de VW sentara las bases de cómo debía ser el reparto citadino y que la Renault Traffic se muestre demasiado grande para muchas aplicaciones.

Esperar con el facón bajo el poncho para cazar el nicho que se iba formando en el mercado.

Así surgió la Fiorino, el pequeño utilitario con capacidad de carga extrapolada e impensada para su tamaño, con la agilidad de un Fiat Spazio, consumo contenido, bajo mantenimiento y la fiabilidad mecánica reconocida, algo que se le venía negando a la marca.

Se vendieron bien, muy bien, dieron forma a su segmento y pegaron primero, las otras marcas llegarían un tanto tarde y sin entender del todo como competir. Así llegaron la Ford Courier (derivado del Fiesta) Renault Express con un motor diesel de casi 2 litros y otras donde el denominador común era siempre ser más caros que FIAT.

Nunca entendieron que en éste segmento ser más caro (por lo mismo) no es ser mejor. 
 
"Io li mangio in due panini!" decia el director de FIAT, mientras la línea de producción tiraba Fiorinos como si fuera una manga churrera.
 
 
El perfil de la Fiorino es totalmente desatento a la armonía del diseño, sobre todo en su primera generación. 
Es que es mitad 147 y mitad caja de carga, no buscaba ocultar para nada sus elementos ni armonizarlos. El utilitario mismo era un mensaje: Es un 147 y tiene una caja de carga, lo más grande posible, de forma cúbica para tener el máximo de espacio interior.  
Un portaequipajes plásticos suavizaba como podía la transición, daba una mano con la aerodinamia pero sobre todo daba más lugar de carga, por que el lema de la Fiorino era cargar y cada elemento debe hacerlo.
 

Muchos propietarios reconocieron que la inversión fué buena, el desempeño notable y no sólo eso, el motor tenía suficiente potencia para trabajar GNC y bajar costos operativos, eso sí, los tubos de gas penalizaban la capacidad de carga en la parte trasera.

Y si se penaliza la capacidad de carga... acopladito.

-El joven vino en...

-En la Fiorino roja...

-Villegas venga, por favor cárgele el material en el acopladito rojo de la Fiorino...

-No es un acopladito es mi papá que esta parado atrás...
 
-Ah! Mil disculpas! Por la ventana no se ve bien!


Respecto el modelo, es una pieza que despierta más interés que el Fiat Vivace que ya fué reseñado.
 
Un color más interesante que un blanco estéril, llantas en gris plata en lugar de negras, una franja negra en su parte baja y un par de detalles más como el portaequipajes hace un modelo tanto más vistoso... Aunque no tiene mucho más, lo que tiene se pone en valor y se nota en el resultado final.

Si al Vivace se le criticaba la parte trasera (Del parante B para atrás) aquí no hay negatividad posible, se quedaron con la parte "buena" del 147 y la caja de carga luce bastante bien con todas sus nervaduras y espacios laterales demarcados para un posible vidriado.
 

El rodado de las cubiertas dudo que se exacto pero es congruente con el modelo... correctos si se quiere.
 
Las llantas ahora grises se muestran en sus formas, muy representativas respecto a las originales.
 
El caño de escape sorprende al estar pintado, por lo general, cuando el modelo les salió bueno se toman la licencia de dejar el escape negro.
 
 
El frontal, al igual que el Fiat Vivace del mismo fabricante goza del similar defecto, las ópticas están algo grandes. Defecto que se hace más visible en fotos donde el modelo luce más grande de lo que es en realidad.
 
Y con el defecto a cuestas es notoria la capacidad para darle un rostro familiar, el resto de los componentes se adecuaron en tamaño para hacerlo reconocible.


Subiendo un poco, la rendija del capot esta muy bien lograda, los espejos son un tanto más complejos ya que la versión utilitaria del 147 demandaba un brazo mas prolongado y alejado de la carrocería.
 
Limpiparabrisas a tono con la categoría del modelo, les sienta bien el negro, a diferencia del cromado los defectos posibles quedan ocultos.
 
 
Tenemos portaequipajes. Soprende el grado de detalles del mismo, tiene el sistema de anclaje con el que quedaba asido al techo, los detalles huecos laterales y la parte interior.

Tanta meticulosidad suma, si se tiene en cuenta el gotero de la caja de carga que pasa arriba ya podríamos cerrar la nota con elogios.


Podríamos, pero hay más. 
 
Es que el orden de la nota (sabía que tiene un orden? Yo recién me entero!) indica que nos debemos ocupar de la parte trasera.

Ese cubo rojo de sorpresas que vamos a descubrir.

La primera, no es una añadidura plástica, es todo una carroceria, metálica, una sola matriz escupe esta belleza de zamac.

Dicho esto los detalles sorprenden más, es que todas las nervaduras tienen la nitidez propia del plástico inyectado.

Sí es plástico el techo y sólo el techo. Para una comparación fetichista no hay diferencia en la calidad de detalles entre ambos sustratos. Aunque la pintura si acusa un brillo diferente.



Volemos al ritual de las tampografías traseras. En sí las tampografías son de excelente calidad, la de "Fiorino" quedó puesta por un angelito.
 
La de FIAT en cambio lo puso il ángelo della Fiat Italia del lado interno como lo lleva en su país de origen. Aquí se ubicaba la insigna del lado exterior.
 
Per una Fiorino argentina, dipingi il manico di nero. La manija plateada también es de la versión foránea, aunque solucionable tapándolo con negro.
 
 
Desde que salió éste vehículo uno de sus atributos que más me llamo la atención es ése plafón en la puerta, una maravilla del minimalismo.
 
Es que ése solo plafón daba luz a la matrícula, a la vez era luz de retroceso y además tercera luz de stop. 
 
Auxiliaba la impotencia de las ópticas reducidas a los lados.
 
Ahora pretender ese inserto con acrílicos dedicados (uno rojo y uno transparente) era mucho pedir.
 
Seguimos con el orden?
 
Que dice la grilla ahora?
 
La grilla dice que siga con la grilla (?)
 

 Ahora entendí.

La miro y busco la forma de abordarla...  Si...  No... Vamos al grano...

Esta buena, ESTA MUY BUENA.

SI es una pieza regular plástica semitransparente con muchas perforaciones.

SI logra el efecto esperado, el de representar una grilla plástica negra entre la cabina y la zona de carga. Pero es transparente, si fuera negra vería algo parecido a un colador. Es transparente y el juego de sombras la da indirectamente vida a esa grilla, que de hacerla en escala 1:43, sería algo extremadamente frágil.

SI es una genialidad lo conseguido.

NO es algo a lo que nos tengan acostumbrados

NO es un detalle habitual para el interior de un coleccionable

NO tiene una columna antinatura de techo a piso para que se agarre el tornillo de la base.



Y después puedo buscar el interior, con su volante típico y su tablero de formas reconocibles.

Ahí están, pero el modelo no se preocupa por lo que piense.
 
Después del detalle de la grilla transparente me dice "ya gané".
 
Y si ganó se lleva los puntos...
 


Magníficent Fiat Fiorino!
 

 
 
 
 
 
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domingo, 1 de agosto de 2021

Fiat Vivace 1993 - Autos Inolvidables Argentinos SALVAT

 

El Fiat 147 para los años 90s era un coche que estaba de despedida. 147 para la primera mitad de la década del 80, Spazio para la segunda, la llegada del Fiat Uno significó bajar un escalón en la gama de Fiat, ése lugar de despedida.

Tiempos sin gloria. La fábrica SEVEL no tenía miramientos y en vez de terminar la producción de sus vehículos de manera digna les daba una sobrevida descarnada e indigna como vehículos económicos. 

Así del Spazio surgió una versión extremadamente básica: el Vivace.

Años después le pasaría al mismísimo Peugeot 504, también fabricado por SEVEL con la olvidable serie "G" que era una interminable sucesión de tapas ciegas tapando todo lo que no tenía, incluso los ductos de ventilación.

 Aunque hay que trazar diferencias: 

El Fiat Spazio tenía como principal atractivo sus dimensiones y mecánica, su confort en el mejor de los casos era discutible y no era lo que el consumidor buscaba en ése auto.
Así al salir el Vivace sin todos los elementos de confort que nadie reclamaba a cambio de una mejora en su precio fué bien recibido, incluso podría llegar a hablarse de éxito.
 
El Peugeot 504 tenía una mecánica confiable pero ya para sus últimas unidades era obsoleta, la carta fuerte del 504 en los 90s era su confort, despojarlo del mismo fué liquidarlo de la manera más indigna. 
Se vendieron pocas unidades, principalmente para taxi, cuyos propietarios tenían chofer. Los choferes no lo querían.

Quedarse con lo bueno o quedarse con lo malo, esa es la cuestión.


Así el Vivace terminó por casualidad en una suerte de kit deportivo, ya que impulsado con un eficiente motor Tipo y una carrocería liviana era un coche ágil.
 
Sus ruedas eran el canto a lo provisorio ya que su destino eran ser cambiadas por otras deportivas.

Los estéreos y parlantes que traían de fábrica en general, los autos de ése período, eran pésimos. Que el auto no traiga y por extensión no deban pagarse no era algo necesariamente malo.
 
Se montaba un estéreo de buena calidad en una casa especializada, generalmente eran Pioneer.
Había otras marcas como Alpine, Kenwood e incluso alguna versión exquisita de Clarion. Cuando el presupuesto era escaso Boss era la marca. 
En todos los casos eran mejor que el sistema de sonido original de cualquier auto de principios de los 90s. 

La matemática, la lógica, respaldaba al Vivace: La diferencia de precio entre un Vivace y un Spazio cubría largamente todas las modificaciones y añadiduras posteriores.

Y a la larga, un Spazio con mejoras y un Vivace "completado" eran prácticamente lo mismo. Eso sí, rara vez quedaba la insignia de Vivace puesta, los propietarios preferían llamarle 147.


Hasta ahora vamos bien? Si está leyendo la nota en voz alta en el centro cultural de su barrio, pida un vasito con agua que seguimos con el modelo.

Ser Vivace limita al modelo, luce pobre y desganado, básico si se quiere, sin detalles. Es que el Vivace mismo era así.

Modelo en mano, para el fabricante de la miniatura que termine en Vivace o en Spazio es una cuestión de voluntad o de asesoramiento...

Lo digo? Una pena que no se hiciera el Spazio, otras ruedas, otras tampografías y listo. 
 
Igual el modelo fué un éxito aunque la verdad debe decirse: la mayoría lo compró pensando en el Spazio.

La vista lateral del modelo es buena, el auto real tiene líneas rectas y firmes que definen muy bien sus volúmenes, cualquier error era insalvable, por suerte sus dimensiones están bien.


Pude observar varias críticas en redes respecto a la antena del techo, ya que el Vivace en su espartana condición no la traía. Error que importó poco a la larga.


El espejo retrovisor y los limpiaparabrisas son adecuados, el detalle de la toma de aire en el capot le da ese plus que necesita a gritos.


Inentendibles los marcos de las ópticas traseras. La tentación de desarmar el modelo, limarlas y volver a armarlo es grande. Es el punto mas flojo del modelo sin lugar a dudas.

Arriba la insignia de Fiat a la izquierda y la de Vivace a la derecha, en el auto real era un autoadhesivo.



La luneta trasera tiene su mérito, hay un trabajo de burletes y bisagras interesante. Nótese la "tapita" negra debajo, donde iría el brazo de la escobilla trasera.


En la vista general, ni las bondades de la luneta trasera, ni el escape detallado en plata, logran compensar el problema de tiroides de las ópticas traseras.


Hay redención en la parte delantera en cambio, el frente resulta franco en su grilla plástica con las franjas oblicuas en plata y la insignia a un lado en su justa medida.

Las ópticas ahora sí efectivas lucen una profundidad natural y las de giro en un profundo y saludable color ámbar... Había ilusiones y el frente las cumple.

El paragolpe en principio simple muestra esmero en sus formas, sobre todo en el detallado inferior.



Las ruedas son otro punto fuerte a favor, tienen todo el ADN Fiat y lucen de manera fidedigna respecto a las que calzaban los Vivace al salir de concesionaria.

Si tuviera que hacer un balance del modelo sería positivo, salvo por el detalle de las luces traseras lo demás cumple a la hora de representar el auto real.

Error que es salvable, demanda trabajo pero no es una ciencia. 
Incluso perder la insignia de Vivace en el proceso no es una de las grandes pérdidas que uno pueda sufrir.
 
Hasta en éso el modelo refleja el espíritu del auto real: Comprar para luego mejorar.
 

 Magníficent Fiat Vivace!