Si preguntan por mi colección, debo decir incompleta, felizmente incompleta, si un día se completa no podría coleccionar más.
Conjugando modelos de factoría reciente y no tan nuevos, hasta llegar a antiguos con más de 50 años, vamos a repasar los autos que circularon por nuestras calles entre los años 1950 hasta entrados los 80´s, un legado humilde para quien me siga, o simplemente ir dejando huella...

martes, 16 de julio de 2019

Ford Taunus GT SP5 (1983) - Autos Inolvidables Argentinos


El último deportivo hecho a la vieja escuela, el Taunus GT SP5 fué la propuesta final de Ford con ésta plataforma cerrando un capítulo muy interesante de la marca.
El Taunus desde su aparición fué algo totalmente diferente, ya que Ford para el mercado local tomó desarrollos americanos como la Pick Up F100, el Falcon y el Fairlane. Pero el Taunus tenía origen europeo emparentándose con otros modelos como el Cortina. Así, años atrás, nos daban la facilidad de conseguir modelos de éste auto pero con ése nombre.
La novedad es que si bien uno podía hacerse sin mucha dificultad de un Taunus sedán, la versión deportiva no estaba disponible ya que en Europa no se comercializó de tal modo.
La versión coupé del Taunus tiene mucho que ver en cómo se ofrecía la primera generación del mismo y lógicamente esta nueva generación debía cuidar de mantener sus líneas de productos.


Mecánicamente no difiere mucho de la versión 4 puertas, incluso la primera versión coupé no difería nada, tenía exactamente las mismas prestaciones. Era una versión limpia, sin ornamentos como franjas o variantes en los tonos. Ser coupé y fastback alcanzaban para darle carácter.

La que vemos, una versión posterior (no por mucho, un par de años) es la versión GT SP5 con incremento de potencia (mismo motor, otro ajuste y carburación) y la caja de quinta que por ésos años resultaba la novedad del momento.
Incluso no se tenía en claro si la 5ta velocidad era para ir más rápido o gastar menos. Obviamente y ante al ambigüedad se toma lo que más conviene y para ésta Taunus la quinta servía para fantasías supersónicas.

Auto de porte firme, respetable, lo suficientemente grande para tener presencia y seguir siendo ágil, tracción trasera, motor gastador pero confiable y de potencia digna, lo hacía cumplir su cometido de coche deportivo, de coche recreativo, de coche atractivo.
Por otro lado su interior es uno de los últimos donde la suntuosidad estaba basada en los elementos: Madera, cuero y metal.  Modelos posteriores ya renunciarían a todo eso por plásticos y materiales sintéticos.

En definitiva fué la versión más acabada de nuestro Pony Car, nuestro "mustang criollo". Piense que si hubieran hecho una película local tipo "Bandit" con un renegado de las rutas pampeanas... Seguramente hubieran elegido éste auto.


A la hora de tratar del modelo en cambio hay que bajar un par de escalones y un poco la espectativa, créame que una Taunus SP5 real luce mejor.

Ya por diferentes lados luego de su lanzamiento se indicó que es corta de trompa, larga de cola, lo que redunda en milímetros aquí y milímetros allá...

Si Usted es habitué de modellbaus ya sabemos que pasa cuando suceden esos furcios... Y si no le cuento: Cada vez que le matriz les sale para el traste, se empeñan en mejorar el modelo con insertos, tampografías y demás ciencias tratando de "salvar" el modelo... Rara vez lo logran.

Pero resulta entretenido ver por dónde meten mano, cómo tratan de llamar la atención, las estrategias mas osadas para sacar adelante el modelo...


Insertos en luces auxiliares, no crea que le daban mucho más poder lúminico al auto real, las ópticas de serie eran tremendos televisores. Pero sí servían junto a la parrilla color carrocería para distinguirse de una Coupé Taunus común, eso sí.

La tampografía de Ford en el centro debía lucirse, debía centrarse y se logró... La transparencia de las luces principales resultó floja y descuidada...


El paragolpes es bueno, no sale bien del proceso de pintado, tiende a rayarse pero es buena pieza.


La insignia de SP lateral es interesante ya que no sólo se trata de la tampografía diminuta y legible, sino que se posicione exactamente sobre una protuberancia de la matriz que le da relieve o cuerpo.

En éste punto nos ponemos detectivescos, uno supone una matriz descuidada y con dos tremendos errores en trompa y cola... Por qué molestarse en darle una protuberancia lateral a una insignia?

A la vez prestar atención a las franquicias de puertas y líneas de capot... Son nítidas, francas, firmes, son líneas que no dudan... La matriz en definitiva es muy esmerada, muy rica en detalles, pero todo el esmero fué en detalles puntuales... Mientras que la proporciones básicas, iniciales se las descuidó por absoluto...
Dada la naturaleza del modelo y su novedad, la matriz seguramente serviría para una versión premium para Europa. 

Ahora no nos quedamos con que salió mal... Sino que era una matriz pensada para más y que salió mal. Eso significa que la frustación también quedó puertas adentro...


La forma del parabrisas es muy adecuado, los limpiaparibrisas muy bien puestos y los retrovisores parejos...


No sólo parejos, son piezas excelentes, nótese del lado reflectante la profundidad y el ancho del marco...


La antena viene detallada...


El trabajo de tampografiado es extenso, por una cuestión cromática uno se concentra en las franjas amarillas pero los detalles en negro son más trabajosos...

Nótese el sócalo, pasarruedas y la franja ancha inferior.

Nótese detrás de las superficies vidriadas y luego siga las franjas de la línea de cintura...


El paso a otro plano de la franja que se ensancha supone una dificultad técnica...


Que pudieron sortear bien y volver por el otro lado del auto de igual forma.

Más la miro y más me apeno que no la hicieran gris con franjas negras y rojas... Era mi preferida.


En la parte trasera nos resta ver las tampografías de rigor para insignias que ya es costumbre que salgan bien.
Una matrícula trasera un tanto alta para mi gusto y ópticas traseras que son en dos tonos pero tímidas en su forma. Necesitan tener un poco más de énfasis esas líneas horizontales.

Las ruedas son representativas aunque no son los suficientemente "nítidas" les falta filo y definición, dejan las partes perforadas redondeadas y no con vértices marcados.

A fines de pasar el rato, a fines de ver un modelo de una forma distinta, ésta Taunus resulta extremadamente interesante. No por un cuento lineal de final feliz, sino por ese juego no resuelto donde partiendo de una falencia se buscan otras virtudes y puestas en valor alternativas.

La abrumante carga ornamental del modelo queda debidamente probada en el hecho que nadie al momento se atrevió a hacer una variante de otro color como la gris o la crema... No sin recurrir a un "downgrade" y quedarse con una coupé "no SP5 sin franjas".

Y esos retrovisores no son de éste barrio... Son de barrio más caro a mi no me engaña...


Magníficent SP5!

lunes, 1 de julio de 2019

Peugeot 404 Pick Up (1979) - Autos Inolvidables Argentinos


El utilitario lógico

Peugeot en Argentina tenía una existencia particular, pocos modelos y las variantes de los mismos (breaks, cabrios y cualquier otro modelo que nos sean 404 y 504) eran importados.

Las PickUps de Peugeot sin embargo eran nacionales y obedecían a una simple constante: El auto que pasaba a segundo plano se ofrecía como utilitario.
En los 70s el Peugeot 504 era la imagen de la marca y principal producto, mientras el 404 si bien era una berlina todavía respetable ya tenía un perfil utilitario como Taxi en su versión diesel.

El motor que impulsaba dicho 404 era un Indenor similar a los que usaban los Rastrojeros que estaban liderando el mercado al ofrecer una Pick Up mediana de consumo moderado.
Uno puede imaginar tranquilamente una situación puertas adentro de SAFRAR (Firma que fabricaba la marca en ésos años). Directivos mirando los motores Indenor en fila para ser colocados una y otra vez en sedanes mientras ven como los Rastrojeros se venden como pan caliente. Así, tan sólo mirando ya tenían el 75% del utilitario...


Cuando salió al mercado no resultaba ninguna sorpresa: Mitad 404 y mitad caja de carga, motor conocido... Para algunos un Rastrojero mejor hecho, para otros un Rastrojero menos rudo, pero en definitiva la comparativa con el utilitario autóctono resultaba inevitable.

Era más caro que un Rastrojero y su uso era más limitado. Resultó ser más citadino, resultó ser una eficiente herramienta de trabajo para todo tipo de tareas: Talleres mecánicos, fletes, servicios técnicos, reparto de productos alimenticios y cualquier otro rubro. Sus dimensiones eran óptimas.

Supone mejoras respecto a su antecesora la T4B con una mecánica más sólida y una caja de carga un poco más amplia además de cargar más kilos.
Aunque la caja no siempre fué la misma, en la primera versión la caja seguía las líneas de la cabina (como la T4B) luego en 1979 fué replanteada como la que muestra el modelo mostrándose más amplia y útil.
Con ésta caja llegaría al final de su producción en 1982, año en que es reemplazada por la Pick Up 504.


El modelo resulta interesante a simple vista, ofrece una trompa más que digna del 404 y hay fundamentos sólidos para aseverarlo.
Un auto reproducido desde los 60s por distintas marcas, con distintas formas de hacer, con distintas objetivos y distintas aspiraciones puede dar material para hacer un libro fotográfico de "Las mil y una caras del 404".
Pues bien, el rostro que hoy nos muestra éste utilitario tiene sus particularidades y vale la pena estudiarlo en detalle:


La parrilla, viene cromada, viene sombreada, viene con el logo del león en otro plano, viene profunda y viene inclinada con la parte inferior hacia adentro. Simplemente vino así.


Las luces de giros a dos tonos bien centradas en los guardabarros. No parece gran cosa, pero luego de ver las luces de giro de la versión sedán de los primeros números que ofrecía Salvat... Es gran cosa.

Las ópticas principales son un gran inserto. Olvídese por un momento del chino que las pega como quiere y preste atención al marco de las mismas, verá que en la parte superior copia la forma del gardabarros con una punta... Versiones berretas por lo general colocan una óptica redonda con marco (también redonodo) de tamaño adecuado y listo... Total, en escala 1:43 pasa...


El modelo no tiene muchas tampografías ya que el utilitario no las reclama, la del capot es prolija y de tipografía correcta, pero yo la hubiera puesto un poco más adelante.

El ángulo de la toma pone en evidencia que la parrilla debería estar un poco más adentro, ya que no debería verse la parte superior del marco (debería quedar bajo el capot y sólo ser visible de frente).


El paragolpes se nivela muy bien y luce correcto sin llamar la atención.

Sería así un claro ejemplo de como debe resolverse el rostro de un 404 en ésta escala con un tipo de fabricación low cost.


Los parabrisas lucen terrenales, usados, lejos de la simetría estéril y perfeccionista.

Siendo un utilitario le da carácter, si fuera una berlina de lujo no, por las dudas, aviso...

No vaya a ser cosas que se les dé por pegarlas mal de aquí en más y luego se escusen diciendo "Ahhh noooo!... No están mal pegados!... Es que son terrenales! usados! y están lejos de la simetría estéril y perfeccionista!"


Los espejos que equipaban de fábrica a la pick up 404 no eran lindos. Eran redondos, simples, genéricos y llegaban a media altura de la ventanilla.

De la reproducción se esperaba espejos retrovisores por el estilo, inexplicablemente lograron darle un plus de fealdad que... Asombra.


Después de todo es una Pick Up, se esperan cosas así y se espera que la estrella del modelo sea la caja de carga.
La forma prepotente en que figura la marca en la retaguardia ya es clásica de todas las pickups de Peugeot, se extrañan las formas redondeadas que ya no llegan a ésta parte dejando tan sólo líneas rectas.


Se puede rescatar las ópticas a tres tonos, detalle poco visible modelo en mano.

También el paragolpes trasero en dos tramos en un decente gris mate, menos mal que no usaron blanco.


La rueda de auxilio asoma al medio... no se ve mucho... felizmente...

A la fuerza la matrícula trasera tuvo que ser tampografiada, suerte para nosotros, queda mejor así.


 La caja por dentro no guarda sorpresas, clásicos pliegues y pasaruedas angulosos, lo necesario, lo suficiente.


La vista lateral de la caja ofrece la característica propias de la versión argentina: El guardabarros trasero.

Hasta ahora quien pretendía éste modelo en escala debía comprar versiones europeas que no tenían ese tramo de guardabarros dejando todo a la altura del piso de la caja y la rueda expuesta... O con una chapa que evitaba que salpique.

Del eje trasero a la cabina la noto un poco larga... No mucho.

Las ruedas son interesantes, ya que la matriz es correcta y lucen naturales en el modelo.
Fueron entusiastas a la hora de pintar de negro el centro quedando sobredimensionado el detalle.

Los neumáticos, por otro lado, son correctos en tamaño ya que utilizaba un rodado generoso. Pero el detalle del estriado de líneas no se corresponde a ningún neumático que haya usado la  Pick Up 404.


El interior es voluntarioso, el vidrio trasero de la cabina permite una visión del mismo poco usual.

Las boquillas de calefacción, la guantera, el cenicero y los comandos del climatizador están presentes de debida forma. El tablero por otro lado se conforma con poco y no luce los tres marcos redondos típicos del 404.

El volante es correcto, el centro del mismo es muy reconocible, pero dicho volante con ése centro tenía un aro delgado de color negro, es correcto en tanto al diseño... Que esté bien hecho es otro tema.

El aro más "gordito" y de menor diámetro corresponde al volante que se utilizó después, siendo lo que vemos, en definitiva, un ingerto entre ambos.


Los picaportes de las puertas están a un paso de ser genéricos, tienden a tener cierta forma pero no dejan reconocer del todo como lucían los picaportes de Peugeot.

Más abajo la tapa de combustible mediante inserto plástico, bastante esmerada, una decisión acertada ya que el modelo en sus laterales (siguiendo el vehículo real) es demasiado monótono. Todo es celeste y los pocos detalles en tonos metálicos hay que aprovecharlos.


Si pretende tener "cubierto" el espacio que guardaba para la Pick Up 404, puede pensar que lo tiene cubierto a medias ya que se necesitan dos modelos para hacerlo.
Con éste modelo tiene la segunda parte de la historia, le falta la primera parte con la caja original, quizá en la otra colección de "Vehículos de Reparto y Servicio" tenga la oportunidad de lograr el hermoso par.

Mientras puede contar con ésta, que se deja disfrutar y además viene bastante bien terminada.
Las fotos del modelo son en su "estado natural" sin retoques, sin correcciones, sin ningún aditamento o mejora, incluso el lado interior de cada rueda ya viene oscuro, cosa que la mayoría de los modelos no tiene y debo corregir para que salgan mejor en las fotografías.

Nada?

No se tocó nada?

Absolutamente nada.


Magníficent Peugeot 404 Pick Up!

viernes, 21 de junio de 2019

Chevrolet Silverado (1997) - Autos Inolvidables Argentinos


El atractivo principal de ésta camioneta es que se puede considerar la última con las dimensiones características de la serie de camionetas que Chevrolet inició en los años 70s.
De fuerte carácter utilitario, la misma se muestra ancha, con gran capacidad de carga y una cabina simple detrás de la generosa trompa de aspecto "cuadrado".
Una evolución lógica, una tímida actualización para hacer lucir nuevo un viejo diseño. Todo lo distintivo radica en la parrilla delantera donde se aprecia un diseño poco ortodoxo con abundantes grupos ópticos que parecieran duplicados.


El resto de la camioneta se conforma con ofrecer superficies lisas y grupos ópticos que se integran a los planos para no sobresalir en lo más mínimo.
Un diseño tímido, atemporal con intenciones de durar mucho pretendiendo ser base de futuras (tímidas) modificaciones.
Claro, el éxito del plan dependía de un factor primordial y es que la misma se venda en cantidad suficiente además de quitarle parte del mercado a la Ford F100.

No sucedió, no voy a extenderme con detalles y directamente cuento el final: No sucedió.

Es que Chevrolet no entendió que la F100 seguía con el mismo motor de seis cilindros de mecánica probada, conocida y si se quiere, simple.
Su contraoferta era un producto que lucía similar, con las mismas prestaciones de carga pero con motores tecnológicamente más avanzados, diesel, turbodiesel, cosas que para algún exquisito vendrían bien... Pero el que realmente la buscaba para trabajar veía a las mejoras técnicas como futuros problemas mecánicos y seguían fieles a Ford.

Duró poco en el mercado, sería reemplazada por la S10 que tenía menores dimensiones y competiría con la Ranger de Ford. En ése momento poca gente se daba cuenta, pero estábamos viviendo el fin de las grandes camionetas americanas.


El modelo luce bien aspectado y muestra una versión limpia de ornamentos. Una barra de caño detrás de la cabina la separa de una pick up "pelada".
Nada resulta suntuoso, las llantas de chapa son clara evidencia de que es la versión "trabajadora" que no tenía nada para presumir.


El color azul si bien respeta la paleta de colores absorbe la mayoría de los detalles.

Opinón del redactor: Si se pretendía realizar una versión flotillera, algo totalmente válido y respetable, el color adecuado era el blanco.

Así, con una buena dosis de zoom, podemos apreciar la tercera luz de stop que contrasta débilmente con el resto del modelo.


También la gran leyenda de Chevrolet en el portón trasero resulta en un esfuerzo desaprovechado por un contraste casi nulo. Poner negro sobre azul no fué la idea más feliz.

Si se miran las líneas laterales de éste lado de la camioneta se puede apreciar que la cabina no queda alineada con la caja de carga.
El defecto viene de las mismas entrañas del modelo, donde de manera inexplicable se unen ambas partes con un sólo tornillo ubicado hacia uno de los lados.
Exteriormente del lado del tornillo queda bien presentada y del lado contrario la caja tiende a levantarse.
Aquí, luego de experimentar con suplementos, se optó por calibrar la línea de cintura aflojando el tornillo de a poco y luego dejar que el chasis plástico que termine de "fijar" el modelo.

Las ópticas traseras son a tres tonos. No son muy intensos y darle una tonalidad más fuerte si bien es posible se corre riesgo de perder el detalle de la luz de retroceso y giro. (Notar como sigue el tono rojo en el borde de los demás tonos...)


 La carga de combustible es simple, y no demanda un gran trabajo a la matriz para representarla.

Las ruedas por otro lado, sean unas espartanas de chapa o unas de aleación más vistosas, a la hora de ser reproducidas demandan atención a los detalles y no dejan de ser un reto.
Aquí se puede apreciar lo bien logradas que están, con orificios y formas, además del tapón plástico del centro.
Los neumáticos son acordes en ancho y altura, tienen un dibujo bastante acertado.


Menos grácil resultó la rueda de auxilio que si bien tiene una buena llanta deja como neumático una pieza plástica lisa, como si la misma tuviera una funda negra, un accesorio recurrente pero no de fábrica, menos para un vehículo sin detalles de confort.

El recubrimiento plástico de la caja es interesante, propio de los años en que fue fabricada la camioneta, otorga su dosis de realismo y permite pasaruedas con detalles elocuentes.

También se puede apreciar que el paragolpes trasero tiene una superficie adecuada para que se puedan pisar y oficiar de estribos.


LLevando el zoom a límites que la decencia no permite, se puede ver que la intención de reproducir éste modelo particular resulta una prueba de capacidades técnicas.

Si se considera la parrilla, pretender que la misma lleve cuatro ópticas y a la vez cuatro luces de giro independientes, nos lleva a pensar en un inserto que tiene otros ocho insertos minúsculos... Las posibilidades de error se disparan.

Pretender un desarme y posterior reacomodamiento de los mismos supone una paciencia de relojero para un esfuerzo arriesgado de pocos frutos... O ninguno.
Una postura conservadora nos llevaría a pensar en alguna mejoría pero con algún defecto de ensamble. Claro, pero con nuestro defecto de ensamble, algo más perdonable.

Segunda opinión del redactor: Dado que está probado que pueden realizar ópticas a dos y tres tonos, los resultados hubieran sido mejores si a cada óptica principal se la incorporaba el guiño que le acompaña y se le daba un tinte naranja en el extremo. Eso reduciría el número de insertos a la mitad y a la vez serían insertos más grandes y fáciles de colocar.


En el centro de la parrilla esta el logo de Chevrolet, es de un tamaño realmente minúsculo que a simple viste se aprecia parcialmente y da la apariencia de no estar bien ejecutado.

Zoom mediante se puede apreciar que el mismo está bien y que son nuestros ojos los que están ajenos a detalles tan pequeños.



Un modelo tan limpio y de superficies tan lisas necesariamente tiene que buscar un buen tampografiado.
Como ya se señaló, el color oscuro nos anuló el detalle del portón trasero que es muy bueno pero prácticamente invisible... Por suerte, en las puertas se replican las insignias plásticas de tipografía generosa.
Una tampografia a cada lado en dos tonos, gran detalle que mejora un modelo bastante pobre si no se tiene en cuenta su gran delantera.


Otros buenos detalles son los retrovisores en las puertas, los picaportes de las mismas...


Y los limpiaparabrisas muy prolijamente colocados.

Como todos los detalles del vehículo, son en color negro. Angustiante y monocromáticamente negros.


La matriz para realizar la pieza del interior es bastante cuidada. A los detalles del tablero se le suma el volante con un fuerte ADN Chevrolet. Mismo diseño de volante se emplearía en otros productos de la marca como la Blazer.

Ya con todo expuesto, nos queda pensar integralmente el modelo. No tiene errores insalvables, pero tampoco tiene impacto en el coleccionista local.
No tiene llegada, no resulta en una pieza cardinal y mucho menos resulta una "primera pieza" de esas que una persona compra y luego se ve tentada de acompañarla con otras.

Tiene otro valor sin embargo que no es despreciable: Éste modelo bien puede terminar de narrar una historia en un estante de camionetas Chevrolet ordenadas por año.
Así, si se cuenta con una de los 60s, los modelos siguientes de los 70s, alguna de los 80s para pasar a las Veraneio... Terminar la línea con una de éstas es gran cosa.

Es mejorable? Lo es, sin lugar a dudas. Pero así como está también es suficiente.

No es una nota alta, pero bien puede ser considerado el modelo bonachón que ayuda a completar la saga... Y tratándose de camionetas que son por lo general escasas... Es mucho.


Magníficent Chevrolet Silverado!