Si preguntan por mi colección, debo decir incompleta, felizmente incompleta, si un día se completa no podría coleccionar más.
Conjugando modelos de factoría reciente y no tan nuevos, hasta llegar a antiguos con más de 50 años, vamos a repasar los autos que circularon por nuestras calles entre los años 1950 hasta entrados los 80´s, un legado humilde para quien me siga, o simplemente ir dejando huella...

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domingo, 4 de junio de 2017

Renault 18 GTX II (1987) - Autos Inolvidables Argentinos


Versionando el Renault 18, efectivamente no es el primer 18 en escala que llega a mis manos, tampoco el modelo representa al auto tal como fué presentado a finales de los 70s.
Para algunos evolución y para otros estancamiento, el 18 corría la suerte de toda esa camada de autos nacidos a principios de los 80s de verse antiguos en poco tiempo. Para Renault el 18 ya no tiene el "rinde" del setentoso Renault 12 que se seguía vendiendo a la par e incluso se siguió vendiendo posteriormente luego de la partida de este auto.

Pero que fué el 18? Ni bien salió al mercado era un mediano-grande, como un doble apellido:

Grande por parte del Renault 12 que era ahora un mediano-chico

Mediano por parte del Torino que ocupaba el lugar de grande a secas.

Cuando dejó de fabricarse el Torino paso a ser el auto grande de Renault hasta que incorporó el Renault 21 aunque este último ya resultó demasiado grande para el gusto local.


También dependiendo del punto de vista era la berlina de la Fuego... O la Fuego era la versión coupé del 18... Siendo esta última la más posible teniendo en cuenta la fecha de presentación de cada modelo.
Igual, si quiere mantener la duda piense que las fechas de presentación no guardan relación con las fechas de diseño y desarrollo.


Auto aspiracional de los 80s en la Argentina, fué protagonista de un duelo recién a partir de la segunda mitad de esa década ya que hasta 1986 aproximadamente la Coupe Fuego y la Coupé Sierra XR4 opaca toda otra rivalidad. Suponer un debate entre un Renault 18, Peugeot 505 y un Sierra 4 puertas era por definición secundario.

Los de Renault fueron prácticos con el Renault 18 durante su historia, apuntaban a la Fuego y por lógica visual el 18 se favorecía, compartía partes mecánicas, ruedas e interior, algo tan bueno como la Fuego imbatible en TC2000 pero con 4 puertas, listo para una familia de buenos ingresos.


Así llegamos a este (RENAULT) (18) (GTX) (II). Trato de escribirlo así, entre paréntesis, tratando de emular las insignias del baúl para que vean la longitud de la nomenclatura del mismo.
Como si se tratara de un alimento, estaría cerca de un código de barras donde "Renault 18" te describe de que comida se trata y "GTX II" que tan cerca de su vencimiento está.
Efectivamente, para llegar a esa nomenclatura primero fué necesario un TX y luego un GTX, así llegamos a este GTX II, la fruta madura mas sabrosa... Luego vendría el TX Gamma 92 que marcó la salida del 18 de producción: Estaba rancio para los 90s.


Volvamos al GTX II, el modelo bien luce un spoiler trasero negro con fines estéticos que causó furor por esos años, la colita de pato, la aerodinamia de masas.
Primero fué el Renault 11 que realmente mejoraba su línea que terminaba en una estéril forma de huevo junto con la Fuego, luego siguió el 18.
La competencia no se quedó atrás y el Peugeot 505 recibió su colita de pato...


Ese alerón abrió un universo paralelo de matemáticos de barrio y túneles de viento mentales, pero sobre todo dió nacimiento a la próspera INDUSTRIA ARGENTINA DE ALERONES TRASEROS!

Que auto tiene señor? Un Dodge 1500 1978? Tome! Aquí tiene su alerón!

Quién sigue? 

Yo! Tengo un Opel K180!

TENGA!

Se hizo alerón para todo auto existente en el mercado, chico mediano o grande, del año que sea, la experiencia se repetía hasta el infinito: Comprar el aleroncito, colocarlo, un buen pique y una curva rápida en ruta... Nada había cambiado. Pero se seguían vendiendo, el germen del Tunning había prendido.

Por otro lado El Renault 18 GTX II incorporaba computadora de abordo. Otro punto, decir computadora en 1987 era pensar en consolas con teclado que se conectaban al TV y generalmente no hacían nada relevante, quizá el uso mas digno fue como consolas de videojuegos pero nunca, NUNCA, una computadora hogareña pudo cumplir con otra tarea con cierta dignidad.
Se hablaba de computación, no de informática. Computación con olor a electrónica, esa mezcla extraña de radiograbador con una calculadora y brujería.


A lo que llamaban computadora de abordo en el Renault 18 GTX II pues era ni mas ni menos un pequeño dispositivo con un par de botones. Te ofrecía la hora, la temperatura exterior, calculaba la velocidad promedio y consumo de combustible previo paso de llenar el tanque y poner a cero dicho aparato.
Poco? Mucho? Y eran los 80s, lo poco se vendía como mucho y en algunos casos, sobre todo en computadoras eran esfuerzos grandes que siempre terminaban en poca cosa. Aunque tener un control de autonomía digital es meritorio realmente.

El modelo


Si por casualidad... Digo... En este momento... Se encuentra leyendo algún coleccionista infante con gorrito de hélice y su Renault 18 rojo en la mano repita esto:

"Juro solemnemente por el Santo Patrono de los Autitos cuidar las INEDITAS ruedas de éste Renault 18"


Pues de todo lo que viene mostrando este Renault 18 sus ruedas son lo mas preciado, no hay antecedentes de las mismas y sepa que antes de éste modelo para lograr tener un Renault 18 "decente" había que comprar DOS modelos, un Renault 18 (español o colombiano) sacarle las llantas de chapa de TRES tuercas y comprar un Coupé Fuego para conseguir las llantas de aleación y ponérselas al 18... les quedaba algo así:


Si mi amigo.... No es fácil dormir sin sueño.


Ya no vamos a hablar de las matrículas, si se supone que es de autos argentinos no vamos a maravillarnos con eso, menos cuando vamos por el fascículo 18.
Pero sí vamos al segúndo elemento inédito que es la parrilla con su franja color carrocería en su parte superior, tiene muy buen aspecto y un realismo notable con esa delicada línea plateada en el borde.


Seguimos de festejo, las ópticas traseras en tres tonos, un avance si se recuerda que el Renault 12 las trajo completamente rojas.
Las lineas de los paragolpes te dejan un 18 de calidad fotográfica cuando se lo vé de lejos.

El espejo no es tan sólo un plástico negro, algo que en el mundo de coleccionables de bajo costo resulta moneda corriente.

Como se puede apreciar a simple vista es un modelo con dotes, lo que se diría un lindo modelo, ofrece mucho.

Puntos flojos? Cuál es la mala nota de este Renault 18? Ante todo hay que recordar que de todos los Renaults 18 que tuvimos es uno de los más difíciles de reproducir, sólo superado por la Edicion Limitada de dos tonos.
la complicación del alerón trasero es innegable, el elemento plástico que apenas cae a los costados no siempre se encuentra con la tampografía que simula su continuacíon, me inclino a pensar en que la tampografía esta un tanto atrasada:


Otras fallas ya de paladar negro son el tablero, que se agradece en color negro por que no es el correcto, el GTX II llevaba uno mas amplio.


Las butacas que lucen "chatas" en sus respaldos como si fueran asientes "genéricos" cuando este auto llevaba unas butacas de ensueño con protuberancias a sus lados en la zona lumbar.


Por último los vidrios laterales no son muy cristalinos y algo blancuzcos.


Fallas esperables debido a su condición de modelo económico pero insisto, nada para tirarse de los pelos. Lo que importa y mucho es el exterior en estos casos y la nota en ese rubro fué alta.


En resumen, el alerón fué voluntarioso, hasta ambicioso considerando la sutileza del encastre que demanda, ahora de ver tanto detalle uno termina extrañando las líneas de los desempañadores traseros, lo demás es solo tos y se cura rápido.


Magníficent Renault 18 GTX II !





El otoño es mi estación preferida, no me agrada el clima cálido, tampoco el frío. Usted se preguntará por qué no la primavera... La primavera es de un clima templado tirando a cálido y mi amado otoño es templado tirando a frío.
Ese clima hace amaneceres frescos y húmedos. Los que atesoramos unos porrazos en nuestros años de vida lo sentimos en los huesos...  Pero el tabaco, vicio maldito, tiene un sabor inigualable.

Así en una de estas mañanas de otoño salí a cambiar el Renault 18, caminando por veredas frías y transpiradas. Doña Chepa me atajóe media cuadra antes de llegar al puesto de diarios:

-Don Reyes! ¿Me puede llamar al Benji que no me hace caso?

Miro a Doña Chepa y miro en el jardín del frente al Benji, perro mestizo, mediano tirando a chico, color café con leche, rabo enrulado para un costado y upite negro...

-BENJI! Camine adentro!

El perro giró la cabeza y cruzó la calle al trote torcido como si fuera un Fiat 128 mal enderezado. Pasó por mi lado ignorándome y cuando pasó por el frente de Doña Chepa entrecerró los ojos... Efectivamente la miró con odio. 
Luego le meó el geranio y se fué a sentar a la puerta para mirarnos con odio... A los dos.

-Ay este Benji! Sinceramente no sabría que hacer sin él! - Decía Doña Chepa - Ahora que llega el frío me da calorcito a los pies...

Es cuando bajé la mirada y le miré los pies a Doña Chepa: Un ramillete de juanetes en cuero curtido parcialmente momificado, cayos plantales atroces que podrían rayar el piso si se sacaba las ojotas... Volví la mirada al Benji... no se le borraba la cara de odio a ese perro.


Seguí mi camino al puesto de diarios con mi Renault 18 sin paragolpes, claro que un tanto menos indignado, Benji me dió un lección de vida, pobre bicho le espera un invierno dando calor a los horrorosos y semimomificados pies de Doña Chepa y uno haciéndose lío por que "El señor recibió su Renault 18 sin paragolpes" Seamos serios, Benji nos dió una bofetada de realidad: Hágase hombre y agarre el Renault 18 roto carajo!



Claro! Fácil decirlo cuando te cambiaron el 18 por uno sano! Y si, tuve la suerte por eso doy un breve repaso de roturas observadas y posibles soluciones:

Nos ponemos los lentes de lectura y buscamos algún 0800, fuí a dar con el Service de Ariston que al menos una respuesta directa ofrece:

-Mi Renault 18 no tiene luces delanteras.
-Verifique si su Renault 18 esta conectado a la red de energía domiciliaria y esta en posición ON.

-Mi Renault 18 no tiene paragolpes.
-Verifique si su Renault 18 esta ubicado en un lugar aireado y fresco, no exponga su Renault 18 a temperaturas mayores de 40ºc

- Mi Renault 18 no tiene alerón trasero.
- Accesorios pueden variar de acuerdo a la ubicación geográfica, si usted vive en la Polinesia Francesa viene sin la huevera de la puerta.

-Mi Renault 18 vino sin neumáticos.
-No intente abrir el producto, desenchúfelo y llame al servicio técnico.

Parece un chiste, pero mejor no hablemos de las respuestas verdaderas a reclamos verdaderos, para eso está Facebook.

Vamos al grano y en serio: Le tocó un Renault 18 roto.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que NO ESTAN ROTOS, sino con faltantes.
Parece una estupidez pero no es lo mismo arreglar que completar, completar es un tarea de segundos y arreglar es una tarea que puede llevar horas.

Que hacer si le toca un Renault 18 roto, lo primero, simple y recomendable, pedirle al del puesto de diarios que te lo cambie. Se sabe que el tipo tiene unos cuantos Renault 18 guardados para otros clientes, que el roto se lo lleve otro, el que lo retire al último, el que peor pague... pero usted no.

Los otros están rotos? Bueno, elege el mas "completable" primero elije el que le falta espejo retrovisor, es fácil hacer uno casero, luego el que le falten los limpiaparabrisas, son un tanto mas difíciles de hacer pero se puede, luego al que le falta el alerón, puedes hacer uno de plástico negro...

Ya cuando el faltante son paragolpes, neumáticos, parrilla y ópticas delanteras debe respirar hondo y saber que debe comprar otro, de dos hacer uno... o comprar uno de reventa bueno pero que no llegue al precio de los dos modelos.
Pero si es difícil comprar uno como hago para comprar dos? Piense que busca un Renault 18 con faltantes, muchos no querrán llevarlo.

Que beneficio tiene comprar dos Renault 18 y sacar uno? Pues bien, piénselo así: Tiene dos Renault 18 con faltantes, de uno saca y completa el otro y se queda con un juego de llantas para cambiarle a una Coupé Fuego cuando guste... O piense en un Renault 9 Edición Limitada, va a necesitar ESAS ruedas... GUARDE, guarde repuestos, butacas, ruedas, vidrios, ni se imagina la cantidad de modelos que podrá mejorar en el futuro...






sábado, 13 de mayo de 2017

Renault 4L (1968) Autos Inolvidables Argentinos


Un Renault 4 en versión temprana. Fué la que decidió Salvat para el número 16. Renoleta en estado puro para algunos y para otros el puntapié inicial de un recorrido de más de una década para terminar en la GTL.



Si bien en otros países le encontraron un uso deportivo aquí fué sinónimo de auto de uso cotidiano. Por simpleza, economía en consumo, bajo costo de mantenimiento y a la vez ser el más barato de la línea Renault formó parte de innumerables familias modestas. Eterna en el recuerdo por su robustez mecánica y el secreto de su confort espartano siempre será oculto en los libros de historia automotriz.


Vehículo de fuerte carácter utilitario por su portón trasero. Si bien en el glamour publicitario se la puede apreciar guardando una pelota playera y un canasto de mimbre para un picnic de dudosa masculinidad, la práctica hace que se la vea con cualquier cosa menos con una pelota playera.


Este Renault 4 en particular compartía el motor Ventoux con el Gordini que también fabricaba IKA por esos años, luego vendría con un motor similar al del Renault 12 pero con menos cubicaje.
De todas formas motor le sobró siempre, un vehículo tan liviano hubiera tenido suerte con un motor menos potente. Por eso se hizo fama de vehículo ágil, entrados en los 80s tenía una motorización de 1100 cm3 y las últimas en salir, por una cuestión de logística, salieron con el motor de Renault 12 de 1300 cm3 (De más está decir que son muy buscadas estas últimas con motor grande)


El modelo tiene lo suyo, a vista gorda bien logrado incluso mejorado respecto al Renault 4 que se conseguía con anterioridad. Es que tiene mejor matriz y sus ventanillas laterales son de un tamaño mas adecuado si se compara con el otro Renault 4.


Matriz bien definida, quizá un poco "fuertes" las molduras del techo pero las líneas laterales de puertas y guardabarros lucen muy bien, ayuda mucho la pintura que no se aplicó en exceso.


El misterio del tercer tornillo: Ubicado bajo el silenciador, resulta un acertijo pensar como fué puesto... O no tanto: sobre uno de los lados del silenciador se pueden ver restos de pegamento, lo que da una pista certera del orden en el ensamble: Primero tornillo, después se pega el silenciador arriba.
Una forma celosa de resguardar el interior al cual modestamente no hay que hacer mucho mas que cambiar el color de los asientos si el dueño tiene problemas de imaginarlos en cuerina negra.


La matrícula es curiosa, previa a la que sería normalizada en todo el territorio argentino con una letra según provincia seguida de números.


Tiene un rodar pobre, poco suave, escalonado, producto de los poco atinados neumáticos, me pregunto si esas ruedas pantaneras resultaban adecuadas para el terreno misionero, si lo pensamos así tenemos una Renault 4 "en uso" y no una de concesionaria.


El frente es muy cumplidor, la parrilla fué ayudada con un sombreado leve, las luces se hubieran agradecido lisas y no con líneas por que siempre las ponen chuecas. El paragolpes delantero domina todo, resalta y luce...


Pero el trasero parece adaptado de otro modelo, sobresale mucho a los lados y se lo ve un tanto "gordo".


Los soportes de los paragolpes se los ayudó en negro, dejar cromo donde va cromo, es un detalle minúsculo pero aporta mucho al modelo ya que le da más realismo a las fijaciones.


En el chasis siguió la intervención: Los interiores de las ruedas en negro, el borde de la llanta es demasiado grueso y es mejor ocultarlo, igual que el centro de la llanta que va con el eje hacia el centro, en fotos de perfil salían una suerte de "rodillos" plateados que no favorecían en nada.
La rueda de auxilio por otra parte se detalló en gris igual que el tramo final del caño de escape.
Escape que me hace ruido: generalmente sale por uno de los lados, justo delante del pasaruedas trasero.


Las ópticas traseras de fiel tradición low cost se defienden por que son rojas sin combinacion en acrilicos de otros tonos.


El conjunto llanta-taza es bueno, las tazas correctas del modelo y cromadas, la llanta gris, más no se puede pedir. Téngase en cuenta que a veces lo hacen todo cromado y no luce como debería.

Vale la pena recordar siempre que las fotos son con macro: Cada detalle sacado a relucir es minúsculo en mano, salvo los neumáticos todo lo demás se ve de maravillas.
Luego de 17 modelos de esta colección salidos a la venta, muchos condecoraron a este Renault 4 entre los mejores modelos que sacaron. Tengo mis reservas al caso ya que vimos los anteriores y hay mejores, lo que sí noto y agradezco es que hay más modelos inéditos de lo que esperaba.

Y si este Renault 4L (Por la furia popular) Es tenido en cuenta como protagonista de la colección de Autos Inolvidables Argentinos se debe ver como uno:


 Magníficent Renault 4L!!!



martes, 18 de abril de 2017

Renault Dauphine (1965) - Autos Inolvidables Argentinos


Por que Dauphine y no Gordini? Se deben preguntar muchos seguidores de la colección y me sumo.
Las hipótesis se disparan, las pesimistas giran en torno a la reutilización del modelo ya que en el resto del mundo cualquier Renault que diga Gordini corresponde a un vehículo de prestaciones mejoradas o deportivas. Siendo este modelo un Dauphine y punto.
Entonces nace el fantasma de que nos ofrecen el Dauphine simplemente por que ya lo tenían y así como hoy esta aquí, mañana lo ofrecen del mismo modo en otro lado.
La optimista por otro lado espera el Gordini, que sería el mismo auto que diga Gordini quizá en dos tonos para marcar un poco más la diferencia. Sería como sacar de la galera dos veces el mismo conejo pero decir que se llama distinto en la segunda.


 Es simpático como todo auto pequeño, el esmero en los detalles y terminaciones cromadas enternecían por sus aspiraciones de ser un auto de mayor alcurnia.
Para muchos fué un auto aspiracional y motivo de orgullo, todo un sedán de cuatro puertas monocasco, todo un auto.
Tener un Dauphine era gran cosa, pero cuando salió el Gordini con unos caballos más era mayor el orgullo. Quien les escribe muchas veces se vió frente a hombres mayores de edad que a la hora de recordar el Gordini ponen los ojos entrecerrados como si hubieran tenido un caza interceptor para ir a trabajar.
La diferencia era notable, ya que el Dauphine más tranquilo acariciaba los 100km/h y un minuto tranquilo para llegar a esa velocidad. En cambio el Gordini con el motor mas comprimido se acomodoba en los 130km/h y mucho menos tiempo para alcanzarla.
Años 60s, 130km/h en un auto pequeño, los ojos que lo vivieron y lo recuerdan no mienten.


Para cuando tuve contacto con un Gordini su esplendor ya había pasado, sus formas penalizaban su rendimiento comercial y es que para los 70s ya estaba viejo el diseño, ni hablar en los 80s.
El Fiat 600, su eterno rival, bien pudo seguir por sus líneas más simples y simpatía infinita, la diferencia entre una auto antiguo y un clásico. El Dauphine y el Gordini se pusieron viejos de golpe, antiguos.
No obstante muchos de estos autos y sus poseedores se juraron fidelidad por gusto o por poder adquisitivo reducido.
Aquel muchacho joven que con su sueldo de la Fábrica Militar de Aviones logró comprarlo cero kilómetro, se casó, se fué de luna de miel, conformó una familia, se fué de vacaciones, enseñó a manejar a sus hijos y luego envejeció, los hijos se fueron, quedándose sólo con su mujer en una casita de barrio... y el Dauphine durmiendo en el patio esperando que sea Domingo para llevarlos al súper...
Pasó toda una vida con el mismo auto, es un historia harto repetida y más de un lector debe estar pensando en algún ancianito que conoció, que no sería muy diferente a mi ancianito.


Quiere que le cuente más de mi ancianito, le importa un carajo el Dauphine... Que largo será este día ya lo creo...
Mi ancianito vivía en un barrio tranquilo, su calle era asfaltada, poco transitada, donde mocosos feos jugaban una mezcla extraña de fútbol y pedradas a 50 metros de su domicilio.
Te hacía pasar, uno nunca quería entrar por que te tendrían horas amablemente secuestrado con su señora. Pasaba, me hacían sentar y miraba como ella buscaba batir el record de hacer comer galletas al prójimo, siendo uno el prójimo lamentablemente.
Mi ancianito en cambio se pone cómodo y acciona su disco rígido para bajar información en forma de anécdotas interminables. Para mí que ese viejo tenía WiFi, no puede recordar tanto una persona.
Para cuando tenía la boca seca de tantas galletas y escuchaba a la señora intentando abrir otro paquete (que por suerte no pudo) el crucifijo de la pared me guiñó el ojo y me dijo: "Hace calor".

-Hace calor???
-Te hace calor? Vení te llevo al patio!
-Sisisi me hace calor!


Mi ancianito me llevó a su patio, austero, de paredes cementicias con un vago recuerdo de pintura y persistentes hongos. Elogios a la higuera y su sombra, lamentos varios por que se enbichó el durazno... terminamos en un humilde techo de zinc.
Allí estaba su Dauphine con su pintura cuarteada y quemada, algo de tierra encima y los vidrios extrañamente impecables. "Ahhh siempre me gustan los vidrios limpios!" me decía señalando la luneta trasera llena de calcomanías como si fueran condecoraciones de batallas ganadas.

Uno las miraba y leía "Visité la Gruta de Tanti" "Recuerdo de Luján" "Difunta Correa" Y es que había un turismo eclesiástico fuerte en Argentina un par de generaciones atrás.
Y si bien Tanti no estaba muy lejos, los otros destinos eran respetables y fueron alcanzados en el pequeño Renault. Mi ancianito seguía hablando y yo le asentía con la cabeza mientras miraba el Dauphine y hacía mi propia interpretación de la historia, el tablero metálico tenía imanes de santos en abundancia y daban indicio que los viajes fueron más.

-Viejo ofrecele jugo de pelones al muchacho!
-Ya vamos!
-Pero tiene calor!
-Ay santo crist...

Mi ancianito me agarra del brazo y me lleva para otro lado, un pequeño asador de chapa con maderitas puestas con tiempo de sobra. "Ves! Siempre listo! A mi me gusta tener el asador siempre listo!" El sabía que la mitad de la jubilación se le iba en remedios, yo también, nos reímos por no llorar.


Sacamos ancianito, traemos Dauphine. Más específicamente la miniatura del Dauphine.
Si bien escuché varios comentarios negativos respecto a la calidad del mismo voy a decir que esta mucho mejor de lo que esperaba. Si se compara con otros de la misma colección incluso noto cierta mejoría en su factura... O en mi suerte.


La parte frontal tomada con un macro más que invasivo muestra detalles impensados en su insignia, como el detallado de las luces de posición casi imperceptibles detrás del paragolpes.
Patente legible. Luces con líneas ligeramente inclinadas, líneas que teniendo el modelo en mano no se ven directamente.


-Atrás sigue dando mucho, hasta parece pieza aparte la tapa del motor, ayudé un poco pintando el escape pero igual es interesante sin ese detalle.


La toma de aire lateral es llamativa aunque limitada a una pintada en gris plata, algo mejor por el tipo de modelo no es lógico exigir.
También se puede ver la dificultades en el encastre de los vidrios laterales. Detalles exagerados por la proximidad de la cámara vale repetir.


Darle un volante blanco fué una tentación. Seguramente otros llegarán mas lejos y se encargarán del tablero, aunque el color no se las va a hacer fácil.


Color que va entre un rojo ladrillo y marrón, es muy lindo y le sienta bien. Si se fijan para la misma cámara en algunas fotos sale rojo furioso y en tomas con menos luz refleja su color real como en la foto de arriba. Las llantas son austeras, correctas, aunque espartanas sin su taza cromada.


La insignia del guardabarros que dice Dauphine es un gran detalle, delicado comparado con los limpiaparabrisas.
Otro dato interesante es que en la parte inferior figura la rueda de auxilio, hubiera sido una gran cosa sino fuera por que en su diseño hicieron pasar un tornillo justo por el centro de la misma.
Una pena, prefiero no mostrarla. No le hace justicia a todo lo logrado en este modelo.


Dar mucho por poco, dar mucho con poco, quizá sea el lema de este pequeño Renault y por que no del auto.


Magníficent Renault Dauphine!