Rediseñando el Jeep
De la mano de IKA el Jeep fué el primer utilitario de industria nacional, elemental por un lado y polivalente por el otro fué una gran acierto de parte de Industrias Kaiser pensando en el mercado local.
Usted podrá imaginar que por los 50s era tierra virgen y sobre un parque automotor escaso, pensar en un utilitarios, en el sentido que hoy se le da al término, era pensar en muy pocos vehículos con ése fin.
En ése contexto llega el Jeep, aquél vehículo rústico pensado para actividad rural y gente de buena salud que se aguante manejar expuesto a los elementos... Ya sea sol, lluvia, granizo, frío, calor, humedad y combinaciones felices de todo lo enumerado.
LOTE (sus): Terreno sin edificación o construcción alguna delimitado en su perímetro con escrituras a la venta.
Así como comprar un lote supone un proyecto sobre su uso posterior, el Jeep era la versión automovilística del lote. Era la base de un proyecto de vehículo, incluso hay una versión de Jeep Cargo que ni carrocería de Jeep tiene, una suerte de planchón con un asiento y motor.
En efecto, la utilidad del Jeep per se era limitada, oblar su costo para usarlo con su "confort" original no era la ecuación que mejor resultado daba y respecto a su "utilidad" también.
Así el Jeep fué la semilla para que se desarolle de forma paralela la industria carrocera, podía encontrar fabricantes como Facma, Rudal, Compreg y Mancar (por nombrar algunas) y dentro de ése grupo estaba la carrocera Sabú.
Nacerían versiones Pick-Up, Rural y furgón del Jeep dependiendo de la cabina añadida por la carrocera sobre las versiones corta y larga del Jeep IKA.
En el caso de Sabú la carrocería añadida era de chapa doble Nº18 (chapa gruesa) con perfilería para reforzar los laterales y techo bombé, no se abulonaban sino que se unían con soldadura.
Otro aspecto particular era lo modificación de las puertas laterales para darles mayor tamaño y un acceso a la parte de carga por la parte posterior mediante una compuerta simple de apertura lateral.
El respetable espesor de la chapa, sus refuerzos y la soldadura... Sabú más que un utilitario fabricaba un tanque de reparto.
Hoy se puede decir que la calidad del trabajo y los materiales empleados eran superlativos, las unidades sobreviventes sufren el paso del tiempo de manera pareja, como si hubieran salido así de fábrica.
Interesante el desarrollo para entender éste IKA Sabú, ahora sí le puedo decir: Mi principal impulso para adquirir éste modelo es el café.
No soy un jeepmaníaco, pero mi relación visceral con el café excede los límites del vicio.
Usted se preguntará por qué no colecciono café... Por que me lo tomo...
Otra afición que tengo es la gráfica de antaño, la cartelería antigua de puño y pincel, ése arte anónimo que daba uso de la belleza como principal atractivo y lograr su fin comercial.
Póngase una camisa blanca, un suéter de cuello V y arrímese (con un café en la mano) a la persona que tenga cerca a la tarde y dígale "Tengo afición... Por la gráfica de antaño... La cartelería antigua de puño y pincel... (Tome un sorbo de café) Ése arte anónimo... Que daba uso de la belleza como principal atractivo..."
Y después se raja! Se manda a mudar! Salga de escena! Por que si se queda la puede cagar como la cagó quien escribe.
Volviendo al modelo y su gráfica, déjese llevar por la letra C de la palabra café pasando detrás de las demás palabras. Note el contorno blanco que la resalta junto a las demás.
Luego en la parte inferior el romanticismo de la dirección en tipografía legible, clara, con efecto de sombra en color negro, toda una época fué así.
El uso de puntos para separar la información entre dirección, teléfono y localidad. Los puntos fueron un recurso valioso para reemplazar el espacio necesario entre los datos. Así en una distancia limitada (en éste caso el largo del furgón) se podía utilizar una tipografía más grande, la misma para ser separada por espacios, requería al menos un metro más de longitud.
Otro aspecto son los sintéticos números telefónicos de antaño, con varios dígitos menos (Y más fáciles de memorizar).
El tampografiado estuvo a la altura de la circunstacias, refleja el viejo modo de hacer las cosas de manera excelente.
Respecto al modelo es una nueva versión del Jeep más conocido en su parte delantera, rostro archiconocido que los modelistas de raza hacen con ojos cerrados. Junto al VW Beetle es uno de los modelos más populares y sirvieron de inicio a muchas colecciones.
Punto en común, vehículo omnipresente, no debe existir país alguno sobre la tierra que no tenga éstos vehículos en su parque automotor, si se le suma su longevidad y su uso recreativo se entiende como su existencia migró de vehículo militar a ícono pop.
Todos eruditos, podemos pasar a revisar la matriz que da sustento a las formas de la parrilla y los buches de los guardabarros delanteros, las ópticas y marcos de las mismas, su paragolpes espartano y parabrisas modesto.
El toque de calidad se logra con las luces de giro que son insertos y no pintados.
Asoman los elásticos de suspensión delanteros detrás de unas ruedas muy adecuadas. Representan llantas de chapa blancas con sutiles toques en negro para bulones y grasero al centro.
Espejos retrovisores de calidad suficiente para su categoría acompañan limpiaparabrisas extremadamente discretos, parecieran ser parte del parabrisas plástico, pero los reflejos sobre el mismo dan cuenta de que no son pieza aparte.
El detalle de la puerta que Sabú supo conceder a la unidad. Aquí es donde el "Manual del buen jeep a escala" deja de servir.
Todo lo que resta detrás de la línea del parabrisas es "Sabú a escala" salvo las partes bajas que sigue siendo Jeep.
Como detalle la matriz refleja la bagueta dibujando una Z sobre la puerta, la misma levanta la línea del capot hasta la línea de la nervadura posterior de la puerta.
Debajo de la puerta conserva el peldaño original, ahora que el Jeep tiene techo, el uso del mismo no es tan libre... No sin casco.
La carga de combustible sigue siendo la misma.
El ángulo con que remata la carrocería en la parte trasera es la original de Jeep y pensada para uso off road, el escape sale a una altura mayor en consecuencia, casi detrás del paragolpes.
Zoom permitido, pone en evidencia la tampografía de JEEP de manera óptima.
Hacia atrás el paragolpe trasero toman como base al delantero, digo como base ya que sobre el mismo tiene esos agregados, resulta lógico ese plus a la defensa ya que la carrocería está casi sobre la línea de la defensa.
Detalle de la matrícula a la izquierda, color naranja y previa a la normalizacion a negras. Al ser la unidad de Mar del Plata tuvieron el buen tino de elejir la Provincia de Buenos Aires.
Luces traseras simples como las del vehículo real, con esos insertos las resolvieron sin dificultad.
La tampografías siguen de nota alta y atrás dan su toque especial.
Llegamos a una visión completa de la parte posterior donde se aprecia la compurta trasera de apertura lateral que ofrecía Sabú con picaporte a la derecha atendiendo el sentido de carga y descarga cuando está estacionado.
El diseño es particular, la lógica indicaría que la parte posterior debería ser plana y no con un plano inclinado hacia su interior.
El origen de esa inclinación, lo más probable, sea por las ventanillas disponibles para la versión vidriada que eran las que usaban los colectivos de entonces y que tenían esa forma en su parte trasera.
Arriba el techo bombé en dos planos, gran detalle que deja adivinar como eran construidas éstas carrocerías, considerando que se ofrecían para Jeep corto y largo, el techo eran dos superficies de chapa que se deslizaban a la longitud requerida.
Y todo el trabajo sobre el Jeep redunda en ésta foto: Donde el interior es verdaderamente el interior.
Un modelo con atractivo múltiple, a quien lo adquiera por ser un Jeep le seguirá otro por amor a IKA, cuando no un sibarita por lo exótico que piensa en Sabú... También puede pensar en un sujeto amante del café... Ya conoce uno ahora.
Magníficent Jeep IKA Sabú!

























































