Si preguntan por mi colección, debo decir incompleta, felizmente incompleta, si un día se completa no podría coleccionar más.
Conjugando modelos de factoría reciente y no tan nuevos, hasta llegar a antiguos con más de 50 años, vamos a repasar los autos que circularon por nuestras calles entre los años 1950 hasta entrados los 80´s, un legado humilde para quien me siga, o simplemente ir dejando huella...
Mostrando entradas con la etiqueta Ranquel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ranquel. Mostrar todas las entradas
martes, 16 de abril de 2019
Ranquel Pick Up (1989) Autos Inolvidables Argentinos
Resulta imposible abordar el Ranquel sin tener en cuenta el Rastrojero, ya que la historia del mismo (muy resumida, ya la veremos en las notas siguientes) trata del vehículo prodigio de la industria local, el milagro y orgullo de la metalmecánica criolla y el final del gran utilitario argentino van de la mano de nuestros propios defectos.
Rara vez se dió el caso de que una industria estatal tuviera éxito comercial, en el rubro que sea, pero el Rastrojero fué un verdadero dolor de cabeza para las automotrices privadas: fuerte, noble, simple, económico en todo sentido tanto en su consumo, mantenimiento y precio de venta... Perfecto tal vez?
A principios de los 80s se pone fin a IME, Industrias Mecánicas del Estado, ganando la licitación la empresa Lo Giudice-Pace, que pudo seguir la fabricación del Rastrojero a un ritmo extremadamente lento siendo registrados los mismos como "armados fuera de fabrica".
Siendo autorizada a fabricar recién en 1985, luego de tres años con toda una inversión parada y mil vueltas (Luego se quejan cuando no invierten los empresarios) el esfuerzo no prosperó. Ese fué el ocaso del Rastrojero.
En 1989 de la mano de Imetal SA (Empresa sanjuanina) que forma parte de un red de empresas perteneciente a Massey Ferguson vuelve, pero rebautizado como Ranquel.
El proyecto tenía aires de suficiencia, ya que se actualizó el viejo Rastrojero con un nuevo impulsor e instrumental mas completo, a la vez la empresa ya contaba con una red de concesionarias para venderlo...
En el imaginario, la suma de Rastrojero y Massey Ferguson era toda una garantía. Fueron producidas cerca de mil unidades.
Silueta de Rastrojero, practicidad de Rastrojero, aunque el motor ya no era el Indenor XD 4.88 sino un Borgward más moderno.
Quizá si hubiesen respetado el motor y seguir con la tradición del Indenor hubiera tenido más éxito ya que para ser un Rastrojero de ley, después de todo, se debe ser igual a un Rastrojero... Pero realmente igual.
Respecto al modelo es exotismo puro, años atrás si se pretendía un Rastrojero en escala se debía confiar en un artesano. Si se quería un Rastrojero de segunda generación se podía partir de un Fiat 1500 (No el que conocimos aquí) para reemplazarle parrilla y ópticas delanteras y lograr algo "aproximado". Con ese panorama, pensar en un Ranquel cuando el Rastrojero ya era difícil era un plan demasiado pretencioso.
Con estos antecedentes, se invita a contemplar al Ranquel como algo exótico, como todo vehículo producido en cantidades limitadas y en un período breve y a la vez borroso del tiempo.
El modelo es tan simple como el vehículo real, una forma casi modular define sus formas, superficies que no se mezclan y planos definidos.
La parrilla es muy interesante, en mano no se aprecian tan bien sus formas pero zoom mediante se descubre la maravilla, incluso la insignia ejecutada a la perfección.
Las luces de giro renovadas salieron muy bien reproducidas y el plan de encastre fué satisfactorio.
Las ópticas delanteras no admiten una postura errónea y se aseguran la posición correcta.
Girando la cabina encontramos un tampografía en exceso discreta muy difícil de leer por su tamaño. Está perfectamente escalada y es legible si se ayuda con algún instrumento óptico.
El picaporte se resolvió con uno genérico, no se aprecia voluntad de dar un detallado más profundo y se interpreta que consideraron suficiente las formas generales y que el modelo sea reconocible.
Los retrovisores no son una maravilla pero los del vehículo real tampoco lo eran: Cumplen.
El capot tiene todo el ADN de Rastrojero mientras el techo luce simplificado sin nervaduras.
Los limpiaparabrisas adecuados, negros ya que para ésos años ya se empezaban a usar en ese color.
Los paragolpes también negros, como imitando los paragolpes plásticos, salvo que aquí eran unos brutos paragolpes metálicos.
Las trabas de las compuertas laterales son de lo mejor y dan al modelo la delicadeza que venía esquivando, son cuatro, todas hechas con el mismo esmero.
La caja luce razonablemente bien, quizá angosta viendo la cabina y la rueda trasera al ras.
El interior no va a decir mucho, se esperaba sencillo y sencillo se lo encontró.
La vista posterior de la caja es la más abundante en detalles. El portón trasero pintado como su ancestro: Pintura negra sobre madera, salvo que ahora dice "Ranquel".
Las ópticas buscan modernizar el aspecto posterior con un diseño alargado, no lo lograron, el modelo las reproduce decentemente por otra parte.
La rueda de auxilio luce extrañamente bien, con dibujo en la banda de rodamiento, esta vez tuvieron la delicadeza de no pasar ese detalle por alto.
Pimp my Rastrojera!
El modelo da testimonio del renovado tablero y nuevo volante, con tantos relojes como para recibirse de avioneta.
También reproduce las nuevas llantas de chapa, ahora perforadas, le daban un aspecto más actual y ligero.
Resumiendo, el modelo se defiende bien, da testimonio del utilitario real y se mostró suficiente (sin necesidad de intervenciones para corregir algún defecto notorio) Es más, pudo posar en las fotos ni bien sacado de su empaque.
Respecto al Ranquel, el vehículo real, pareciera que toda la gloria y elogios le resultaron esquivos.
Si bien en sus primeros meses se benefició de la imagen del Rastrojero, pasado el tiempo su mecánica diferente e incompatible lo dejaron a un lado, quien compraba un Ranquel no compraba después de todo aquél utilitario gauchito, compraba un utilitario con repuestos difíciles de conseguir.
Pero vale... Vale como esfuerzo de resucitar nuestro tan querido utilitario.
Magníficent Ranquel!
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)













