Si preguntan por mi colección, debo decir incompleta, felizmente incompleta, si un día se completa no podría coleccionar más.
Conjugando modelos de factoría reciente y no tan nuevos, hasta llegar a antiguos con más de 50 años, vamos a repasar los autos que circularon por nuestras calles entre los años 1950 hasta entrados los 80´s, un legado humilde para quien me siga, o simplemente ir dejando huella...

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domingo, 7 de junio de 2020

Jeep IKA Sabú Furgón (1965) La Planta de Café - Vehículos Inolvidables de Reparto y Servicio


Rediseñando el Jeep

De la mano de IKA el Jeep fué el primer utilitario de industria nacional, elemental por un lado y polivalente por el otro fué una gran acierto de parte de Industrias Kaiser pensando en el mercado local.
Usted podrá imaginar que por los 50s era tierra virgen y sobre un parque automotor escaso, pensar en un utilitarios, en el sentido que hoy se le da al término, era pensar en muy pocos vehículos con ése fin.

En ése contexto llega el Jeep, aquél vehículo rústico pensado para actividad rural y gente de buena salud que se aguante manejar expuesto a los elementos... Ya sea sol, lluvia, granizo, frío, calor, humedad y combinaciones felices de todo lo enumerado.

LOTE (sus): Terreno sin edificación o construcción alguna delimitado en su perímetro con escrituras a la venta.

Así como comprar un lote supone un proyecto sobre su uso posterior, el Jeep era la versión automovilística del lote. Era la base de un proyecto de vehículo, incluso hay una versión de Jeep Cargo que ni carrocería de Jeep tiene, una suerte de planchón con un asiento y motor.

En efecto, la utilidad del Jeep per se era limitada, oblar su costo para usarlo con su "confort" original no era la ecuación que mejor resultado daba y respecto a su "utilidad" también.

Así el Jeep fué la semilla para que se desarolle de forma paralela la industria carrocera, podía encontrar fabricantes como Facma, Rudal, Compreg y Mancar (por nombrar algunas) y dentro de ése grupo estaba la carrocera Sabú.
Nacerían versiones Pick-Up, Rural y furgón del Jeep dependiendo de la cabina añadida por la carrocera sobre las versiones corta y larga del Jeep IKA.

En el caso de Sabú la carrocería añadida era de chapa doble Nº18 (chapa gruesa) con perfilería para reforzar los laterales y techo bombé, no se abulonaban sino que se unían con soldadura.
Otro aspecto particular era lo modificación de las puertas laterales para darles mayor tamaño y un acceso a la parte de carga por la parte posterior mediante una compuerta simple de apertura lateral.

El respetable espesor de la chapa, sus refuerzos y la soldadura... Sabú más que un utilitario fabricaba un tanque de reparto.

Hoy se puede decir que la calidad del trabajo y los materiales empleados eran superlativos, las unidades sobreviventes sufren el paso del tiempo de manera pareja, como si hubieran salido así de fábrica.


Interesante el desarrollo para entender éste IKA Sabú, ahora sí le puedo decir: Mi principal impulso para adquirir éste modelo es el café.

No soy un jeepmaníaco, pero mi relación visceral con el café excede los límites del vicio.

Usted se preguntará por qué no colecciono café... Por que me lo tomo...

Otra afición que tengo es la gráfica de antaño, la cartelería antigua de puño y pincel, ése arte anónimo que daba uso de la belleza como principal atractivo y lograr su fin comercial.

Póngase una camisa blanca, un suéter de cuello V y arrímese (con un café en la mano) a la persona que tenga cerca a la tarde y dígale "Tengo afición... Por la gráfica de antaño... La cartelería antigua de puño y pincel... (Tome un sorbo de café) Ése arte anónimo... Que daba uso de la belleza como principal atractivo..."

Y después se raja! Se manda a mudar! Salga de escena! Por que si se queda la puede cagar como la cagó quien escribe.

Volviendo al modelo y su gráfica, déjese llevar por la letra C de la palabra café pasando detrás de las demás palabras. Note el contorno blanco que la resalta junto a las demás.

Luego en la parte inferior el romanticismo de la dirección en tipografía legible, clara, con efecto de sombra en color negro, toda una época fué así.

El uso de puntos para separar la información entre dirección, teléfono y localidad. Los puntos fueron un recurso valioso para reemplazar el espacio necesario entre los datos. Así en una distancia limitada (en éste caso el largo del furgón) se podía utilizar una tipografía más grande, la misma para ser separada por espacios, requería al menos un metro más de longitud.

Otro aspecto son los sintéticos números telefónicos de antaño, con varios dígitos menos (Y más fáciles de memorizar).

El tampografiado estuvo a la altura de la circunstacias, refleja el viejo modo de hacer las cosas de manera excelente.


Respecto al modelo es una nueva versión del Jeep más conocido en su parte delantera, rostro archiconocido que los modelistas de raza hacen con ojos cerrados. Junto al VW Beetle es uno de los modelos más populares y sirvieron de inicio a muchas colecciones.

Punto en común, vehículo omnipresente, no debe existir país alguno sobre la tierra que no tenga éstos vehículos en su parque automotor, si se le suma su longevidad y su uso recreativo se entiende como su existencia migró de vehículo militar a ícono pop.

Todos eruditos, podemos pasar a revisar la matriz que da sustento a las formas de la parrilla y los buches de los guardabarros delanteros, las ópticas y marcos de las mismas, su paragolpes espartano y parabrisas modesto.


El toque de calidad se logra con las luces de giro que son insertos y no pintados.

Asoman los elásticos de suspensión delanteros detrás de unas ruedas muy adecuadas. Representan llantas de chapa blancas con sutiles toques en negro para bulones y grasero al centro.



Espejos retrovisores de calidad suficiente para su categoría acompañan limpiaparabrisas extremadamente discretos, parecieran ser parte del parabrisas plástico, pero los reflejos sobre el mismo dan cuenta de que no son pieza aparte.

El detalle de la puerta que Sabú supo conceder a la unidad. Aquí es donde el "Manual del buen jeep a escala" deja de servir.
Todo lo que resta detrás de la línea del parabrisas es "Sabú a escala" salvo las partes bajas que sigue siendo Jeep.

Como detalle la matriz refleja la bagueta dibujando una Z sobre la puerta, la misma levanta la línea del capot hasta la línea de la nervadura posterior de la puerta.


Debajo de la puerta conserva el peldaño original, ahora que el Jeep tiene techo, el uso del mismo no es tan libre... No sin casco.

La carga de combustible sigue siendo la misma.

El ángulo con que remata la carrocería en la parte trasera es la original de Jeep y pensada para uso off road, el escape sale a una altura mayor en consecuencia, casi detrás del paragolpes.


Zoom permitido, pone en evidencia la tampografía de JEEP de manera óptima.


Hacia atrás el paragolpe trasero toman como base al delantero, digo como base ya que sobre el mismo tiene esos agregados, resulta lógico ese plus a la defensa ya que la carrocería está casi sobre la línea de la defensa.

Detalle de la matrícula a la izquierda, color naranja y previa a la normalizacion a negras. Al ser la unidad de Mar del Plata tuvieron el buen tino de elejir la Provincia de Buenos Aires.

Luces traseras simples como las del vehículo real, con esos insertos las resolvieron sin dificultad.


La tampografías siguen de nota alta y atrás dan su toque especial.


Llegamos a una visión completa de la parte posterior donde se aprecia la compurta trasera de apertura lateral que ofrecía Sabú con picaporte a la derecha atendiendo el sentido de carga y descarga cuando está estacionado.

El diseño es particular, la lógica indicaría que la parte posterior debería ser plana y no con un plano inclinado hacia su interior.

El origen de esa inclinación, lo más probable, sea por las ventanillas disponibles para la versión vidriada que eran las que usaban los colectivos de entonces y que tenían esa forma en su parte trasera.

Arriba el techo bombé en dos planos, gran detalle que deja adivinar como eran construidas éstas carrocerías, considerando que se ofrecían para Jeep corto y largo, el techo eran dos superficies de chapa que se deslizaban a la longitud requerida.


Y todo el trabajo sobre el Jeep redunda en ésta foto: Donde el interior es verdaderamente el interior.






Un modelo con atractivo múltiple, a quien lo adquiera por ser un Jeep le seguirá otro por amor a IKA, cuando no un sibarita por lo exótico que piensa en Sabú... También puede pensar en un sujeto amante del café... Ya conoce uno ahora.


Magníficent Jeep IKA Sabú!

lunes, 24 de febrero de 2020

Torino Tiwle (1974) - Autos Inolvidables Argentinos



Uno de los preceptos básicos de las automotrices locales es que en nuestro mercado los convertibles no tienen demanda. Ya sea por estilo de vida o aplicación real no tienen razón de ser en la oferta local de automóviles.

Precepto sesudo, dicho en tono serio y fundamentado en que ninguna terminal local (desde los albores de nuestra industria) ofreció descapotables de manera regular.

Ahora bien... Cómo cuernos sabían que no tendrían demanda los descapotables si ninguno fabricaba tales versiones? Es cuando conocemos el Pacto de Caballeros Nº 3589 en el cual ninguna terminal fabrica descapotables para propio beneficio y se evitan gastos.

Si, tenemos miles de "Pacto de Caballeros", más que descapotables en circulación. Salvo Fiat con su 800 spider (el único descapotable hasta el día de hoy salido de línea de producción) no hubo otra experiencia similar.

El suelo fértil para que broten los descapotables son las coupés deportivas y es en los 70s donde más abundaban éstos vehículos.
Ya en los 80s bajo el "Pacto de Caballeros Nº 4527" se estableció que el público local no gusta de las coupés y prefiere berlinas, por lo que sólo se fabricarían berlinas a partir de ése momento.
Siempre el público local... Se vendían XR4 y Fuego como pan caliente pero... No nos gustaban.

Así, a fines de los 80s el nicho de la "coupé deportiva" quedaba desierto, pensar en un descapotable era más inviable todavía.

Volviendo a los 70s, a la oferta estable que ofrecían nuestras terminables se dió un fenómeno bastante puntual de talleres que ofrecían versiones modificadas de los mismos. La forma de hacer vehículos en los 70s se los permitían, ya en los 80s con cascos alivianados y chapas que cada vez eran más delgadas no sé si hubieran tenido buenos resultados.
Igual ya para los 80s ninguno de éstos singulares emprendimientos existía.

El primer dato curioso es que las modificaciones tenían nombre, diseño y regularidad. Es decir, uno compraba el paquete de variaciones, se entregaba un auto y salía otro, punto.
Tomando el auto de la nota, uno dejaba un Torino y retiraba un Tiwle, no había puntos medios o medio Tiwle.

El segundo dato curioso es el profesionalismo de dichos trabajos, dado que era una industria que recién estaba en sus primeros pasos debía trabajar con excelencia, quizá más de los esperable por el hecho de "pagar piso".

Gastaban sumas significativas de dinero en publicidades gráficas, había que convencer, no era taréa fácil lograr que alguien entregue su 0km de alta gama para que lo intervengan.


El Tiwle en su versión primera es tal vez el prodigio de los frutos obtenidos por esas industrias satélite de las grandes automotrices, luce natural, como si hubiera sido pensado así desde el primer momento.
El secreto está en su base, el Torino, de todos los "muscle" locales de los 70s, su versión coupé era la más versátil en tanto a formas.

Una Chevy SS debido a su baúl en caída no hubiera quedado tan agraciada.

Un Falcon siempre con sus cuatro puertas primero debía ser convertido en coupé quedando un casillero atrás del resto.

La línea Dodge tenía potencial aunque por sus dimensiones el refuerzo del chasis suponía un trabajo mayor, el resultado sería un descapotable estilo americano, obviamente ancho y pesado.

El Torino en cambio ofrecía un perfil como un papel en blanco, sus líneas rectas de cintura permitían ser una coupé agraciada y un cuatro puertas digno. (Teléfono para la Chevy cuatro puertas).
Así, ésa silueta se adaptaba a todo, naciendo versiones "extras" fuera de fábrica como la Safari (Breack, Rural, Station Wagon, como prefiera llamarle) la Comahue y éste Tiwle.


Receta por un Tiwle:

Solucione el debilitamiento estructural de quitar el techo con la adición de un subchasis de forma triangular.

Agregue la capota de lona, sobre estructura de duraluminio, movida por sistema hidráulico y comandada por llave inversora...

Aggiorne el frontal con unos atrevidos faros de Mercedes Benz 220.

Proceda de igual forma en la parte posterior.

Por último agregue Torino en cantidad suficente para terminar el auto y ponga llantas de aleación.

Una creación de Winograd S.A. y como se vé tuvieron muy claro cómo hacerlo, cuenta la historia que el disparador fué cuando Elvio Winograd vió una coupé Torino con techo vinílico.

Le seguiría el Tiwle II, que contrariamente no es un paso mas allá sino uno más acá, la segunda versión dejaría las ópticas de Mercedes y simplemente dejaría el frontal y parte trasera originales del Torino.


El modelo


El modelo tiene muy buen aspecto, incluso puede suponerse uno de los mejores Torino con tanta modificación encima pero la retaguardia sigue con problemas por la vendita línea que nace del pasaruedas trasero.
Si se lo adquiere como Torino le tienen que dar mucho vuelto, pero como Tiwle resulta mas cumplidor. En definitiva juzgar éste Tiwle como Torino no es justo.

Ahora en terreno de auto exótico todo se ve mejor, como esos modelos que reproducen autos que jamás vimos todo parece correcto.
Efectivamente son pocos los que tuvieron contacto con un Tiwle al detalle, muchos en cambio por fotos y ayudándose por lo que le queda de Torino a éste auto.


El frontal es una de las partes distintivas del auto y del modelo, las ópticas delanteras seguramente heredadas de algún modelo de Mercedes y la matriz hicieron un gran trabajo.
La parrilla delantera es la mejor que ví hasta ahora en materia de torinos y los faros auxiliares son excelentes.
El paragolpes delantero en su justa medida cierra el rostro del Tiwle dejando para exquisitos las entradas de aire bajo el mismo en color negro.


Las llantas de aleación en sus primeras versiones de la industria local son excelentes, bien al estilo 70s, con orificios arriñonados. 

La tapa del grasero un tanto exagerada.

Los neumáticos son lo peor del modelo, el Tiwle no era para Off Road para tener esas rayas contranatura en la cara externa.

El color del modelo es acertado, tanto por respetar el color original y tanto por que éstos tonos tienen la particularidad de suavizar errores.
Color que disimula muy bien los detalles, el problema es que disimula todos los detalles, los detalles malos y los buenos. Por eso no se puede ver muy bien la tampografía de Tiwle en el guardabarros delantero.


El ancastre de la capota es efectivo, piense en lo ampliada que está la imagen y no ofrece ningún defecto.

El picaportes de Torino está muy bien representado en la matriz del modelo y detallado en color plata.


El pasarruedas trasero disimula la poco feliz elección del neumático para el modelo y la línea de la discordia que nace del mismo.


Los descapotables requieren cierto esmero en los interiores ya que son expuestos, dado que el cuero en tono negro era habitual por ésos años le hacen la tarea fácil al fabricante.

Suma puntos la forma de las butacas bien copiadas y suma puntos no ponerle apoyacabezas a las butacas delanteras respetando la originalidad del auto reproducido.


Del tablero sólo se puede tirar rosas: Todos los relojes, todos los comandos, todas las boquillas de ventilación, la radio, todo presente, seguramente alguien los detallará para deleite de las masas.

La palanca de cambios me hace dudar de mi orientación sexual... También me provoca antojo de ir al circo.

El volante, si se presta atención a los rayos, es muy específico de Torino, necesita "alivianarse" con un lijado que le quite el 50% del material desde atrás y queda.


La parte trasera goza del paragolpes respectivo, con modificaciones menos dramáticas ya que no resultaba necesario modificar los guardabarros traseros para alojar las ópticas de MercedesBenz.

La matrícula trasera de generoso perfil sigue siendo la chocotorta de siempre y seguiremos reclamando para que pongan una más delgada o que usen el método tampografico.


Mucho de Torino, en el auto real las añadiduras traseras se notaban como tales y no transformaban a la unidad en "otro auto". La miniatura cumple con reproducir lo existente.

Las tampografías se notan como tímidas variones de gris, no se puede tampografiar en color cromo hasta el momento... Cuando se pueda, ya sabe, tira todo y vuelve a comprar todo de nuevo!


Hasta entonces nos queda el Tío Zoom: A la izquierda verá la de "IKA RENAULT" y a la derecha la de "TORINO".

El Tiwle, con un frontal que rompía con lo existente, se mostraba elegante cuando no único. Pero en el fondo no renegaba de ser un Torino, es más, se miraba al espejo todas las mañanas preguntándose si era el Torino más lindo.

Para muchos lo fué.

 
Magníficent Tiwle!

sábado, 15 de febrero de 2020

IKA Torino S - Policía Federal Argentina (1970)


Cuando se comenzó esta nota resultó ineludible la referencia a un humorista local, quizá el más famoso, conocido como "El Negro Álvarez". Dentro de su acervo de cuentos hay uno breve, un diálogo pintoresco que procederá a leer:

-No sé... Así como me vé... Vine chupado (borracho) en un Torino de Carlos Paz la otra noche.

-Ud. tiene un Torino?

-No, el Torino era de la policía y el chupado era yo.

Eso era todo para probocar las risas, de lo que se desprende que hacer reír en los ochentas no era algo muy difícil, pero también se desprende otras cosa: El chiste funciona si es un Torino.


Es que se supone que no cualquiera podía tener un Torino y pensar un viaje a Carlos Paz en el mismo (40 kms) suponía tambien una erogación en combustible ya que el auto brindaba su potencia a cambio de un consumo importante, súmele copas y actividades nocturnas propias de soltero, todo redunda en un importante nivel adquisitivo.


El patrullero ideal debe combinar dotes deportivos con eficiencia mecánica y consumo medido. Son vehículos de mucho uso que necesitan esos tres pilares (andar rápido, no romperse y consumir poco combustible) para ser un patrullero exitoso.

El Torino tenía dos pilares, siendo el consumo su talón de aquiles, su vida policial estaba sujeta a la recepción de fondos para el combustible necesario.
Por eso no es de extrañar que se trate de la Policia Federal y no de un distrito local, ya que los fondos con los que cuentan son diferentes.

Por cierto, los destacamentos regionales daban uso regular a los Renault 12, bien podrían tomar nota la gente de la editorial para futuros números.

Por otro lado no hay que ignorar el valor simbólico, si un malviviente planeaba un atraco por ejemplo, debía incluír entre las contingencias la posibilidad de ser perseguido por un Torino y no había auto más rápido para escapar por ése entonces.

El modelo:


El modelo no es el mejor Torino existente pero dentro de los Torinos que viene ofreciendo Salvat es uno de los mejores, sigue teniendo defectos sobre todo en el baúl, donde una cuestión de longitudes y la horizontalidad de la línea que sale del pasarruedas es tema de eternos debates.

Si busca dentro de modelos anteriores de Torino, encontrará la famosa línea con mayor o menor inclinación, considerando los intentos anteriores, éste es un paso al frente. Perfectible como todo la línea mantiene un paralelismo al zócalo que la lleva a los márgenes de lo aceptable.

Hoy el tema abandona la línea y se concentra en la longitud del baúl que se le nota alargado, con un paragolpes envolvente que si bien es importante hacia los lados no llega a las cercanías del pasarruedas como en el auto real, cuestión de milímetros, pero en escala se sienten.


Respecto al frente es una novedad ya que con esa parrilla hasta ahora no había sido reproducido.
Así sin tocar es la que mejor les salió hasta el momento, la coupé con la primera versión tiene una buena parrilla pero las ópticas son inadecuadas, la ZX que tanto sufrimos también tiene un descalabro óptico importante... Éste Torino resulta en contraste natural.


Aún cuando le falta un marco cromado que va por el contorno de todo el frente, luce natural, es la fuerza de las formas, de las proporciones y los volúmenes.
Cuando eso está bien, las ópticas torcidas y los faltantes minúsculos quedan dentro de lo mejorable, pero se tiene un Torino.

El paragolpes delantero es suficiente, ya vienen dando acabadas pruebas de que son posibles en infinidad de modelos desde hace décadas, no vamos a maravillarnos.


Las luces de giro sí son interesantes, por tamaño e intención de ser a dos tonos, una más lograda que la otra aunque son muy poco notorias: Si se atiende al detalle, el paragolpes de la miniatura se interrumpe para darle lugar a las mismas.

Es uno de esos casos donde un encastre providencial, casi soñado, se cumple con esfuerzo para un fin minísculo como esas luces de giro.

En el centro, el toro rampante con su corona lo es todo, se las ingeniaron para meter tampografía en un lugar cóncavo, interesante.


La parte trasera responde al manual del buen hacer respecto a la combinación de tampografías e insertos. En modelos premium son las ópticas las que traen consigo el marco cromado, sin embargo aquí bien recurrieron a una sociedad entre la tampografía en la carrocería y el inserto para lograr el resultado.
 
Sin tener en cuenta las ópticas, sólo como insertos cuento el paragolpes, matrícula y antena de radio.

El caño de escape en tono metálico...

Todo suma, pero uno sigue preguntándose por que el total se vé tan abultado.


Son las ópticas traseras, en tres tonos y dos cuerpos, una configuración poco habitual en diecast, llamativa, que demuestra trabajo y de aplicación prolija.
Es innegable todo lo que suman al modelo en general y la vida que dan a la parte posterior. De las mejores luces traseras que nos ofrecieron hasta el momento.

Al lado la tampografía de IKA RENAULT ilegible, pésima. Por lo general son bien ejecutadas pero aquí la muestra de que no siempre salen bien las cosas y por eso en cada análisis de un modelo se toca éste tema y se festejan cuando salen bien.

Por suerte no logra eclipsar las ópticas, menos modelo en mano donde es un detalle imperceptible.


Las escobillas cromadas y bien dispuestas son todo lo que un agente del orden necesita.


Además de un interior discreto y genérico (No, no se van a poner a reproducir los pormenores de un patrullero).

El espejo retrovisor está a tono y cromado luce muy bien.

Picaportes genérico, tipo rayita en relieve y pintado en plata, ya un clásico de la economía diecastera.



Ya en tema estrictamente policial, es hablar de tampografías e insertos, para ser sintético todos los elemntos son de buena calidad y aplicación.


La puerta es de rigor y luce muy bien, no necesita más explicación.


Sobre el guardabarros se mezclan lo que son las tampografías del auto "Torino S" y el númeto de móvil "227".


La tapa del baúl y las matrículas delantera y trasera dan nota de la pertenencia del patrullero.


Y que es de un móvil policial sin sus sirenas? Pues nada! Aquí se pueden apreciar las mismas, con más elementos sonoros que lumínicos según la usanza de aquél entonces.

Sirena tipo "licuadora" de poder lumínico pobre comparadas con las actuales, el inserto no es de lo más feliz ya que perdió en partes el detalle metálico de la base.


Respecto a la barra y bocinas me llamó en principio la atención que estén en negro, siendo lo esperable el color aluminio o cromo.

Viendo fotos de la web de la unidad que conserva la Policía Federal son de color negro, aunque desconozco si es por alguna "actualización".

Nota: Hay dos Torinos de la Policia Federal en conservación, la unidad 221 que tiene la barra de color metálico y la 227 que la tiene en color negro (Que es la que reproduce el modelo).


Es un modelo interesante que deja abierta la pregunta respecto si vendrán más patrulleros, como se escribió más arriba hay modelos como el Renault 12 que ofrecen una base excelente, también hay Peugeot 504 y Ford Falcon, todos en algún momento sirvieron a las fuerzas del orden... Les llegará su turno?

Mientras se espera, el Torino se jactará de ser el único.


Magníficent Móvil 227 de la PFA!

sábado, 20 de abril de 2019

Jeep IKA Fuerza Aérea Argentina (1964) - Vehículos Inolvidables de Reparto y Servicio


Notas atrás se reseñó otro Jeep, en formato clásico, en su configuración original. En este ocasión vamos a ver una variante del mismo también producido por IKA.
No se trata de una modificación fuera de fábrica, IKA no pasó por alto la polivalencia del vehículo y abrió un abanico de variantes en su oferta al mercado: Abierto, cerrado y pick up, luego repetía las configuraciones con un chasis largo, seis variantes en total.
Con seis versiones distintas se puede considerar modesto tener dos Jeeps de IKA en la colección, aunque con una tercera versión PickUp se podría considerar suficiente.
Las versiones de chasis largo no aportan mucho más ya que son básicamiente el mismo Jeep con una distancia mayor entre ejes y la parte trasera alargada, escalado a 1:43 serían 14mm. mas largos.


No vamos a hacer un repaso de que se pretendía con cada configuración del Jeep, resultan obvias en la mayoría de los casos.  Este Jeep espcíficamente tiene la particularidad de estar carrozado: Techo, puertas, ventanillas y parantes le dan algo que por naturaleza no tiene, un interior.

Así se pierde mucho valor de uso, se limita el acceso al mismo únicamente por las puertas, limita ponerse de pié sobre el mismo y limita su capacidad de carga.
Por otro lado adquiere usos nuevos, al no estar expuesto a los elementos gana usos propios de un auto, pero de un auto especial un auto todo terreno.

Quién podría pretender un vehículo de éstas características, de un auto rústico para llevar pocas personas y verse recio? Pues las Fuerzas Armadas! Después de todo su diseño y uso fué pensado originalmente para las mismas.


Considerando que este Jeep es de la Fuerza Aérea Argentina resulta inevitable hacer referencia a la Dodge D200 lanzada con anterioridad perteneciente a la misma fuerza.
La hermandad de los modelos salta a la vista con el mismo color azul casi metalizado. Hermandad que le hará compartir críticas respecto al color que los une, ya que hace mucho ruido un tono de tanto brillo con vehículos rústicos militares, siendo más adecuados colores mate o semimate.

Considerando el limitado personal que transporta y que generalmente usaban un chofer, se puede inferir que era para traslado de oficiales de rango o superiores, no imagine nunca cuatro o cinco soldados arriba.
A los ojos de un soldado raso, si venía su hada madrina y lo tocaba con su varita, tendría el privilegio, la suerte, la dicha de lavarlo en lugar de ser maltratado por enésima vez en el monte.


El modelo tiene varias particularidades, la primera es que tiene las ópticas bien puestas, parece una estupidez pero son pocos los modelos de la colección que tienen esa suerte.

Frontalmente es un Jeep sin muchos aditamentos, el formato de la trompa es excelente, simétrica y con todos los detalles necesarios. Con el azul de fondo las ópticas principales e intermitentes en naranja lucen y destacan.

La matrícula empieza con X, dicha letra correspondía a la Provincia de Córdoba. Algo que resulta lógico ya que en esa provincia se encuentra la Fábrica Militar de Aviones...

...


...


... Voy a hacer de cuenta que no pensó lo que pensó...  No existe...  No existe tal cosa como la "Fuerza Aérea Cordobesa".


El lateral luce una fuerte línea cromada, bien marcada en la carrocería, molde nuevo y filoso, nada de medias tintas.

Picaportes genérico tipo rayita para no despertar envidia de otros fabricantes de modelos, sólo por éso.

Espejo retrovisor pintoresco, generoso y sin rigor histórico, seguramente la unidad que posó para el modelo ya tenía espejos "modernos".

Estribos pintados de negro, curiosamente el defecto de pintura le da un efecto de "desgaste natural" como si lo hubieran pisado muchas veces.


Siguiendo con el espejo vemos su anclaje bajo el parabrisas, posición que permitía abrir y cerrar la puerta con cierta comodidad, incluso sacar la puerta y seguir teniendo el espejo para su uso.

Los limpiparabrisas menudos con sus respectivos motores del lado interior... Y como están del lado interior Usted no los vé... Y como Usted no los vé le puedo mentir.

Los cristales laterales se ven más prolijos que en el auto real, no tengo recuerdos de algo tan perfecto sobre todo la ventanilla trasera.


Interior discreto y correcto, más que suficiente.


 Para el que piensa que lo mejor del otro Jeep es la rueda de auxilio y que en éste pierde ese detalle, aquí la tiene.


Y la comparación de la misma con las ruedas en uso resulta una referencia obligatoria.


 Bisagras y cavidades del capot en negro, los anclajes del mismo no... Considerando que son unidades "repintadas" de acuerdo a donde presten servicio es porbable que queden pintadas hasta su reemplazo por rotura.


Respecto al otro Jeep la distancia entre ejes es la misma, y respetan proporciones exactas desde la trompa hasta el eje trasero.
Luego éste Jeep es unos milímetros mas largo, dicha extensión se haría evidente en la parte trasera pero en realidad es en el pasaruedas:


Se extiende hacia atrás y luego cae. 

Si fué para disimular fué muy hábil, ya que es un punto donde no hay muchas referencias y en tonos oscuros queda camuflada, es en el contraste entre modelos que se puede apreciar.

Acaso sería un Jeep de chasis largo? Pues no, es más largo, unos 4 o 5 milímetros respecto al Jeep anterior, pero no llega a los 14 milímetros que hay de diferencia entre las versiones corta y larga (si existiera la versión larga).



La parte trasera es rica en de detalles, de la matriz surgen todos los elementos gráficos y formas del portón trasero, llegan las líneas cromadas de los laterales, hay un picaporte para el portón levadizo trasero y las cadenas están pintadas...

Lás ópticas traseras no guardan similitud con las del otro Jeep: Son redondas, rojas y genéricas, existen dichas ópticas que son de uso universal, es posible que junto al espejo retrovisor sea una añadidura posterior.

La matrícula tampografiada deja claro las ventajas de no usar insertos.

Los paragolpes están, no son algo para el recuerdo pero completan bien al modelo, tienen el mismo protagonismo que en el Jeep real.


Detalle del caño de escape con salida lateral.

No se uso el famoso túnel cuadrado para alojar el eje del modelo, se aprovechó para hacer los diferenciales, eso es bueno, se pide ese detalle de hace mucho tiempo.

En definitiva el modelo es bueno, queda como duda cuál de los dos Jeeps reproducidos hasta ahora tiene la longitud correcta. Si se piensa en ese detalle como razón de descarte no se tiene en cuenta el valor de variante del mismo.
Es decir, si uno omite uno u otro por su longitud, está más lejos de completar las tres versiones del Jeep IKA.
Nos falta ahora la versión PickUp, que tiene muchas chances de aparecer al menos en la colección dedidaca a vehículos de reparto y servicio.

Mientras tanto a esperar con dos en mano...


Magníficent Jeep!