La elegante austeridad de Peugeot.
A primera vista el lector europeo pensará en la suerte que se corría en Argentina que tenían un Peugeot 505 tan desarrollado y equipado, como si fuera un baluarte de los 80s. Pero éste Peugeot es de la década siguiente, un 505 para los 90s.
Las automotrices argentinas por ése entonces seguían fieles a su costumbre de prolongar hasta lo absurdo la vida de sus modelos, ésa era la costumbre, la fórmula matemática, para que los números cierren.
Autos casi tan caros como una casa, obsoletos y modernizados para asemejarse a modelos mas nuevos de la casa matriz.
De cada modelo de la marcas mas arraigadas en Argentina puede encontrarse tantas variantes como se le ocurra, Peugeot no es la excepción, con el 504 ya había sacado una maestría reacondicionando el viejo sedán a las nuevas modas.
Achico estas luces, agrando estas otras, agregamos plástico aquí, aquí y allá... Un tablero nuevo y... se vende entre cinco y diez años más...
Así los que fueron furor en los 70s pasaron a los 80s y de los que pasaron a los 80s hubo tres o cuatro que llegaron a los 90s como el Falcon de Ford, el Renault 12 y el Peugeot 504.
Ahora la novedad en la última década del siglo pasado fué el ingreso de importados y lanzamientos de nuevos modelos, no voy a hacer un recuento de cada marca, lo que importa de ésto es que Peugeot nos trajo el 405, elegante sedán francés que nos tenía locos y dejaba al parque automotor local muy mal parado. Es que en el 405 las líneas pasaban suaves del capot hasta el baúl, tenía plásticos pero incorporados al diseño y no eran las defensas negras a la que nos habían acostumbrado.
De golpe nos dimos cuenta que el plástico podría ser del color de la carrocería y que un auto nuevo no era el auto viejo con plástico.
Igual Peugeot sabía que ese interés por lo nuevo (por lo realmente nuevo) se había despertado pero en el mercado lo nuevo salía caro, mucho más que "nuestros nuevos".
Un 405 era alcanzable para una persona de muy buen pasar económico... Si le quita el "muy" y le deja un buen pasar... llegaba al 505 con suerte.
Así, en 1992, Peugeot te ofrecía el 405, pero si no te alcanzaba te vendía el 505, que tenía el motor del 504 estrujado al máximo con encendido electrónico, inyección de combustible, caja de quinta y demás por dentro... Y por fuera toda la nueva moda de plásticos color carrocería para que luzca tan actual como sea posible...
Sobre todo con sus nuevas luces traseras fumé que terminan en forma oblicua del lado interior para asemejarse tanto como sea posible a las del 405.
No era mal auto, tenía una mecánica más que probada, suspensiones dignas de todo sedán de Peugeot y el confort siempre fué su fuerte... Todavía recuerdo leer en los clasificados de la época un señor que vendía su 505:
Peugeot 505 ´92 "Palacio Rodante" Único. No Perder! Tel...
Así los amantes de esta marca (Quien escribe esta enrolado en esas filas) Lo recibimos con los brazos abiertos ya que Peugeot nos acostumbró a enfocar nuestro cariño en pocos autos: Primero el 403, después el 404 y el 504 para luego seguir con el 505... 30 años con cuatro modelos.
Si al 504 venimos abrazándolo desde 1970 que saquen (otro) nuevo 505 en los 90s está bien...
SI APENAS TIENE DIEZ AÑOS!!!
Así podía verse a orgullosos propietarios del 505, algunos con el nuevo y a los que no le alcanzaba le metían los plásticos nuevos en el viejo 505 para verlo renacer... En su imaginación... Ya que quedaban espantosos!
El final del 505 fué el de todo sedán grande y espacioso, lejos de los brillos de la concesionaria terminaban como remises ilegales de provincia, haciendo kilómetros hasta lo indecible y luego al desarmadero. Dado ese último uso comercial informal - por decirlo de alguna manera- quedan muy pocas unidades en el presente.
El modelo tiene lo suyo, por empezar el color es muy atinado aunque recuerdo soñar en aquellos años con el borravino, esa especie de bordó metalizado tirando a rojo que estaba tan de moda por esos años.
En el frontal mucho trabajo de insertos: parrilla, ópticas, paragolpes y faros antinieblas, no dejaron nada por hacer.
El león de Peugeot puede dormir tranquilo, salió excelentemente reproducido.
Los detalles del paragolpes no se agotan en el frente y ofrecen otra luz de giro en el lateral.
Las formas del guardabarros delantero estan muy logradas, más cuando se mira el contorno del pasaruedas.
Los retrovisores me dejan en duda ya que vistos del lado negro son muy buenos...
Pero vistos del lado donde va el espejo parece que tuviera bordes muy gruesos... O espejo muy chico...
Lo bueno es que para ver el espejo del otro lado tambien uno debe ver la parte posterior y si la observa con detenimiento se olvida del espejo.
Es muy buena, incluso mejor que la parte delantera, quizá sea por el spoiler, las tampografías o las luces traseras en tres tonos...
Es un conjunto muy bien resuleto, todo en su justa medida, aunque si espera mi opinión personal le digo que gran parte del trabajo lo hacen las tampografías tan realistas.
Ver por ejemplo la de "PEUGEOT" que ampliada con la lente de forma obscena aun se vé sin imperfecciones y al lado se ve la textura de la pintura metalizada...
Y así sin tos pasamos al otro lado y en espacios raquíticos encontramos el "505" con la tipografía de Peugeot y "SRi" con fondo negro tal como lucía sus insignias el auto real.
Por otro lado dar elogios a las ópticas traseras es abundar sobre lo que ya se sabe: Son de lo mejor.
El interior es notorio, un tablero fiel, una consola central que no escatima en detalles y asientos correctos, el tono negro resulta natural para un auto de lujo, mas cuando es gris y le hace juego.
El techo corredizo se agradece, ven que no es para tanto agregar una miserable ranura a la matriz para que luzca así? Ojalá la hubieran hecho en el 404 y 504 que salieron mucho antes en ésta colección.
Si sube la mirada un poco, antes del parabrisas encuentra la antena...
La Antena
El fabricante logró incorporar la antena al modelo con un atrevido toque vintage. Digo atrevido siempre atendiendo al decoro y las buenas costumbres, sabrá usted que en tiempos ancestrales del diecast el aire, el elemento etéreo que nos rodea, se consideraba material, materia prima para la construcción de modelos.
Así puede remitirse a modelos de los años 40 donde encontraba aire dentro del modelo, aire que entraba y salía por el parabrisas, usted podía pasar un dedo a través del mismo ya que los vidrios se representaban con aire. Tenía sus ventajas, el aire se ensucia menos que el vidrio y siempre representaba al vidrio limpio.
Volviendo a la actualidad vemos como el Peugeot 505 se nutre de aquellos modos de hacer del siglo pasado para dar existencia a la antena. Usted aprecia la base de la antena y sabe que ahí nace la misma.
Una antena que sería extremadamente fina en escala, una antena que casi no se puede ver... Y qué mejor que el aire, ese elemento tan noble para hacer la antena.
Una antena espiritual, algunos la verán erguida, otros oblicua y algunos la verán al ras del techo, pero lo importante es que todos la ven.
No faltará quien tenga una antena chiquita... caída... Y prefiera decir que no la tiene, que le dieron un pupo en el techo por antena dejando expuesto su minúsculo espíritu.
Siguiendo con el modelo nos encontramos con las ruedas que lucen una interesante e inédita configuración. Las mismas bien pueden representar una de las llantas de aleación con las que se ofreció el Peugeot 505, también pueden representar las tazas plásticas que las imitaban dejando ver la llanta de chapa negra entre sus rayos, viendo la rueda en detalle pareciera efectivamente una llanta de chapa con su taza plástica.
También se puede ver que las puertas y el detallado en general es bueno, es un buen modelo y sobre todo es un Peugeot. Siendo tan escasos los modelos fabricados del 505 no me extrañaría que quieran esta variante en otro lado del mundo ya que antes de éste modelo sólo podía buscarse el Peugeot 505 que puede ver aqui.
Un modelo inédito, quizá no sea un ingreso digno de fanfarrias pero el que conoce de Peugeots en escala sabe que no todos los días sale una nueva versión del 505, menos así, con tantas diferencias respecto al 505 de los 80s.
Suerte la nuestra, de tener éste 505...
Magníficent Peugeot 505 SRI!!!































































