Si preguntan por mi colección, debo decir incompleta, felizmente incompleta, si un día se completa no podría coleccionar más.
Conjugando modelos de factoría reciente y no tan nuevos, hasta llegar a antiguos con más de 50 años, vamos a repasar los autos que circularon por nuestras calles entre los años 1950 hasta entrados los 80´s, un legado humilde para quien me siga, o simplemente ir dejando huella...
Mostrando entradas con la etiqueta Ford. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ford. Mostrar todas las entradas
domingo, 13 de agosto de 2017
Ford Taunus GXL (1974) - Autos Inolvidables Argentinos
Lejos de toda erudición, se puede definir el Taunus como el Ford que no era el Falcon... Y luego como el Ford que no fué el Sierra.
Es que Ford siguió cumpliendo con la tarea obvia de ofrecer nuevos productos década tras década pero cuando hablaba el mercado los planes de la fábrica no salían tan lineales.
En los 70s Ford presentó el Taunus en Argentina, compacto, ágil, moderno, robusto... Pero seguía vendiendo el Falcon que tenía un interesante reestyling y seguía siendo su caballito de batalla.
El Taunus debería esperar un poco más, incluso llegó una nueva generación del mismo, un sedán de líneas firmes, un cuatro puertas con baúl hecho y derecho... Y si bien en el principio de los 80s venía bien poco le duró ya que apareció el Sierra.
No es el primer Ford que corrió la suerte de ser segundón en su propia casa, hay otro, el Fairlane, ese sí se las vió complicadas.
En la actualidad y con el diario de ayer en la mano, como se suele decir, es fácil distinguir la aceptación de cada modelo de Ford, señalar errores y posibles soluciones. Pero lo interesante aquí es detenerse en el Taunus.
Ver el Taunus en todo su esplendor hace pensar en que el modelo no estaba pensado para ser segundón del Falcon: era su reemplazo.
Equipado con motores de dos litros y 2.3 litros, dimensiones mas racionales y un comportamiento que lo dejaba bien parado en ruta y ciudad era todo lo que necesitaba cualquiera que tuviera el dinero para comprarlo.
Caja al piso de cuatro marchas, interiores con detalles en madera, butacas perfectas... Cada detalle del Taunus rompía con todo lo que venía ofreciendo Ford: Desde el picaporte de la puerta en adelante era todo nuevo.
Nadie en su sano juicio pensaría que la gente abrazaría un auto con caja de tercera al volante como el Falcon.
No hubo vuelta de página, muchas veces se habla de que las automotrices no incorporaban nuevos productos y extendían la vida de modelos viejos... Pues en éste caso fué el mercado el que dijo todavía no, debe seguir el Falcon.
Vamos al modelo.
El que espera desespera y en muchos casos la desesperación lleva a comprarse un Taunus de Neo Scale Models mucho más oneroso.
Es que Neo ofrece un Taunus de excelente factura atento a todo detalle, más de una vez estuve en planes de adquirir uno pero decantaba por algún otro modelo.
Verlo reproducido de forma masiva y a costo contenido me hace pensar en mi suerte aunque no hay mucha magia al respecto: el costo contenido lleva de la mano acabados más pobres.
Por eso el Taunus de Neo quizá siga en planes de algún amante de éste auto. Para otros, como uno, se torna suficiente este modelo.
Modelísticamente hablando, el Taunus es un dolor de cabeza, ya desde la parrilla delantera supone formas poco convencionales para cualquier auto, no es plana, tiene un morro al centro, dos lineas metálicas que la cruzan, insignia al medio, marco cromado y cuatro luces con sus respectivos marcos cromados... Ensamblar, pintar, detallar... El porcentaje de errores en su construcción se dispara al infinito.
Por eso frente a un macro resulta un poco deslucida pero pueden creer que no hay forma de mejorar algún detalle con la mano, son décimas de milímetro, lo que significa que mirando el modelo en la mano luce realmente bien.
Los guiños delanteros son los que se llevan la mala nota, lucen como si fueran de otro auto frente a un paragolpes que se ajusta a decencia y no ofrece vicios.
Ahí debería decir "2300" atento a la cilindrada del motor, mis ojos no tienen la capacidad de verlo y la cámara tampoco.
Las transparencias mejoraron mucho, limpias, sin rayones ni marcas, tampoco aceitosas, un vistazo a la parte trasera nos da un Taunus bastante completo.
Una vez más los detalles parecen mostrar los límites de lo posible: Se lee "FORD" perfectamente pero las líneas negras arriba y abajo del aplique cromado no lucen del todo bien.
Otro probelma de ensamble hace que las ópicas trasera luzcan un tanto inclinadas hacia arriba, quizá un milímetro o menos pero en esta escala se nota.
Los paragolpes igual que los delanteros son francos e irreprochables.
Las tampografías a la orden del día: el logo de Taunus y de GXL lucen muy bien igual que la de FORD en el morro del capot como se ve en fotos anteriores.
El techo vinílico es un legado del modelo de la Coupé Chevy que vimos notas atrás, misma receta para que luzca igual de bien.
Espejo retrovisor correcto, busca las formas del original que era casi rectangular, picaportes pintados justificados por el bajo costo del modelo.
Una buena, los espesores de los limpiaparabrisas son más delgados y al menos en el modelo presente vinieron bien ubicados.
Le dieron existencia a la antena de la radio, es sólo una protuberancia pintada pero es un detalle que generalmente se pasa por alto.
También se puede ver la matriz de la carrocería cumpliendo muy bien con los detalles de la parrilla de ventilación bajo el parabrisas y la forma curva en que terminan los guardabarros.
Las llantas lucen bien como las trae el modelo, el juego de sombras hace que no se aprecie que estan pintadas únicamente de color gris, con un detallado correcto en negro (no muy minucioso) lucen bien desde cualquier ángulo.
Los interiores cumplen, si bien son completamente negros sus formas son muy correctas, fotografiarlos resulta una tarea un tanto ingrata con resultados poco útiles. El Taunus venía con un tapizado negro y ese tono predominaba en su interior salvando los detalles en madera, por eso el auto luce muy bien sin modificarlo.
No se hizo en definitiva una biografía del Taunus ya que abundan en internet, fué preferible centrarse en el modelo, específicamente en el modelo nuevo que muchos deben tener en su mano...
Magníficent Ford Taunus GXL!
martes, 11 de abril de 2017
Ford Ranger 2015 - Federico Villagra - Dakar Argentina Bolivia Chile
Enero de 1992, Córdoba, Argentina. Un minibús llega a la Ciudad de Carlos Paz luego de un viaje de 40km desde la capital provincial. Apenas dobla el curvón al final de la autopista se ponen de pié tres adolescentes y se acercan al chofer:
-La cancha de rugby es a esta altura no?
-Si, son seis cuadras hacia el lago.
-Déjenos acá!
-Miren que son seis cuadras, pero cuadras santiagueñas...
Un joven Reyes miraba al chofer tratando de descifrar lo que sería una cuadra santiagueña. Chofer morrudo, cachetón, acogotado por la camisa celeste, cutis brilloso como si le hubieran frotado una empanada, pelo negro grueso y abundante... Holandés no era.
Del tablero colgaba una suerte de bolsito de cuerina de dudoso gusto, lleno de cassettes de folklore, arriba de todo Los Manseros Santiagueños indicaban que estaban en el top ten ya que buscar uno del fondo sería muy tedioso: Holandés no era.
Holandés no era, escuchaba Los Manseros Santiagueños y habla de cuadras santiagueñas.... Es Santiagueño!
-Chofer, que tan largas son las cuadras santiagueñas?
-Y son largas.
-Que tanto?
-Largas...
-Pero... largas largas?
-Largas...
-Mas o menos cuantos metros?
"Largas" volvió a contestar con las manos apretando fuerte el volante, las tenía de un tono rojizo con los nudillos blancos... Decidimos probar suerte y bajar del minibús.
Fuí el segundo en bajar, detrás de mí el menos iluminado de los tres seguía insistiéndole al chofer, quería saber la métrica exacta de la cuadra santiagueña.
Sucede que el tipo adoraba los decimales, el valor exacto y sentía realmente placer corrigiendo al prójimo con el valor preciso aunque fuera innecesario... La respuesta del chofer fué contundente:
-Son largas! Largas! Como la puta que te parió! Largas!
Fuimos por un camino secundario paralelo a la avenida hasta la esquina, donde una calle nos llevaría hasta el lago en línea recta: Primera cuadra, normal. Segunda cuadra, corta, La tercera empezamos a ver el lago de horizonte.
De casas pasamos a ver casonas, impecables, enormes, jardines que eran parques, que placer caminar un atardecer de sábado con semejante paisaje.
-Linda esta casa...
-Si, se parece a la que vimos hace un rato...
-No, no es igual, tiene tres metros menos...
La pendiente se sentía en los talones luego de un rato de caminata sostenida...
-Mierda esta cuadra no se termina nunca!
-Hace cuánto que estamos en la cuarta cuadra?
-Es la tercera...
-451 452 453 454 455 456 457 458
-Qué carajo estas contando?
-461 462 Los pasos! 463 464 465
La inclinación se hizo menos pronunciada, el tráfico de vehículos era inexistente, bajamos de la vereda para tratar de ver mas lejos camiando por el centro de la calle.
-Y si volvemos?
-Hace mas de media hora que estamos caminando! Volver y en subida?
-(Susurrando) 578 579 580 581 582
LLegamos al llano, sobre el asfalto había arenizca arrastrada por la lluvia de días anteriores....
-Esa es una...
-Esquina! Llegamos a la esquina!
-Todavía no 631 632 633 634
-Deja de contar querés!
-657 658 659 y 660! Son 660 pasos la cuadra santiagueña!
-OK
-660 pasos! 330 metros!
-Sos rengo gordo, no son iguales tus pasos
-No le digas!
-660 pasos! (susurrando haciendo números) 330 pasos de medio metro y 330 pasos de 40 centímetros...
Por suerte las cuadras siguientes fueron más breves, entre gentiles eucaliptus cruzaban diagonales que hicieron la caminata hasta el lago algo más cercano a lo que uno imaginaba.
No era amor por el rugby lo que nos acercaba a la cancha, sino la carrera de motocross nocturno, toda la cancha transformada en una pista de motocross, tribunas, equipos oficiales de Honda, Suzuki, Yamaha, Kawasaki...
Entonces llego la hora de pedir calcos! Merchandising! Lo que venga! Las manos llenas de papeles de las concesionarias oficiales, motos de ensueño en aquel entonces y la ya clásica gráfica del motocross con colores estridentes y una tipografía salvaje.
En algunos de los folletos aparecían fotos de los pilotos estrella como una suerte de superhéroes con el nombre abajo, lo primero que llamaba la atención es la cantidad de nombres anglosajones.
El primer pensamiento que tuve es que si fueran realmente buenos serían estrellas en el país del norte, no andar probando suerte aquí. Luego seguí pasando folletos y apareció un rostro francamente inolvidable:
-Y éste quien es?
-Villagra
Seguimos caminando entre nerviosas aceleradas de motores de dos tiempos que nos perfumaban con aceite de ricino. Nos fuimos a la tribuna, bien arriba, al centro, ahi la vista dominaba todo el circuito.
Primero largaron las categorías infantiles, insufribles motitos de mínima cilindrada en un circuito con un trazado diferente, reducido, como mi espíritu de espectador que se reducía por no recibir emoción alguna.
Debe ser por eso la existencia de promotoras, las calzas enterradas entre cachetes tienen un poder curativo que me ayudaron a sobrevivir las dos mangas categoría junior.
Le siguieron los cuatriciclos, a diferencia de las motos, el mayor espectáculo lo dan cuando se dan una piña y salen despedidos para cualquier lado. La emoción fue en aumento, incluso tres pilotos me entretuvieron clavándose de punta, volando como superman y luego berrincheando al lado del cuatriciclo al ver que perdieron la carrera.
Le siguió la categoría 125 de motocross que fué muy entretenida, incluso sorprendente en el gran salto justo frente a la tribuna. Pero faltaba la 250, la verdadera estrella de la noche.
Cuando llegó su turno la tribuna gritaba, había fans de algunos corredores gritando a garganta pelada nombres anglosajones como si fuera un club de fútbol del ascenso.
Usted, sí, Usted! Imagínese sentado en un tribuna donde a su izquierda daban ánimo a un tal Matthew o algo así y del otro lado a un tal Peter... Dígame si no se parecía una insulsa película de beisbol que suelen pasar por TV los domingos a la tarde?
Largó la primera manga y el espectáculo fue impactante, aceleradas que parecían trompadas, saltos descomunales, pareciera que una motocross de 250cm3 de 2 tiempos con sólo pasar por un ladrillo salta cuatro metros para arriba... O es el piloto... no no no... es la moto, los últimos tambien saltaban.
En la segunda manga ya sabía mas o menos quienes eran los pilotos de punta y además que objetivos perseguían:
Los últimos trataban de terminar la carrera y no abandonar.
Los de la mitad del pelotón eran mas interesantes, trataban de terminar la carrera sin que les saquen vueltas de ventaja.
La elite de adelante en cambio era más extraña, dudaban entre dedicarse al show o ganar.
Parece una pregunta estúpida, se corre para ganar, pero en al gran salto los pilotos extranjeros gustaban de hacer piruetas en el aire nutriéndose de la ovación del público en la tribuna.
Así el segundo pasaba al tercer puesto tras acostar la moto a 5 metros de altura y volver a caer con las ruedas hacia abajo para luego luchar para recuperar su puesto en lo que queda de circuito.
Cuando pasó el asombro por la destreza de dichos pilotos ganó el sinsentido: imagine a su piloto preferido ponerse acrobático en una carrera para impresionar en desmedro de su puesto y resignando segundos para alcanzar la punta. Después de todo, sigue siendo una carrera, la supremacía del más veloz, no un concurso circense.
Así las cosas uno empieza a pensar en una justicia poética deseando que venga uno de atrás y los pase a todos y efectivamente fué lo que pasó: Había un piloto de manejo preciso y eficiente que sólo buscaba estar en el puesto más alto posible. Despojado de piruetas y de teatralidad en los saltos el tipo venía acelerador a fondo y recto, corte y curva y de nuevo a fondo: Era Villagra
Cómo se veía a Villagra en aquél entonces? Pues era un tipo delgado, muy delgado, una ventaja en esta disciplina. Uno lo seguía con la vista por el circuito, iba echando putas pasando resagados, buscando acortar ventaja. Frente a nuestros ojos, en el gran salto se hacía mas notable ya que en su búsqueda constante de ir más rápido terminaba saltando un metro mas alto que el resto.
El curvón se empezaba a erosionar con las vueltas y Villagra seguía, quería su primer puesto, empezó a buscar vuelta tras vuelta mas arriba de peralte.
Si se tiene en cuenta que era una cancha de rugby, con tierra puesta para la ocasión y que los montículos no estaban apelmazados como si fuera natural, pasar por la zona alta ejerciendo presión era correr el riesgo de pasar de largo y quedar sentado de culo jugando con tierra.
Pero Villagra en cada vuelta buscaba más arriba, a la vez ir más arriba le daba un radio de giro más amplio y entraba a la recta más rápido, encaraba el gran salto y salía como un cachetazo para arriba y caía cada vez más lejos.
Ya en las últimas vueltas salía del curvón con tanta velocidad que alcanzaba a tirar un cambio más que el resto y saltaba... para aterrizar seis... siete metros más allá que el resto.
Llegó a pasar a un resagado por arriba en ese salto, el dramatismo ganó a la estética, en la tribuna ya no aclamaban las piruetas en el aire, esperaban a Villagra, que seguía en ese ritual suicida de ir cada salto más arriba y mas lejos.
En las últimas dos vueltas cuando aterrizaba la moto apenas le daba el tiempo para doblar ya que prácticamente se le terminaba la pista (O literalmente se la acababa la cancha). "Vamos Coyote carajo!" gritaba la gente y hasta se sentía gustito a ídolo en la boca al decirlo.
Pasó el tiempo, el motocross si bien es llamativo no lo es tanto en éste país, incluso tiende a desaparecer de los primeros planos deportivos por años.
Pero llega la noticia de que Villagra se estaba probando para correr el Rally. Había espectativa pero el Rally a diferencia del motocross no es tan parejo mecánicamente hablando. Verlo correr por TV me dió pena, no importaba cuánto acelere el auto no le daba ni la mitad del brillo de sus épocas de piloto de motocross. Ganó nueve campeonatos de Rally Nacional... Pero a la hora de medirse con los WRC le faltaba auto sin lugar a dudas.
Vuelta de página, de la cima sólo se desciende, como en aquellos saltos obtusos en Carlos Paz. Pasan los años y uno ya tiene que trabajar... también olvidar.
Año 2002, Suena el teléfono en el trabajo...
-Hola?
-Hola buenas tardes, hablo del Villagra Racing Team.
-(?) Quién habla?
-Villagra.
-Villagra... Coyote?
-Si el Coyote Villagra...
-COYOTEEEE!!! Yo te ví en Carlos Paz y después... después... NO TENDRIAS QUE HABER DEJADO NUNCA EL MOTOCROSS!!!
-Vos decís? (Con tono extraño)
Le conté de forma resumida lo que les vengo contando y luego me sorprendió su actitud contrariada, no era para menos, decirle al tipo que era un tremendo talento camuflado en un auto de rally.
Pasaron más años hasta el 2015, sentado en casa viendo la largada del Dakar, llega el turno de Villagra y una voz comenta: "Villagra, piloto del rally nacional..."
-Y te quedás corto! Qué carajo sabrás!
Luego de decirlo salí a fumarme un pucho... Pensé en aquellos tiempos... Pero claro! Ya habían pasado mas de 23 años!
Vamos a ver la Ranger de Villagra a la tele a ver que tal está... linda.... linda la Ranger... PERO SI LA DABAN UNA MOTO LES ROMPÍA EL CULO A TODOS!
Y la miniatura?
La miniatura es tan extraña como el vehículo real, hasta diría bizarra viendo la caja de carga que no carga nada, es más, apostaría que Ford insistió en dejar esas protuberancias traseras para seguir dando la imagen de la Ranger, otra razón no imagino.
Aún así el aparentar da tanto trabajo como ser, el modelista bien se las vió jodida en dar fidelidad a esa zona cóncava que concentra miradas.
Alguna vez el Coyote Villagra se habría imaginado inmortalizado de esta manera? En una miniatura vendida de manera masiva? Antes que muchos pilotos de otras disciplinas?
Creo que la imagen vale tanto como una copa. Qué se sentirá ver como compran la camioneta en miniatura con su nombre? En definitiva, un Villagra de vitrina.
El snorkel luce muy bien, pero las verdaderas vedettes son las publicidades. Comprar un modelo en un kiosko hecho en China que diga "Fiambres La Piamontesa" es un bucle muy grande: Córdoba - China - Córdoba... los de Brinkmann deben estar contentos.
También son notorias las tomas de aire en las ventanillas traseras con el logo de YPF, nuestra petrolera de cabecera.
Le siguen el Banco Macro, SpeedAgro y sobre la rueda delantera Amortiguadores Monroe... Así sinceramente da gusto tener vehículos de competición.
Las ruedas muy cuidadas, la calidad del modelo en general es muy buena, dada su complejidad sube más la nota.
Como se puede observar en la sucesión de fotos, abundan detalles y puntos fuertes.
Qué mas se puede pedir? Esperar no aburrir con una nota extensa!
Villagra terminó en el puesto 27 en el Dakar 2015
-Magníficent Ford Ranger Dakar!!!
-La cuadra santiagueña tiene 297 metros!
-Callate gordo!
-Es cierto! (330 x 0.5) + (330 x0.4).... SON 297 METROS!
domingo, 12 de febrero de 2017
Ford F100 Pick Up (1972) - Autos Inolvidables Argentinos
Repetir no vale dicen los puristas. Es que ya vengo de varios intentos y caigo en el tercero. Volviendo a leer viejas notas de Auto Modellbaus vengo a descubrir que voy por el tercer resumen de la Ford F100 y la verdad es un reto.
Es que en el primer informe me quedé con lo que era la camioneta real, en el segundo me concentré en el modelo a escala y hoy sólo queda ser crítico de aspectos varios. Y cuando digo varios es por que voy a tratar de atajar la jugada en más de un frente.
El modelo: Si bien la calidad general no desentona con lo que viene ofreciendo Salvat trae algunas cosas y vicios interesantes de contar.
El primero es la luneta trasera que es una sola pieza con el panel posterior de la cabina, uno retira los tornillos y cae el chasis plástico junto con asientos, tablero y... Toda la pared trasera de la cabina!
El método de encastre es tipo cajón, es decir unas pequeñas guías a los costados hacen que dicha pared adopte la posición adecuada.
El Segundo punto a considerar es el escaso despeje del piso de la parte delantera, la parte superior del guardabarros cubre la mitad del neumático delantero. Se la nota agachada, baja adelante, como preparada para hacer 0/100 en menos de 10 segundos más que para trabajar en terreno fangoso.
El modelo que se aprecia luce así la primera modificación: Con una vuelta de alambre fino a modo de arandela se elevó la trompa al menos un poco. Por qué no más? Sencillo, a medida que bajamos el tren delantero la parte trasera de la cabina también lo hace dejando una rendija de luz tanto más molesta que el problema original.
Entonces una vuelta de alambre (un clip en realidad) resulto la medida adecuada para suavizar el error de altura sin comprometer tanto la estética de la cabina.
O como dicen: "Es lo que hay"
La pega de los modelos blancos impolutos como éste es que todos los detalles deben estar a la perfección por que la vista va directo a ellos. Así tuve que sombrear la parrilla delantera para darle porfundidad y sacarla un poco de su sencillez cromada.
Respecto a las luces nada que decir por delante ya que esta todo bastante bien...
Y por atrás tenemos la grata sorpresa de ver ópticas traseras como las conocemos y no esas ópticas que tenían los intentos anteriores de origen extranjero como éste:
O como éste:
A la roja la puede ver aquí
Y la de dos tonos aquí
Sigamos con el modelo de Salvat:
Los bajos son interesantes, mucho más detallados que los demás modelos de la colección que sólo detallan el escape. Aunque hay que ser sincero, la vez que ponen un chasis mas elaborado ponen un caño de escape realmente olvidable, por eso no lo detallé en gris.
La caja de carga no presenta dificultades ni errores, la rueda de auxilio se agradece, luce un tanto ancha y la taza que la cubre queda linda pero molesta, nunca una rueda de auxilio llevó tazas por aquí.
Se pintó el tablero de blanco en su parte superior ya que el mismo venía color negro (sin pintar), los cristales siguen siendo flojos. los limpiaparabrisas suman a pesar de que uno esta en una posición digamos... desventajosa. Pero es un modelo low cost, se perdona.
Por último es cosa de eruditos diferenciar los distintos modelos de F100, aquellos pequeños detalles que la diferencian de un año a otro. En Argentina la F100 tuvo varias generaciones (siete por lo menos) pero sobre esta pick up en particular hay un detalle con la parrilla que la diferencia entre los años 71 y 72, así pues la del año 71 (que viene del 68) luce una parrilla de bastones horizontales un tanto más gordos propios de la parrilla de metal y en los años siguientes con una retícula de rectángulos más pequeños.
Así el modelo presente que se ofrece como modelo 73 vendría a ser correcto.
Por otro lado, para ver la del 68-71 tengo éste modelo aún más plebeyo y ordinario:
Es de origen brasilero, tiene retrofricción, pullback, o como quieran llamarle. Notoriamente la escala 1:43.
Párrafo aparte el tema de la propulsión, que acompañada de un rodaje insatisfactorio del eje delantero hace que salga sacudiendo la cabina como si fuera un bicho rastrero...
A todo esto... Un colega una vez me dijo que a estas piezas le retira el mecanismo de pullback por que colecciona "MO-DE-LOS" no juguetes... Espere, espere, más puntos suspensivos... No, no es sufiente tengo que seguir pensando.... Mas puntos suspensivos!...
Es que no se si pensar... Si por sacarle la retrofricción se transforma en modelo...
O si va a venir una suerte de inspector, me abrirá la vitrina y hará retroceder uno por uno mis modelos y cuando esta F100 roja salga como escupitajo para adelante grite "AJÁAAA!!!"
Párrafo aparte, la F100 en sí misma. Ya vimos el modelo, otro modelo similar y peculiaridades de los mismos pero la F100 en Argentina gozó de una extensa publicidad que la hizo sinónimo de vehículo trabajador.
Un vehículo de ADN yanqui y como tal un canto a lo obtuso, motor grande, sobrada potencia y prestaciones que no guardaban relacion con las dos primeras características.
Es decir, uno admiraba la F100, la tiraban de un avión y seguía andando, tiraba vagones de tren, era toda potencia... Pero se le cargaba mas de 1000 kg en la parte trasera y se bajaba notoriamente. En la vida diaria jamas se tiraba de un avión y ningún propietario recibió un llamado de Ferrocarriles Argentinos pidiéndole ayuda.
Pero la potencia estaba y el consumo desmedido también, ese seis cilindros naftero hacía que pase el verdulero hechándole baldazos de nafta al carburador para llevar cajones de fruta y que muchos viajen con "sobrada potencia" como cualquier hijo de vecino ya que tampoco se traducía en velocidad. Pero en definitiva el consumo es lo que más penalizó su carácter utilitario siendo lo más común el cambio de motorizacion por un impulsor diesel, generalmente Perkins ya fuera de fábrica hasta que la misma Ford las ofreció Diesel.
Por eso esta Pick Up es inseparable de su némesis: El Rastrojero. Vehículo de trabajo real que costaba mucho menos que una F100, con comodidades similares y motor diesel, vehículo tanto más pequeño y que cargaba cualquier cosa y con un costo operativo muchísimo menor. Es decir, un verdadero utilitario.
Argentina le debe mucho al Rastrojero, en silencio, trabajó mucho más que esta pick up pero la publicidad hizo lo suyo hasta el día de hoy.
Ojalá la colección de Salvat le dé el lugar que se merece dentro de la colección, son pocos los vehículos que se hicieron fama por su uso y no la publicidad.
Una vez más, todo por ustedes...
Magníficent Ford F100!!!
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)

















































